La crisis que atraviesa en la Argentina la industria textil volvió a quedar expuesta con el cierre de dos plantas de Will Der SA, una empresa dedicada a la fabricación de indumentaria deportiva para reconocidas marcas internacionales y que tiene entre sus accionistas a Santiago “Tati” Phelan, exjugador de rugby y exentrenador de Los Pumas.
La firma bajó las persianas de sus establecimientos de General Pacheco y Las Flores y despidió a 120 trabajadores: 90 de la planta ubicada en el norte del Gran Buenos Aires y otros 30 de la fábrica de Las Flores.
La empresa fabricaba prendas para marcas como Adidas, Puma, Lacoste, Fila, Salomon, New Balance y Macron. Según explicaron sus propietarios, el deterioro de la actividad estuvo relacionado con la caída de los pedidos, la debilidad del consumo y el crecimiento de las importaciones, en un contexto en el que aseguran que resulta cada vez más difícil sostener los costos y conseguir nuevos contratos.
El momento más dramático se produjo cuando los empresarios comunicaron personalmente la decisión a los empleados. Santiago “Tati” Phelan, exjugador y entrenador de Los Pumas y uno de los socios de la compañía, explicó que venían intentando sostener la actividad y conseguir nuevos trabajos, incluso en otros sectores.
“Mucho de lo importado que está reemplazando a lo nacional y mucho de lo que no consumen las marcas y no hay reposición, todo eso nos mata“, señaló durante la reunión con los trabajadores.
Phelan también aseguró que la empresa había recurrido a financiamiento para afrontar obligaciones. “Para pagar el aguinaldo tomamos créditos, cambiamos cheques, pagamos en descubierto, pero el aguinaldo llegó”, relató, al describir las dificultades que atravesaba la firma para mantener la producción y los puestos de trabajo.
Sus palabras, como la de Armando Anasal, otro dueño de la empresa, quedaron grabadas en audios que se difundieron luego en redes sociales.
Por su parte, Anasal se quebró durante el anuncio y vinculó el cierre con el contexto político y económico. “En diciembre cumplo 50 años en este rubro”, dijo entre lágrimas, antes de agregar: “Son 50 años tirados a la basura porque no puedo llegar a nada”. El empresario sostuvo además que “la política digita nuestras vidas” y cuestionó el impacto de las decisiones económicas sobre la industria.
El empresario también hizo un planteo político directamente frente a los trabajadores y les pidió que revisaran su voto de cara a las próximas elecciones. “Seguro entre ustedes hay 50 que lo votaron. Solo les pido que piensen la próxima vez que voten, porque la vida es política”, expresó, al cuestionar el rumbo económico de apertura de exportaciones que estableció el Gobierno de Javier Milei y que impacta de lleno en el sector.
El cierre deja además un escenario complejo para los trabajadores despedidos. Los empresarios advirtieron que no podían garantizar el pago inmediato de la totalidad de las indemnizaciones y plantearon realizar las liquidaciones de acuerdo con las posibilidades financieras de la compañía. Los empleados, por su parte, manifestaron su preocupación por la dificultad de volver a insertarse en un mercado laboral golpeado.
Un informe realizado por la Secretaría de Trabajo analizó el comportamiento del entramado empresario en términos de aperturas o clausuras y también de la variación de dotaciones de personal en cada caso. Así, mostró que durante el cuarto trimestre de 2025 casi una de cada seis empresas registradas (16,9%) redujo su cantidad de empleados o, en una proporción menor (3,7%), directamente dejó de operar con personal registrado.
El relevamiento, elaborado a partir de los datos del empleo asalariado registrado privado, señaló que entre octubre y diciembre de 2025 el empleo formal cayó en 50.000 puestos de trabajo (-0,8% respecto del trimestre previo), mientras que el número de empresas empleadoras se redujo en unas 6.200 (-1,1%).
El caso de Will Der se suma a una serie de cierres y reducciones de personal que afectan a la industria argentina. Un relevamiento difundido recientemente por Fundar estimó que desde diciembre de 2023 cerraron 30.633 empresas en el país, una caída equivalente al 6% del universo de firmas existente al inicio de la actual gestión.
