Un jubilado de 85 años murió luego de forcejear con uno de los cinco ladrones que entraron a robaron el martes a la noche a su casa en la localidad de Bernal, en Quilmes.
Se cree que la víctima falleció de un infarto, mientras que la Justicia investiga el accionar de una banda que se dedica a cometer entraderas en la zona.
El hecho se registró cerca de las 21 en una propiedad de dos plantas ubicada en la esquina de las calles Zapiola y Origone, en Bernal Oeste, al sur del Conurbano.
José Lamas, de 85 años, y su esposa, Generosa Liñeiro, de 82, habían terminado de cenar cuando el hombre escuchó ruidos que venían de la planta alta de la casa, ubicada justo en una esquina.
Fue entonces que subió al primer piso. Allí fue donde se encontró con al menos cuatro encapuchados, con quienes comenzó a forcejear.
En el medio de la pelea, el jubilado se desplomó en el suelo, mientras que su mujer era amenazada por otros asaltantes que ingresaron por una puerta lateral de la propiedad.
Al ver que el hombre se descompensó, y que no reaccionaba, los ladrones tomaron algunas joyas y dinero que había y huyeron de la casa sin revolver cajones ni armarios.
La mujer llamó a la ambulancia y a la Policía. Un médico constató la muerte del jubilado.
Si bien resta hacer la autopsia, se cree que Lamas falleció de un infarto ya que no tenía golpes visibles, pero sí signos de defensa en sus manos.
“Fueron muy violentos porque los llevaron de un lado para el otro de muy mala manera”, dijo a Clarín una fuente de la investigación.
La esposa de la víctima solo pudo aportar que eran cinco ladrones y que estaban encapuchados. De los nervios no logró describir más detalles.
Según indicaron a este diario fuentes de la causa, se cree que uno de los sospechosos ingresó por el pasillo de un vecino y saltó hacia el patio de la propiedad, mientras que el resto lo hizo por la planta alta.
La Policía incautó cámaras de seguridad de la zona donde se ve que los ladrones huyen en un auto que aún no fue identificado.
Los investigadores sospechan que hicieron un trabajo previo sobre la casa donde solo vivía un matrimonio de adultos mayores.
La familia fue consultada sobre si realizó alguna transacción de dinero o refacciones en el último tiempo, algo que fue descartado.
La causa quedó a cargo de la fiscal Mariana Curra Zamaniego, quien ordenó una serie de medidas para dar con los autores del hecho.
