Como parte de un ambicioso plan de infraestructura que contempla una inversión superior a los US$ 85 millones, Aeropuertos Argentina anunció que el Aeroparque Jorge Newbery suspenderá por completo sus operaciones durante dos días. La medida se extenderá desde la mañana del martes 25 de agosto hasta la tarde del jueves 27 de agosto, período en el cual se llevará a cabo un mantenimiento preventivo en toda la extensión de la pista de aterrizaje. La decisión de interrumpir las actividades responde de manera directa al fuerte incremento en el flujo de operaciones que viene registrando la terminal metropolitana, sumado a las proyecciones de una mayor demanda de vuelos comerciales y ejecutivos para los próximos meses. Las tareas planificadas incluyen la reparación y el sellado de juntas y fisuras, trabajos de descontaminado y demarcación, así como el mantenimiento y ajuste del sistema de balizamiento. Desde la empresa señalaron que las fechas y horarios fueron coordinados con anticipación junto a los organismos intervinientes y las compañías aéreas para mitigar el impacto. El objetivo central de este cierre programado es evitar incidentes imprevistos que fuercen suspensiones de emergencia, como el antecedente del pasado 28 de diciembre, cuando la aparición de un desprendimiento de asfalto obligó a clausurar la pista durante tres horas en plena operación. El cierre temporal afectará a unos 900 vuelos en total, divididos en 600 operaciones de cabotaje y 300 internacionales. Como alternativa logística, los servicios internacionales se trasladarán al Aeropuerto Internacional de Ezeiza. Esta terminal también cuenta con la infraestructura necesaria para absorber hasta el 50% de los vuelos domésticos afectados, quedando la reprogramación final sujeta a la decisión de cada línea aérea. Esta intervención en la pista forma parte de una transformación más amplia financiada por Aeropuertos Argentina 2000, diseñada ante las cifras récord de la terminal, que durante el primer trimestre sostuvo un promedio diario de 409 vuelos. Además de las mejoras en el área de movimiento de aeronaves, el plan millonario de inversión incluye la ampliación de más de 13.000 metros cuadrados en los sectores de preembarque nacional e internacional, la renovación tecnológica de los puestos de control y check-in, y una significativa expansión de la oferta comercial y gastronómica. Para absorber el impacto del cierre y garantizar la conectividad de los pasajeros, las aerolíneas que operan habitualmente en la terminal de la Costanera ya se encuentran trabajando en el diseño de un esquema de contingencia. Fuentes del sector aeronáutico indicaron que el traslado temporal de las operaciones a Ezeiza representará un desafío logístico inédito por el volumen de vuelos concentrados en menos de 55 horas. Si bien la terminal internacional está preparada para recibir el flujo extra, se prevé una intensa actividad en las terminales de arribos y partidas durante los dos días de parate en la Ciudad de Buenos Aires. Desde el punto de vista técnico, la ambiciosa reforma del sector internacional busca agilizar los tiempos de espera y mejorar los estándares de seguridad aeroportuaria. La ampliación de las áreas destinadas a los controles de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y de la Dirección Nacional de Migraciones permitirá un procesamiento mucho más dinámico de los pasajeros en las horas pico. A esto se le sumará la implementación de un nuevo núcleo de arribos y partidas remotas, una solución de ingeniería pensada para flexibilizar las conexiones entre diferentes vuelos sin saturar los pasillos principales. La renovación edilicia también pondrá el foco en el confort y las experiencias premium para los usuarios. La incorporación de la nueva sala VIP Amae Lounge en el sector doméstico y de un exclusivo espacio con vista al Río de la Plata en el área internacional forman parte de una estrategia para elevar la categoría de la terminal a estándares globales. El objetivo de Aeropuertos Argentina es reconvertir las áreas de espera pasiva en verdaderos centros de servicios y disfrute, donde la comodidad sea un valor agregado tanto para el turista extranjero como para el viajero corporativo local. Previo a esto, Aeropuertos Argentina y el ORSNA, habían presentado un plan estratégico para el Aeropuerto Internacional de Ezeiza que contempla un desembolso superior a los US$ 100 millones, y que también incluyen obras y la inutilización de las pistas. En este caso, la etapa más crítica de los trabajos en pista se concentrará entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre, período durante el cual el aeropuerto se verá obligado a operar de manera limitada. Al quedar inhabilitada la pista secundaria, toda la actividad se canalizará a través de la pista principal, la cual sufrirá además una reducción temporal en su extensión útil, pasando de los 3.300 metros habituales a tan solo 1.850 metros de longitud. Esta drástica disminución de la superficie disponible plantea severas restricciones para los despegues y aterrizajes seguros, alterando la rutina del principal nodo de conexión internacional de la región. Esto ya impactó en el cronograma de las principales líneas aéreas, con un escenario que combina cancelaciones directas, reprogramaciones y escalas de emergencia. Compañías internacionales como Emirates o Air Canada recortarán sus rutas habituales a Buenos Aires finalizando sus trayectos en Brasil, mientras que aerolíneas como Iberia y American Airlines reducirán sus frecuencias y se verán obligadas a sumar escalas técnicas en Montevideo o Río de Janeiro para el reabastecimiento de combustible, debido a que las aeronaves de gran porte no podrán despegar con carga completa desde la pista reducida. Source link Navegación de entradas La plataforma financiera Cocos anunció que se lanzará como banco Un economista cercano a Milei mejora sus previsiones y ve “un horizonte de expansión” en una variable clave para el Gobierno