Gabriel Vega (39) mirará al cielo este domingo y repetirá la frase que durante años compartió con su hija: “Te amo hasta el infinito”. Un momento que solo le pertenecía a ellos. Agostina Vega sonreía y le respondía siempre con un “hasta el más allá”. Será el primer Día del Padre sin ella. No habrá mates, ni cosas ricas para merendar, ni las risas que compartían cada vez que estaban juntos. “Pido respeto en memoria de mí hija y que se haga justicia verdadera”, dice Gabriel a Clarín. “Dolió, duele y sé que seguirá doliendo hasta que nos volvamos a ver”. Hace casi un mes, la cara de Agostina estaba en todos los medios del país. La adolescente de 14 años desapareció el 23 de mayo, después de encontrarse con Claudio Barrelier (33) cerca de las 22.30 en la esquina de Mariano Fragueiro y Juan del Campillo, en el barrio Cofico de Córdoba. Gabriel la buscó noche y día. Recorrió calles, siguió pistas y hasta enfrentó a Barrelier, quien mintió y le dijo que “no entendía por qué había quedado pegado con todo esto”. “No tengo nada que ver, al contrario, yo también estoy dando una mano, estoy ayudando en todo lo que más puedo”, le explicó el principal sospechoso del femicidio de Agostina al papá de la chica. En ese momento, Gabriel tenía aún la esperanza de encontrar a su hija sana y salva. Pero el sábado 30 de mayo enfrentó la noticia más dura de su vida. El hombre encontró junto a las autoridades el cuerpo desmembrado de su hija en un descampado de 240 hectáreas del barrio Ampliación Ferreyra. Según la reconstrucción de la fiscalía, Agostina fue asesinada entre las 23.30 de aquella noche y las 5 de la madrugada del 24 de mayo. A Agostina Vega y a su papá, Gabriel Vega, le encantaban desayunar o merendar cosas ricas y compartir charlas y risas. Hoy, Gabriel recuerda el “hasta el más allá” con ternura y dolor. Tiene miles de momentos con su hija y, todos los días, elige uno distinto para traerla de vuelta y no soltarla. “Era terca como yo, le encantaba hacer chistes que solo ella entendía, le gustaba crear cosas y jugar con su hermano gatuno”, confiesa. Agostina era divertida, alegre e irreverente. Quería ser psicóloga, amaba a los animales y le gustaba ir a la escuela. Tenía sueños, gente que la quería y toda una vida por delante. “Le encantaba desayunar y merendar. Mí princesa estaba todo el tiempo con una sonrisa y bailando. Podría estar todo el día hablando de mí hija”, agrega. Gabriel muestra una foto del 8 de julio de 2025. Agostina acababa de cumplir 14 años y estaba rodeada de mucho amor. Frente a ella había una torta casera llena de confites, con una bengala y un cartelito. Detrás, una cortina brillante, globos y más carteles de “feliz cumpleaños”. Agostina no puede contener la risa y su papá se inclina para abrazarla y darle muchos besos. La pareja de Gabriel observa el momento y tampoco puede dejar de sonreír. En unos días, Agostina cumpliría 15 años y no podrá soplar las velitas, ni reírse con su papá, ni ponerse el vestido que tanto soñaba porque le quitaron la vida. Agostina Vega junto a su papá y la pareja el 8 de julio de 2025 en su último cumpleaños. “Agostina era una nena feliz, que te trasmitía una sonrisa. Le decíamos que desconfiara de todos pero no escuchaba porque era adolescente“, repite. La relación de Gabriel con Melisa Heredia (34), la mamá de Agostina, nunca fue fácil. “Hubo un conflicto familiar por una cuestión de cuidados y diferencias”. Su abogada aclaró que “Gabriel quería una forma y no había esa forma de otro lado. Es mentira que hace un año no la veía o que la maltrataba”, agregó. Los padres de Agostina se disputaron la tenencia y el juez de familia decidió que siga bajo el cuidado de la su madre. “Nadie piensa en el niño”, dijo Gabriel. Su papá no va a descansar hasta que todos los involucrados en la muerte de su hija estén presos. Quiere que se sepa toda la verdad de lo que pasó aquella noche y promete seguir hasta el final. “La única víctima es mí hija, ahora todos dicen que son víctimas o se hacen los locos. Se han dicho un montón de cosas de mí hija, lo único que pido es respeto por su memoria y que se haga justicia verdadera”, explica a este medio. Gabriel siente que su hija lo acompaña y le da fuerza para seguir adelante. Para él, no hay tiempo ni ausencia que borre todo el amor que había entre ellos. Agostina está presente en todo lo que hace y en todo lo que es. “Soy papá y siempre voy a ser papá”, cerró. Cómo sigue la investigación El fiscal Raúl Garzón levantó el viernes el secreto de sumario de la causa que investiga el femicidio de Agostina. La medida permitirá que las partes accedan a las pruebas que respaldaron las detenciones ordenadas por el fiscal. Por el momento hay tres detenidos: Barrelier, el principal acusado de homicidio triplemente agravado, Soledad Andreani (43) y Osvaldo Fassetta (47), ambos imputados por encubrimiento agravado. Andreani, ex pareja de Barrelier, fue indagada el viernes y se negó a declarar. Solo se limitó a decir ante el fiscal de la causa que ella es inocente, confirmaron sus abogados a Clarín. Además de haber sido pareja de Barrelier, Andreani es la dueña del Ford Ka negro en el que los investigadores creen que el femicida trasladó los restos del cuerpo de la adolescente desde su casa hasta el descampado donde fueron encontrados una semana después. Agostina Vega siempre con una sonrisa abraza a su papá, Gabriel Vega. La mujer, apodada como “La Gringa”, es, al igual que su ex pareja, fanática de Instituto de Córdoba y seguirá detenida mientras avanza la investigación. “Pruebas concretas no hay ninguna. Son solo suposiciones y conjeturas de la fiscalía. Ella no hizo manifestaciones. Negó el hecho y se abstuvo de declarar”, aseguró Giorgetti, quien adelantó que analizará los elementos en el expediente durante el fin de semana y luego pedirán la libertad de la acusada. “Ella está tranquila y sostiene su inocencia”, añadió el abogado. El jueves fue el turno de Fassetta, también acusado de encubrimiento agravado por mediar violencia de género. Y también negó los hechos ante el fiscal Raúl Garzón. “Mi cliente declaró que es inocente de lo que se le imputa. No es que se negó a declarar, lo que pasa es que no están detalladas las cosas, muchas fueron sacadas de contexto y no figura la cronología, el por qué de la imputación”, explicó a Clarín Eduardo Allende, defensor de Fassetta. “Las pruebas que tiene el fiscal no ocurrieron cronológicamente como dice la fiscalía. Sobre la pieza acusatoria, mi cliente dijo que las cosas no se dieron como las menciona el fiscal en la acusación”, agregó Allende. Y cerró: “Subí un escrito con un pedido de ampliación de indagatoria. Él estaba muy nervioso y no podía hablar dos palabras seguidas sin largarse a llorar. La semana que viene le van a hacer una ampliación de la indagatoria. Ahí va a contar toda la historia y va a aceptar preguntas del fiscal”. Source link Navegación de entradas Tenía domiciliaria, pulsera electrónica, pero lideraba una banda narco desde su casa en Merlo: le encuentran drogas y armas de grueso calibre