En una jornada con datos oficiales que revelan la fragilidad de una actividad económica en modo “serrucho”, Luis Caputo aseguró que la economía empezó a recuperarse pero al mismo tiempo reconoció “volatilidad” en la actividad económica y que los salarios siguen rezagados.

“Desde que cambiamos de modelo, la economía se empezó a recuperar, las exportaciones están en un récord, el salario todavía tiene que recuperar, y lo que cayó fuertemente fue la inflación y la pobreza”, dijo el ministro de Economía frente a un auditorio de 1.000 personas durante el IAE Summit organizado frente a la Facultad de Derecho.

Caputo afirmó que se retomó el proceso de desinflación. “Va a ir hacia la baja, la actividad va a ganar momento, más allá de la volatilidad intermes, hasta para nosotros es sorprendente, por eso siempre vemos la tendencia ciclo, que corrige la serie original por estacionalidad y el ruido en la economía, desde un paro hasta lluvias”, explicó.

De esa forma, el funcionario justificó la caída de la industria y la construcción en abril, después del rebote de marzo. Según el INDEC, los sectores retrocedieron 2,1% y 4% respecto al mes previo, respectivamente. En la medición interanual, en tanto, los dos rubros se contrajeron un 2,8%.

En ese marco, Caputo salió al cruce de la lectura negativa de los economistas y aseguró que lo que importa no es la serie interanual ni la mensual desestacionalizada, sino la “tendencia-ciclo”. Ese indicador registró una variación de 0,1% en la industria y de 0,3% en la construcción.

El ministro ya había hecho algo similar con la inflación. Hasta mayo del 2025, se enfocaba en el dato mensual. Luego, cuando empezó a subir durante 10 meses consecutivos, optó por mirar la inflación núcleo, y cuando resultó desfavorable, se volcó al dato interanual o mensual, pero sin carne.

En ese marco, Caputo aseguró que “la economía va a prevalecer (sobre la política)” . Señaló que la actividad “sigue mejorando”, pero que “hay soberbia en consultores y encuestadores”. “Una subestimación fenomenal hacia ustedes”, dijo, luego de criticar previamente sin nombrarlo a Domingo Cavallo.

En una jornada en la que el riesgo país se mantuvo en torno a los 500 puntos, Caputo dijo que el spread entre los bonos que vencen en 2027 y los que vencen en 2028 refleja “entre un 10% y un 15% de probabilidad de que el kirchnerismo vuelva al poder”. “Yo pienso que es cero”, dijo.

La sala lo aplaudió cuando mencionó a Axel Kicillof, algo que ya había hecho la semana pasada cuando descartó su victoria electoral aunque haya “una guerra mundial o una invasión extraterreste”. “¿Alguien piensa que la gente va a querer volver a los números de 2023 en vez de los de 2027?“,disparó.

El argumento fue que el equilibrio fiscal solo está “garantizado” por Milei. “No nos comamos el cuento de que viene cualquiera y mantiene el equilibrio fiscal”, afirmó.

En otro tramo, negó que hubiera una “apertura indiscriminada” y dijo que el modelo previo fue el que perjudicó a la industria con déficit fiscal financiado con emisión, inflación galopante, inestabilidad cambiaria, suba de impuestos, regulaciones y ausencia de crédito. “Eso atenta contra la industria”, afirmó.

“Lo peor es hacerle creer a la gente que eso es pro gente. ¿Qué hacen los empresarios ante eso? Asumen su riesgo. No: se lo transfieren a los consumidores, los 46 millones de argentinos”, señaló.

Luego, pasó a defender el modelo actual y rechazó que solo funcionara para la energía y minería, luego de las críticas del economista Ricardo Arriazu, quien más temprano advirtió en el mismo evento que “la destrucción avanza más rápido que la creación” de empleo.

“El boom ayuda a sostener el equilibrio general, que hoy haya esta estabilidad cambiaria aun en pleno shock externo que en cualquier otro momento nos hubiera sacado de la cancha en una semana, eso no solo favorece a todas las industrias sino al país”, aseguró Caputo.

Acompañado de filminas, el ministro mostró que desde diciembre de 2023 hubo un crecimiento de las exportaciones en volumen en niveles récord, con subas en todos los sectores, como energía un 92%, primarias un 28%, manufacturas de origen agropecuario un 40% y las de origen industrial un 20%.

“Son muchísimos sectores que están impulsando este cambio”, dijo, distanciándose de la lectura de varios economistas que ven un límite en el supuesto derrame del boom exportador de Vaca Muerta, ante la pérdida de 200.000 puestos privados asalariados en dos años. “Es erróneo, generan un montón de empleo directo e indirecto”, agregó.

Caputo presentó la acumulación de reservas como la prueba de que el modelo funciona. Aseguró que el Banco Central ya compró US$ 10.000 millones en el año, “a razón de US$ 100 millones diarios”, y que cumplió la meta con el FMI “con siete meses de anticipación”. De esa forma, rechazó lo que llamó “el gran mito de la restricción externa”.

En su visión, ese fue la excusa que usaron el peronismo y el kirchnerismo para justificar su fracaso. “No había dólares para importar, para repatriar dividendos, para que la gente ahorrara sin recurrir al mercado negro. Ahora hay dólares para todos los que quieren importar, para los que quieren repatriar dividendos”, afirmó.

Y mencionó el reciente anuncio de inversión de US$ 400 millones de la cerealera Dreyfus: “No fue por RIGI sino por la decisión de repatriar dividendos, termina en una inversión muchísimo más grande”. “Hay dólares para todos, y así todo sobran tantos que el Banco Central compra, no es restricción externa, es un modelo”, concluyó.



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