La siembra de trigo empezó a toda máquina en el norte del país, con un avance récord respecto a las campañas pasadas y dando así comienzo a la campaña fina 2026/27 que, a priori, arrojaría la tercera mejor cosecha de la historia del cereal. De esta manera, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC) informó que en solo una semana, ya se cubrió el 14% de las 6,5 millones de hectáreas a implantarse, progreso que se ubica “dentro de los máximos históricos”, debido a que los productores del NOA aprovecharon las buenas condiciones de humedad de los suelos. En dicha región, ya se sembró el 70% de la superficie estipulada, mientras que en el NEA ya se cubrió el 15%. En el norte de Córdoba, los trabajos también se aceleraron, alcanzando una cobertura del 42%. Por otro lado, en el sur del área agrícola, región triguera por excelencia, la siembra apenas tuvo un avance del 3% y se espera una retracción en el área a implantarse con trigo a favor de la cebada. Más allá de que la retracción en superficie en la presente campaña solo será del 3% respecto al ciclo pasado, se estima que la caída en la producción será mucho mayor. Según proyecciones de la BdeC, se producirían unas 21,3 millones de toneladas, que si bien, de concretarse, sería la mejor tercera cosecha de la historia, lo cierto es que se ubicaría más de un 23% por debajo de lo obtenido en el ciclo anterior, cuando se recolectaron 28 millones de toneladas, un récord extraordinario e inimaginable para el sector. No obstante, todavía no son números definitivos, ya que la reciente baja de retenciones al trigo y a la cebada de dos puntos porcentuales a partir de junio anunciada por el Presidente Javier Milei el jueves de la semana (pasarán de tributar 7,5% a 5,5%), sumado a un aumento en el precio internacional del cereal y una retracción en los valores de la urea, podrían llevar a que los productores ajusten al alza sus intenciones de siembra. De hecho, eso fue lo que detectó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en su último relevamiento en la zona núcleo. La entidad rosarina redujo el recorte estimado para la región, el cuál pasó de una retracción del 17% al 12% respecto al ciclo anterior. Esto es, en vez de registrase una caída de 300.000 hectáreas, ahora se espera que sea de 220.000 hectáreas. “La reciente baja en el precio de los fertilizantes, con valores que pasaron de los US$ 1.000 a US$ 830, comenzó a modificar el escenario triguero”, indicaron desde la BCR y agregaron: “en una campaña en la que las condiciones serían muy favorables para los cereales, se sigue pensando que hacer. Por un lado, el sector ve una oportunidad histórica: al menos desde principios de la década, no se llegaba así a la siembra con los perfiles tan cargados y con un “Niño” que se proyecta al menos moderado y arrancando en primavera”. De esta manera, la región núcleo sembraría 1,6 millones de hectáreas de trigo, la cuarta más alta de los últimos 17 años. Source link Navegación de entradas El riesgo país suma 7 días en caída y está a punto de tocar el valor más bajo de la gestión Milei