Doble crimen en Misiones por una deuda millonaria: quiénes quedan a cargo de los hijos de la pareja asesinada

Mientras la Justicia de Oberá suma pruebas contra el ex cadete policial detenido por matar a una pareja de comerciantes a los que debía una millonaria suma, la familia de las víctimas busca contener a los dos hijos y la próxima semana una tía materna de los chicos comenzaría con los trámites para hacerse cargo de ambos.

El juez de Instrucción Diego Lafata solicitó la intervención de la Secretaría de Acceso a la Justicia, Derechos Humanos y Violencia Familiar para el debido asesoramiento en lo que se refiere al inicio de los trámites de guarda o cuidado personal.

“Teníamos prevista una primera reunión este miércoles, pero se canceló porque la familia estaba abocada al velorio y sepelio, ya que los cuerpos fueron entregados el martes a última hora” tras las correspondientes autopsias, sostuvo un funcionario.

Trascendió que la madre de Griselda Yamila Gritzmacher (29) y una de sus hijas fueron las que manifestaron intenciones de hacerse cargo de los dos hermanos, de nueve y dos años. Desde la Justicia dijeron que les comunicará las distintas vías para acoger a los menores tras la pérdida de sus padres.

Se trata de las mismas personas que quedaron al cuidado del mayor de los hermanos en la noche del miércoles de la semana pasada cuando Sergio Adrián Schulz (39) y su pareja, Gritzmacher, pasaron a saludar y avisar que saldrían a cobrar una deuda, sin imaginar que en realidad se trataba de una mortal emboscada.

Schulz y Gritzmacher eran de Oberá y se dedicaban a la comercialización de electrodomésticos y electrónica con un sistema de financiamiento propio que apuntaba fundamentalmente a las familias que no están bancarizadas. Contra la entrega del bien le hacían firmar pagarés a semanales o mensuales a los clientes, los cuales eran devueltos con la cancelación de las cuotas.

El jueves de la semana pasada, operarios de la Municipalidad de Los Helechos ingresaban con un camión a la Picada Sargento Cabral para hacer la recolección de residuos y se toparon con los cuerpos de Schulz y Gritzmacher, mientras que en el asiento trasero del coche, un Ford Fiesta Kinetic negro, dormía el hijo menor de la pareja, de solo dos años.

El médico policial constató que ambos habían sido atacados a cuchilladas. La autopsia estableció que Schulz tenía unos pocos cortes y un profundo puntazo en la zona cervical, lesión que le provocó la muerte en forma instantánea.

La mujer habría presenciado ese primer ataque dentro del auto y en un desesperado intento por escapar, rompió la manija de apertura de la puerta. El asesino la sacó del interior del coche y le asestó dos puñaladas mortales: una en el pecho y otra en la zona abdominal. Las pericias establecieron que Gritzmacher presentaba mayor cantidad de lesiones defensivas.

No muy lejos del auto los investigadores hallaron los envoltorios de dos cuchillos de fabricación brasileña. Y una mujer aportó restos de una hoja con una lista de personas y supuestas deudas.

Pese a los intensos rastrillajes que se realizaron en los alrededores de la escena del crimen, la Policía nunca pudo encontrar los celulares de los comerciantes.

Las sospechas recayeron rápidamente sobre uno de los clientes de la pareja, un hombre que intentó sin éxito ingresar a la Policía de Misiones. Marcelo Enrique Ifrán (40) registra al menos trece denuncias por estafas y otros delitos menores y su nombre aparecía en el papel roto encontrado en cercanías del automóvil.

En base a cámaras de seguridad y testimonios se estableció que el día del crimen Ifrán había alquilado una moto para trabajar con una aplicación de viajes. Los informes solicitados revelaron que el sospechoso no se conectó a la app ni realizó traslados ese miércoles.

Las imágenes ya incorporadas a la causa muestran el ingreso del auto a la Picada Sargento Cabral desde la ruta provincial 5 el miércoles 28 de octubre a las 20.45 y un rato después, por otro camino secundario, lo hizo la moto.

Se cree que Infrán pactó el encuentro en ese lugar, supuestamente para abonarles al menos parte de la deuda que tenía por la compra de quince equipos de aire acondicionado.

Durante la autopsia los médicos constataron el faltante de una uña postiza de Gritzmacher, la cual tampoco fue hallada dentro del auto ni en las inmediaciones. El sábado a la noche, cuando la Policía y el juez Lafata allanaron la casa de Ifrán, encontraron una uña cuyas características son idénticas a la faltante.

En las últimas horas se sumó a la investigación otra prueba contundente. El martes, apenas 24 horas antes del crimen, Ifrán estuvo en un comercio de Oberá, donde adquirió dos cuchillos. Su presencia fue registrada por las cámaras de seguridad, que lo muestran eligiendo lo que horas después serían las armas mortales.

Los investigadores aguardan la imputación de Ifrán para poder avanzar con una pericia sobre su teléfono celular. Allí buscarán no solo mensajes que haya cruzado con las víctimas, sino también establecer si el aparato impactó en la antena que cubre la zona donde se produjo el brutal ataque.



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