Considerado como el principal evento para atraer a la inversión extranjera, el Council of the Americas que se celebró esta mañana en su sede de siempre, el majestuoso hotel Alvear, fue armado para mostrar a los ganadores en esta etapa, aunque en el lobby y en sus salones había representantes de los sectores perdedores.

Tal vez esa combinación arrojó el tono apagado que dominó el encuentro. Eso sí, hubo poco contagio del entusiasmo que se había experimentado la noche anterior en la comida previa dedicada a los sponsors y en la que los asistentes, sobre todo los del exterior, se dejaron llevar por optimismo del jefe de Gabinete, Diego Santilli: se quedó contestando preguntas en la sobremesa. Entre ellas, la lanzada por un fondo de inversión: “¿Por qué debemos confiar e invertir en la Argentina?

Muchos a razón de US$ 250 la inscripción, asisten al Council en plan de escuchar y lograr algún contacto con funcionarios o entre pares. También, para preguntar a economistas- consultores que suelen poblar estas reuniones.

Uno muy reconocido, que pidió el anonimato, parecía tener la fórmula: “Si bajan la tasa aunque suba el dólar un poquito, no habrá traslado a los precios, se dispara el crédito y se alivia la situación de la gente”, soltó. Unos metros más allá, Claudio Cesario, de la banca extranjera, recibía de primera mano los multimillonarios planes de la multi Glencore ahora también abocada a la minería.

Alejandro Díaz, CEO de AmCham, la Cámara de Comercio Argentina-Estados Unidos, remarcaba que contabiliza a 14 empresas socias en la minería, con inversiones comprometidas por US$ 29.000 millones, con los faros largos por los años que implican sus proyectos y que, decididamente “no están preocupadas por la coyuntura”.

Pero Marcos Pereda, vice de la Rural, y de un sector que es otro motor, se diferenció, pese a que la campaña de trigo por las lluvias y los precios “viene bien aunque con los costos en dólares y los impuestos, apenas podemos sacar la nariz del agua”.

A Bettina Bulgheroni se la vio en primera fila casi en rol de anfitriona de funcionarios, gobernadores y los empresarios que exponían. Hubo asistencia perfecta del Grupo de los Seis, los presidentes de las principales cámara empresarias.

Y llamó la atención que cuando hablaba el Presidente, algunos como el titular de la UIA, Martín Rappallini. eligieran el bar del Alvear en vez de escucharlo directamente en el salón. Había gerentes de automotrices cerca suyo que resaltaban la caída de ventas de 20% y de la producción del 15%, “pese a que acumulamos inversiones por US$ 2.500 millones y sin RIGI”, según remarcaron.

Muchos hacían hincapié en cómo llega Milei a las elecciones de octubre de 2027. Gustavo Weiss, de la Cámara de la Construcción, disparó los números de lo que ocurre en su rubro: 25% de caída desde 2023 y 120.000 empleos perdidos. “Y si esto sigue así, volvemos al péndulo. Creo que el riesgo K existe sino se presta atención, la gente vota con el bolsillo”, remarcaba al tiempo que proponía financiar la construcción con fondos de la Anses o del recién creado Fondo de Asistencia Laboral, que se pueden prestar a largo plazo.

-¿Se lo comentó al Presidente?, le preguntó Clarín

-El Presidente no habla conmigo.



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