Este fin de semana Estados Unidos logró hacer una demostración de fuerza militar con la que se posiciona en la región, convirtiendo a Venezuela en el Teatro de Operaciones del Comando Sur –autorizada por el régimen de Delcy Rodríguez– que busca dar “respuestas militares rápidas” en caso de conflicto, dar confianza y protección a las inversiones petroleras norteamericanas. Este sábado dos helicópteros gigantes tipo MV-22B Osprey del servicio militar estadounidense dirigidos por el comandante del SouthCom, el general Francis L. Donovan, sobrevolaron la capital venezolana, para realizar “un simulacro de evacuación” en la Embajada de Estados Unidos, lo que pareció más bien el desembarco de comandos de élite de asalto fuertemente armados que una simple extracción de personal diplomático. Ante la mirada atónita de los caraqueños, el sobrevuelo de los poderosos Osprey de la Armada, que comenzó a las 10 de la mañana, recordó la operación de la madrugada del 3 de enero pasado cuando el mismo equipo aeronaval capturó a Nicolás Maduro y su mujer Cilia Flores y luego los transportó para ser juzgados por narcoterrorismo en Nueva York. La operación de los helicópteros, conocidos como águilas espías o águilas pescadoras, contó con un apoyo logístico impresionante: el crucero lanzamisiles USS Lake Erie (CG-70) y el buque de asalto anfibio USS Iwo Jima, que fondeó a seis millas náuticas de Catia La Mar, la zona costera de Caracas. Para tranquilizar a la población, la Embajada de Estados Unidos aclaró que “seguimos comprometidos con garantizar la implementación del plan de tres fases del presidente Donald Trump, particularmente la estabilización de Venezuela, y con la importancia de la seguridad compartida en todo el hemisferio occidental. Estados Unidos está comprometido con una Venezuela libre, segura y próspera para el pueblo venezolano, los Estados Unidos y el hemisferio occidental”. Esta es la segunda visita del comando de élite de la Armada estadounidense en Caracas. Y su propósito, según una fuente militar venezolana que pidió a Clarín el anonimato, es que los Estados Unidos “están ejecutando una presión multidominio, control de nodos estratégicos, dominación cognitiva, demostraciones calibradas de fuerza, degradación psicológica del adversario, preservación de gobernabilidad y manejo simultáneo del plano diplomático, militar y narrativo”. En su opinión y desde una perspectiva híbrida, el ejercicio aéreo en Caracas, la presencia del Uited Southern Command y el despliegue del USS Iwo Jima en el Caribe, “no debe interpretarse únicamente como un ejercicio militar sino como un mensaje estratégico multinivel”. La fuente militar señaló que no es solo una demostración táctica, “sino psicológica y política. Los MV-22 Osprey aterrizando en Caracas tienen un enorme valor simbólico. No buscan derrotar militarmente a nadie; buscan instalar percepción de capacidad, alcance y libertad operativa. Es decir: “podemos entrar, salir, evacuar, insertar fuerzas y operar en el corazón político del país”. El mensaje implícito hacia mandos militares, estructuras de inteligencia, operadores económicos y redes de apoyo es que Washington “tiene presencia, tiene acceso, posee sobre todo superioridad logística y posee capacidad de escalada rápida si fuese necesario”. El simulacro aeronaval también es un primer paso para la instalación futura de bases militares con la aprobación de las autoridades interinas. “Es complementario y necesario. Esta es una etapa de proyección gradual para resguardar la protección de las instalaciones petroleras que va desde la presión psicológica a la narrativa, agregó la fuente. Hasta ahora, el régimen de Delcy Rodríguez ha autorizado la presencia militar de EE.UU., lo que también ha generado críticas en las filas chavistas por la supuesta pérdida de soberanía. Pero la fuente sostiene que Venezuela ya ha perdido soberanía bajo el régimen chavista. “La soberanía del país y de las FANB no existe desde antes del 3 de enero. Venezuela ha estado plagada por el ELN y la disidencia de las FARC. Con Maduro la fuerza armada bolivariana se desmovilizó, aquí gobiernan las guerrillas y el Tren de Aragua, la organización delincuencial, por lo que no se puede hablar de soberanía”, subraya la fuente. El propósito de la presencia militar en Venezuela es ir “desmantelando nodos de forma gradual y progresiva con la aprobación de las autoridades interinas. Para eso son necesarias y complementarias las bases militares”, explicó la fuente militar venezolana. Así para acometer estas tareas el país se convierte en el Teatro de Operaciones del Comando Sur, desplazando además a Rusia, China e Irán, hasta ahora los principales proveedores de armamento del régimen. Source link Navegación de entradas Más de 1,5 millones de peregrinos llegan a Arabia Saudita para la peregrinación a La Meca Ahora Trump asegura que Irán le entregará su uranio enriquecido para su destrucción