Rusia usa en Ucrania soldados profesionales y reclutas voluntarios, aunque desde que estalló la guerra en 2022 los pocos medios de comunicación rusos que siguen siendo independientes aseguran que la sobrerepresentación de minorías étnicas se debe a que muchos hombres son forzados a ir a la guerra. Las Fuerzas Armadas rusas no han llegado oficialmente a tomar la decisión de lanzar reclutamientos forzados, pero se van tomando medidas que muestran las dificultades para reemplazar las bajas provocadas por una Ucrania que cada día resiste mejor a las fuerzas rusas. Los datos más fiables disponibles ahora mismo aseguran que entre 2022 y 2025 Rusia perdió al menos 352.000 hombres en ese conflicto entre muertos y desaparecidos. Contando con lo que va de año esa cifra habría superado ya los 400.000 hombres. El nuevo incentivo para ir a la guerra es económico. El presidente ruso, Vladimir Putin, firmó este lunes un decreto por el que el Estado ruso promete cancelar las deudas de hasta 10 millones de rublos (casi 140.000 dólares al cambio actual) a quienes acepten alistarse en el Ejército para ir a luchar a Ucrania. Moscú, según la información disponible en cables de agencias, paga salarios atractivos a sus reclutas dispuestos a ir a Ucrania, pero necesita más hombres para ir reponiendo los que destroza la maquinaria de guerra ucraniana. La nueva idea del Kremlin, aprobada ya por decreto presidencial, dispone que quienes firmen un contrato de reclutamiento militar de al menos un año, con efecto retroactivo al pasado 1 de mayo, podrán beneficiarse de esa condonación de deudas. También sus cónyuges. Esa condonación de deudas es una entre las medidas de ese decreto, que busca aumentar el número de soldados disponibles sin tener que aprobar movilizaciones masivas forzadas, lo que podría desatar protestas. Cuando estalló la guerra, Putin prometió a su población que la “operación militar especial” (nunca la llamó guerra) sería cosa de unas pocas semanas. Lleva cuatro años y casi tres meses y los frentes apenas se han movido desde hace al menos dos años. El presidente Putin pide además, aunque no lo hace legalmente obligatorio, que se ayude a la reintegración social de los veteranos de guerra facilitando su acceso al empleo cuando vuelven de la guerra. Algunas agencias internacionales, como Reuters, consideran que Putin busca reforzar su Ejército para preparar nuevas ofensivas y justo cuando las conversaciones de paz parecen estancadas. En los últimos días Moscú informó a las embajadas extranjeras en Kiev que debían dejar el país porque las Fuerzas Armadas rusas iban a lanzar ataques aéreos mucho mayores. Los embajadores europeos decidieron hacer oídos sordos a las advertencias del Kremlin, que ven como una forma de amedrentar a Kiev y a sus aliados. Ese amedrentamiento es que Putin buscó lanzando el fin de semana un misil oreshnishk sobre Kiev. Es un artefacto con capacidad de cargar decenas de cabezas nucleares en un solo misil. Source link Navegación de entradas Estados Unidos: las personas detenidas por el ICE se están suicidando a un paso alarmante, revela una investigación Estados Unidos agota armamento clave en la guerra contra Irán y abre un flanco de vulnerabilidad ante China