La versión comenzó a circular entre las mesas de dinero desde el martes y antes del fin de semana el mercado lo consideró como una hipótesis firme: que el Gobierno había necesitado intervenir con ventas de dólares para ponerle un techo al tipo de cambio en torno de los $1.500. Algunos datos oficiales dieron cuenta de un movimiento cambiario inusual en la cuenta que tiene el Tesoro en el Banco Central.

Los analistas avizoraron una probable intervención oficial por la vía de venta de divisas en el mercado el martes, que fue el día en que el Banco Central dejó de comprar divisas por primera vez en 135 jornadas consecutivas. Ese día el tipo de cambio mayorista orilló los $1.500, su récord en términos nominales.

Con el correr de los días, la base de datos diaria que actualiza el Banco Central hizo interpretar a distintos informes privados que ese día el Tesoro habría vendido entre US$ 145 y 150 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) para abastecer la demanda.

La secuencia fue interpretada por las consultoras como una señal de que el Gobierno fijó un nuevo techo implícito para el dólar, luego de que durante buena parte del primer semestre el mercado identificara un nivel cercano a los $1.400 como referencia para la política cambiaria.

Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) señalaron que los datos monetarios “sugieren ventas del Tesoro” ese día, en el que se determinaba el tipo de cambio de referencia para una Letra atada al tipo de cambio. Cuanto más alto ese precio, más hubiese tenido que pagar el Tesoro eventualmente. Por eso al Gobierno le era conveniente que ese día en particular no haya movimientos cambiarios bruscos.

Según el informe, el 28 de julio los depósitos en dólares del Tesoro en el Banco Central disminuyeron US$ 146 millones, mientras que sus depósitos en pesos aumentaron el equivalente a US$ 141 millones, un movimiento “consistente con una venta” de divisas por ese monto.

Para PPI, ese habría sido “el primer movimiento de venta de dólares del Tesoro en el MLC desde octubre del año pasado“, previo a las elecciones legislativas nacionales.

La sociedad de Bolsa sostuvo que, ante la imposibilidad del Banco Central de vender dólares dentro de la banda cambiaria, “el Tesoro habría sido quien intervino para absorber parte de la presión cambiaria” generada durante la fijación del tipo de cambio aplicable a la letra vinculada al dólar.

El mismo día, agregaron, el Banco Central tampoco realizó compras en el mercado oficial por primera vez desde enero pero que “todo indica que también intervino en el mercado secundario de dólar linked“, ya que el volumen operado en ese tipo de bonos que dan cobertura cambiaria al inversor alcanzó US$ 403 millones, el mayor desde fines de junio.

En la misma línea, Outlier coincidió en que los datos diarios del balance del Banco Central mostraron ese martes una caída cercana a US$ 145 millones en los depósitos en dólares del Tesoro y una suba simultánea de sus depósitos en pesos, lo que arroja un tipo de cambio implícito “apenas por debajo de los $1.500”, el nivel en torno al cual operó el mercado durante gran parte de esa rueda.

Para la consultora, esa información “es consistente con los reportes de ventas oficiales” registrados durante la jornada. Además, recordó que ese día el Banco Central informó una intervención cambiaria neta nula, por lo que “todo sugeriría que ese día tuvimos intervención cambiaria del Tesoro“, ya fuera de manera directa o compensando una eventual posición del Banco Central.

Outlier destacó además que en las dos ruedas posteriores el Banco Central volvió a comprar un monto similar al que habría vendido el Tesoro, un dato que, según la consultora, “refuerza nuestra identificación de un techo ad hoc para el tipo de cambio, al menos de corto plazo, en $1.500“.

Desde 1816 también interpretaron la secuencia como un cambio de señal de la política cambiaria. “El Central dio la señal más clara de que no quiere que el tipo de cambio suba por encima de 1.500”, sostuvo el informe. La consultora recordó que entre febrero y fines de mayo “la línea en la arena” parecía ubicarse en los $1.400, nivel que la autoridad monetaria logró sostener durante varios meses sin dejar de acumular reservas.

Por eso, consideró que el hecho de haber interrumpido la racha compradora de 135 ruedas constituye “un mensaje contundente”, especialmente en una jornada marcada por la fijación del tipo de cambio de referencia de instrumentos dólar linked y por el importante volumen de títulos atados al tipo de cambio que permanece en manos privadas.

Según las estimaciones de 1816, entre letras y bonos que protegen ante una eventual devaluación ya hay alrededor de US$ 12.000 millones de valor nominal en poder del sector privado, de los cuales unos US$ 6.600 millones vencen durante el actual mandato presidencial.

El jefe de Macroeconomía del Banco Provincia, Matías Rajnerman, también interpretó que el Gobierno buscó frenar la escalada del tipo de cambio. “El martes, evidentemente, fue un día en donde el Gobierno nacional no se sintió cómodo con la dinámica del mercado cambiario“, afirmó.

Según el economista, el Ejecutivo actuó por dos vías: reduciendo la demanda, con una jornada sin compras del Banco Central, y mediante una eventual venta de divisas del Tesoro cercana a los US$ 150 millones.

Rajnerman relativizó el monto de la operación al señalar que durante julio el Banco Central compró, en promedio, unos US$ 120 millones diarios. Sin embargo, sostuvo que el episodio “marca o refleja cierto descontento” oficial con la dinámica cambiaria y alimenta la expectativa de una mayor oferta del sector público cuando el dólar se acerca al umbral de los $1.500.

Julio fue un mes en el que el dólar mayorista apenas terminó con una mínima variación entre punta y punta: subió solo 1 peso hasta los $1.488 con los que cerró esta semana. Fue la contracara de junio, en el que aceleró desde $1.410 hasta $1.487, una suba superior al 5%.



Source link

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *