Luego de una primera jornada de martes con fuertes cruces entre la fiscalía y el tribunal federal de Corrientes el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña tuvo este miércoles una serie de resoluciones que que llevan a que el debate vuelva a su punto inicial. En primer lugar, los jueces Fermín Ceroleni, Eduardo Belforte y Simón Bracco rechazaron que el psicólogo tucumano Federico Rossi Colombo, uno de los diez acusados de desviar la investigación, sea juzgado en el presente debate, como lo planteó el fiscal Carlos Schaefer. Este sospechoso quedó en el centro de la escena en la audiencia inicial cuando no se presentó ante el tribunal y se lo declaró en rebeldía. El tribunal sostuvo que juzgarlo por separado implicaría la designación de nuevos jueces, un distendido jurisdiccional y dilapidación de recursos públicos. Los jueces señalaron que no hubo afectación del derecho de defensa porque no empezó formalmente el juicio y que para evitar eventuales nulidades definieron que este miércoles se vuelva a leer la totalidad de la acusación. Además, rechazaron detener a los imputados que llegaron en libertad, pero les impuso presentarse una hora antes del inicio de cada audiencia. El juicio a los 17 imputados por la sustracción y el ocultamiento de Loan, el nene que desapareció el 13 de junio de 2024 cuando tenía 5 años, comenzó el martes con fuertes cruces y la ausencia de Rossi Colombi. Según el cronograma del Tribunal, ayer martes debía concluir la lectura de la acusación formulada por la Fiscalía, pero eso no sucedió. Con más de una hora de retraso, las primeras en ser trasladadas a la sala fueron Laudelina Peña (47, tía de Loan) y María Victoria Caillava (54). Esposadas y con chalecos antibalas, en todo momento fueron custodiadas de cerca por Gendarmería. Tres minutos más tarde se produjo el ingreso del ex capitán de navío Carlos Guido Pérez (64), quien se sentó junto a su esposa Caillava. El cuarto fue Bernardino Antonio Benítez (39, pareja de Laudelina), quien fue sentado en el otro extremo de la larga mesa reservada para los defensores. A las 10.02, fue el turno de Daniel “Fierrito” Ramírez (51); y dos minutos después arribó a la sala Nicolás Gabriel Soria (44). El último fue el ex comisario Walter Adrián Maciel (45). La primera sorpresa de la jornada se produjo cuando la secretaria del Tribunal comunicó que Rossi Colombo no se había presentado para el juicio, al igual que su defensor particular. A pedido del fiscal Schaefer, el juez Ceroleni, presidente del tribunal, lo declaró en rebeldía, ordenó su detención y que fuera excluido del juicio. Su defensor particular tampoco llegó hasta el salón de usos múltiples del Escuadrón 48, donde se realiza el juicio, y los jueces decidieron dar por abandonada la defensa y notificar de la falta al Colegio de Abogados. Las tensiones entre la Fiscalía y el Tribunal no tardaron en quedar en evidencia cuando los jueces dieron marcha atrás y le permitieron a Rossi Colombo incorporarse al juicio que había comenzado cinco horas antes. Pasadas las 14.30 Colombo Rossi se conectó con el Tribunal vía Zoom junto a un nuevo abogado defensor. Aseguró que no viajó a Corrientes por cuestiones económicas y que tampoco podía pagar a su defensor, con el que dejó de tener contacto. Junto a él estaba el abogado Segundo Delgado, quien propuso asumir la defensa, pero para ello pidió con lógica un plazo de 72 horas, ya que debía estudiar el expediente y así formular una estrategia defensiva. Ante esta situación, Ceroleni amonestó al imputado por no haber notificado antes los motivos que impedían su viaje a Corrientes. Y al abogado le dijo que podía asumir la representación de Rossi Colombo pero en forma inmediata, ya que debía leerse la imputación que pesaba sobre el tucumano y otras nueve personas que están acusadas de entorpecer la investigación. Esa decisión generó un nuevo enojo del fiscal Schaefer, quien pidió que se mantenga la rebeldía, el pedido de detención y la exclusión del juicio, ya que no cumplió con las condiciones que en su momento le impusieron para acceder a la libertad. Cuando Delgado dijo que este miércoles no podría asistir por tener agendado otro juicio, el abogado Martín Leiro, defensor de Alan Cañete, se ofreció como defensor “pro bono”, es decir asumir la defensa en forma gratuita para evitar que el juicio se demore. El fiscal Schaefer se opuso a esa jugada por considerar que podría haber intereses contrapuestos entre ambos imputados y por ello Leiro estaba imposibilitado de asumir la defensa. Tras un largo cuarto intermedio, el Tribunal resolvió que Rossi Colombo será juzgado junto al resto de los imputados y sea representando por la defensora oficial Juliana Machado. Corrientes. Enviado especial Source link Navegación de entradas Un electricista fue a comprar una moto por Marketplace y lo asesinaron: dos jóvenes condenados a perpetua Brutalidad en Mendoza: un hombre quedó en terapia intensiva luego que un joven le partiera un ladrillo en la cabeza