En una jornada en la que el dólar se mantuvo estable con el tipo de cambio minorista en $ 1.515, el Banco Central compró apenas 12 millones de dólares y el riesgo país subió a 474 puntos básicos, el equipo económico quedó envuelto en un enriedo de declaraciones cuando el ministro de Economía, Luis Caputo, buscó desdramatizar el panorama cambiario de cara a las elecciones y apuntó contra la interna peronista.
“El flujo de dólares es cada vez más alto, esto garantiza que no vamos a tener problemas en el tipo de cambio, como supimos tener en el pasado, van a estar entrando muchas más inversiones”, aseguró Caputo.
La frase del ministro volvió a recordar otras declaraciones suyas en el pasado. Pero a las pocas horas, el viceministro de Economía, José Luis Daza, aseguró que el Banco Central comprará US$10.000 millones más antes de las elecciones de 2027 y estimó que llegará a esos comicios con un nivel de reservas propias de US$ 20.000 millones superior al registrado en 2025. Así entonces las palabras de Caputo parecían quedar atrás.
“Este año acordamos comprar US$10.000 millones en reservas. Ya estamos en casi US$14.000 millones. De acá a la elección vamos a comprar US$10.000 millones más”, afirmó el funcionario durante Experiencia IDEA Rosario, el encuentro que reunió a empresarios y referentes del sector privado en la Bolsa de Comercio de Rosario.
Todo empezó al mediodía. Caputo encabezó una charla frente a empresarios en la Bolsa de Comercio de Córdoba, donde luego de repasar el Plan Bonex y el corralito de 2001 afirmó que “todavía la gente tiene miedo, pierde plata teniendo dólares debajo del colchón porque no se anima a llevarlo a los bancos”.
El ministro destacó que el Gobierno “está arreglando” la situación económica, en referencia al equilibrio fiscal, el superávit comercial y de cuenta corriente, así como la reducción de la inflación del 200 al 34% anual. Y destacó que los programas “exitosos”, como el de Chile, tardaron 20 años en bajar la inflación a 1 dígito.
Daza, por su parte, sostuvo que el Gobierno enfrentará el próximo proceso electoral en una posición financiera y macroeconómica más sólida. “Vamos a llegar con más reservas, con superávit fiscal consolidado, con superávit de cuenta corriente, con la inflación bajando y la economía creciendo”, enumeró.
El funcionario también proyectó una mejora de las cuentas externas. “Este año esperamos un superávit comercial de US$25.000 millones, que seguramente será mayor el año que viene”, anticipó.
Daza contrastó ese escenario con la tensión financiera que atravesó la Argentina después de las elecciones bonaerenses de 2025. Recordó que entonces comenzó una fuerte dolarización de carteras ante el avance de “una oposición que en el Congreso avanzaba con propuestas que amenazaban el equilibrio fiscal” y que el riesgo país llegó a ubicarse en torno a los 1.500 puntos básicos. Horas antes el ministro de Economía, Luis Caputo, descartó que vaya a haber tensiones con el dólar de cara a las elecciones.
Daza afirmó que el Gobierno pasó “de la defensiva a la ofensiva”. “Se viene un período muy positivo. Sé que en la Argentina hay un trauma por las elecciones, pero las condiciones macroeconómicas son extraordinarias”, afirmó durante la conversación que mantuvo con Santiago Mignone, socio de PwC Argentina y presidente de IDEA.
Al cierre, Mignone puso el foco en la necesidad de que los procesos electorales dejen de alterar el rumbo económico. “Vamos a ser un país normal cuando un año económico sea normal más allá del acto electoral, cuando el rumbo no esté en discusión”, señaló. Entre las condiciones necesarias mencionó la estabilidad macroeconómica, la inserción internacional, la seguridad jurídica y la educación.
Antes, Fernando Cozzi, presidente de Cargill Argentina, vinculó los planes de inversión de la actividad con la continuidad de la reducción de los derechos de exportación. “Las inversiones anunciadas en el sector, que son de US$1.000 millones, se basan en las expectativas de rebaja y eliminación de retenciones”, explicó.
El ejecutivo advirtió sobre el riesgo de una reversión de esa política: “Si eso no ocurre por cambios de políticas, esto puede ser un desastre”.
