“Buenas tardes. Escuché que me extrañaron. Aquí estoy“, dijo Melania Trump este jueves con una risa en su cara en la apertura de un evento en el Rosedal de la Casa Blanca que compartió con Donald Trump. La primera dama de Estados Unidos bromeó por la especulación sobre el mes que estuvo fuera del ojo público.

Luego, Melania y su esposo caminaron de la mano desde la Oficina Oval. El presidente estadounidense se sentó entre la audiencia.

El evento se realizó con motivo de la donación de IndyCar y Fox Corporation para financiar becas universitarias, antes de una carrera de IndyCar en Washington por el aniversario 250° de la Independencia de Estados Unidos.

Melania no había sido vista en público desde la final del Mundial de la FIFA, el 19 de julio pasado. La exmodelo nacida en Eslovenia no participó en una serie de importantes eventos, incluida la reprogramada cena de corresponsales de la Casa Blanca que se realizó finalmente el 24 de julio.

De acuerdo con un análisis de la NBC el lunes, Melania Trump ha asistido a casi la mitad de actos públicos frente a los que asistió en el mismo periodo durante la primera presidencia de su esposo.

Su regreso al ojo público llega también en medio de las especulaciones sobre Natalie Harp, una asistente muy cercana a Trump y una de las pocas personas que acompañó al presidente en el vuelo secreto que salió de Ankara tras la cumbre de la OTAN, en julio pasado, por una supuesta amenaza de ataque de Irán.

Harp comenzó a estar en el foco mediático el pasado domingo cuando el senador demócrata de Georgia, Jon Ossoff, considerado uno de los posibles candidatos a la presidencia en 2028, declaró durante un rally que Trump “no quiere hacer el trabajo” porque lo que quiere es “construir su salón de baile y viajar con Natalie [Harp] en su palacio volador, aparentemente indefenso, regalado por el emir de Qatar”.

Con esta afirmación, Ossoff se hizo hacía eco de las informaciones que revelaban que Harp era una de las pocas personas que estaba con Trump durante un intercambio de aviones que protagonizó el presidente en julio, ante una amenaza de Irán.

En aquel episodio, Trump abordó el Air Force One junto a el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario del Tesoro, Scott Bessent, pero luego descendió en secreto, mientras los dos ministros -junto a otros altos funcionarios de la Casa Blanca- se quedaron en el avión, a modo de distracción. Trump fue evacuado en un camión de catering y luego se subió a un avión militar C-32A. Lo acompañaron Harp; el vicejefe de Gabinete, Dan Scavino; y el director de Operaciones del Salón Oval, Walt Nauta.

A partir de ahí, las reacciones de la Casa Blanca contra Ossoff no se hicieron esperar y uno de los portavoces, Davis Ingle, acusó al senador de ser un “niño de teatro afeminado y patético que se hacía pasar por Barack Obama” y un “perdedor de poca monta”.

El demócrata respondió a todos estos comentaros en una entrevista en MS Now y aseguró que “ha sido increíble ver cómo la Casa Blanca se desmorona por todo esto durante toda la semana“.

Este cruce de declaraciones, con Harp en el centro, ha despertado la curiosidad en el público estadounidense por saber más sobre la asesora que no parece separarse del presidente.

La californiana de 35 años se ha convertido en una figura clave en la vida cotidiana de Trump, lo acompaña a todas partes y es conocida como “la impresora humana”, porque siempre lleva una impresora portátil para dar en papel al presidente publicaciones que puedan interesarle.

Harp, una ex presentadora de televisión, abandonó su carrera frente a las cámaras para convertirse en asistente de Trump en 2022.

Se cree que su presencia despierta los recelos de muchos en la Casa Blanca, no solo por su cercanía física, lo que ha levantado toda clase de rumores, sino por su capacidad de influencia sobre Trump al ser el filtro de la información que le llega.

Con información de EFE y AFP.



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