YPF cerró el segundo trimestre del año con una ganancia neta de US$1.205 millones, casi triplicó los US$409 millones obtenidos en los primeros tres meses del año y muy por encima de los US$58 millones del mismo período de 2025. Según informó la compañía, se trata de la segunda mayor ganancia trimestral de su historia.
El resultado estuvo acompañado por un fuerte crecimiento de los ingresos, que llegaron a US$6.574 millones, un 33% más que en el primer trimestre y un 42% por encima del mismo período del año pasado, en un trimestre marcado por la guerra en Medio Oriente que elevó los precios del petróleo.
La compañía también alcanzó un EBITDA ajustado récord de US$ 2.804 millones, un indicador que refleja el resultado del negocio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones. El monto fue 76% superior al del primer trimestre y 149% mayor al de un año atrás, y representó un margen del 43% sobre los ingresos, el nivel más alto de los últimos 20 años.
La mejora estuvo impulsada principalmente por el crecimiento de la producción de petróleo no convencional, la baja de los costos de extracción, los niveles récord de procesamiento en las refinerías y el aumento de los precios internacionales. En el trimestre, además, YPF volvió a operar sin importar naftas ni gasoil. El flujo de caja libre fue de US$824 millones, el tercer mayor registro de la historia de la compañía, mientras que la deuda neta se ubicó en US$7.654 millones y el nivel de endeudamiento bajó a 1,09 veces, el menor de los últimos 11 años.
La producción de petróleo en Vaca Muerta promedió 213.000 barriles diarios, un 47% más que un año atrás, y ya representa el 80% de la producción total de petróleo de YPF. La compañía espera mantener la aceleración durante la segunda mitad del año y llegar a 250.000 barriles diarios al cierre de 2026.
Las inversiones, en tanto, alcanzaron US$1.340 millones durante el trimestre, un 16% más que en el mismo período de 2025. El 77% de ese monto se destinó a operaciones no convencionales.
La compañía precisó que el oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) registra un avance de alrededor del 80% y espera que el nuevo caño y la terminal comiencen a operar y permitan las primeras exportaciones de petróleo a comienzos de 2027.
Como parte del denominado Plan 4×4, YPF continuó además con la venta de activos convencionales para concentrar recursos en los desarrollos no convencionales. En mayo completó la salida de Manantiales Behr y en julio acordó la venta de los grupos de áreas Chachahuén y Mendoza No Operado, en Mendoza y La Pampa, por un valor total de US$405 millones, sujeto al cierre de las operaciones.
Con estas ventas, y una vez completadas las transacciones, la compañía estima que cerca del 95% de su producción de petróleo será shale, profundizando su giro hacia los desarrollos no convencionales.
En paralelo, YPF confirmó este lunes la venta por US$780 millones de su participación del 70% en Metrogas a Edenor, de los empresarios José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti.
Dentro de los proyectos de crecimiento también avanza Argentina LNG. YPF informó que Eni y XRG se incorporaron al desarrollo upstream de cinco bloques de gas shale en Vaca Muerta —Meseta Buena Esperanza I y II, Las Tacanas I y II y Aguada Villanueva Norte— con una participación del 32% cada una, mientras YPF mantiene el 36%.
