Un fuerte terremoto sacudió el lunes la costa occidental de Cuba, y periodistas de la AFP en La Habana informaron de un temblor intenso durante 20 segundos que obligó a los cubanos a salir de los edificios. El movimiento también se sintió en zonas del estado estadounidense de Florida, según reporteros de la AFP en el lugar. El Servicio Geológico de Estados Unidos informó que el sismo tuvo una magnitud de 6,1 y se produjo a unos 100 kilómetros del extremo occidental de la isla. “Al principio solo me sentí mareada; no se me ocurrió que fuera un terremoto, nunca había vivido algo así”, contó a la AFP Carmel Delgado, economista de 47 años en La Habana. “Pero una vez que nos dimos cuenta de lo que podía ser, salimos rápido”. Las autoridades cubanas señalaron que el temblor se sintió “en todo el occidente del país” y según reporteros de AFP, también se sintió en Florida, Estados Unidos. Apenas una o dos horas de corriente al día disfrutarán los más de 9,5 millones de cubanos este lunes, en el que la estatal Unión Eléctrica (UNE) estima que el mayor apagón de la jornada deje sin suministro de forma simultánea un 67 % de la isla. El país caribeño vive una grave crisis energética desde mediados de 2024, agravada hasta el extremo desde enero por el asedio petrolero de Estados Unidos, que la ONU ha calificado de contrario al derecho internacional. La situación actual es “crítica”, según el Gobierno cubano, con apagones en La Habana que superan las 22 horas diarias y de hasta dos días consecutivos en el resto del país. Desde hace días se suceden cacerolazos y quemas de basura en distintos puntos del país en protesta por la situación. La UNE, dependiente del Ministerio de Energía y Minas (Minem), prevé para el horario de mayor demanda una capacidad de generación de 1.035 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.050 MW. El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1.015 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 2.045 MW. La falta de combustible derivada del bloqueo petrolero estadounidense hace que los motores de generación -que usan diésel y fueloil- estén casí completamente parados, cuando esta fuente es responsable del 40 % de la generación. Pero los problemas estructurales de las termoeléctricas -que son responsables de otro 40 % de la generación y usan crudo nacional- se deben principalmente a la obsolescencia, pues estas centrales tienen décadas de explotación y un déficit crónico de inversiones. Source link Navegación de entradas Desconfianza con el “amigo americano”: el Parlamento Europeo abandona Google y se pasa al buscador francés Qwant Elecciones en Perú: las claves de un país complicado