El FMI quiere que “al menos el 20% de los trabajadores pague el impuesto a las Ganancias” para que el Gobierno pueda incrementar la recaudación. Esto implica duplicar el actual número de empleados alcanzados por ese impuesto, de casi 900.000 en la actualidad a unos 2 millones de trabajadores en relación de dependencia.

Los empleados en relación de dependencia registrados —nacionales y de las Cajas provinciales transferidas— suman 9,5 millones, según la última información oficial. Y hay otros 3 millones registrados entre monotributistas, autónomos y trabajadores de casas particulares.

Por su parte, el actual Gobierno amplió la imposición de Ganancias sobre los empleados en relación de dependencia (en unos 750.000 trabajadores más) al reducir el mínimo no imponible en relación al vigente en 2023 (equivalente a 15 salarios mínimos), pero el FMI quiere más.

En el Staff Report del FMI se dice que correspondería la “ampliación de la base del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). La recaudación del IRPF (1,8% del PIB) se mantiene por debajo de sus pares regionales y de la OCDE”.

Y agrega: “La reforma de 2023 redujo drásticamente la base, dejando a menos del 1 por ciento de los trabajadores formales pagando IRPF. Aunque esto se revirtió en parte en 2024, el umbral de exención sigue estando por encima de su nivel anterior a 2023. La reforma debería reducir el umbral para que al menos el 20 por ciento de los trabajadores pague el IRPF (como en 2019), recaudando alrededor del 0,4 por ciento del PIB; al mismo tiempo que se armonizan las deducciones entre las categorías de empleo y se simplifica la estructura de tasas”.

En relación al Monotributo, el Report dice que habría que aumentar las cuotas o pagos mensuales tanto en Ganancias como en los aportes previsionales. Así dice que correspondería “alinear (o sea aumentar) las tasas efectivas (de Ganancias) y las contribuciones sociales con el régimen general, y aprovechar las herramientas digitales para simplificar el cumplimiento”.

La reforma implicaría bajar el mínimo no imponible (MNI) para que más trabajadores y jubilados paguen Ganancias, achicando el salario real y más que revirtiendo el aumento del MNI que se aplicó durante el Gobierno anterior.

El tributarista Cesar Litvin le dijo a Clarín que la estructura impositiva argentina recae en mayor medida en los impuestos al consumo que más inciden en las personas y familias de menores ingresos. Tratar de que más gente asalariada pague Ganancias es desproporcionado porque ya paga una parte de sus ingresos en los impuestos al consumo (nacional, provincial y hasta municipal, como IVA, Ingresos Brutos, tasas municipales)”.

“Gravar más Ganancias duplicaría la imposición sobre los trabajadores y jubilados. Por otro lado, equiparar a los monotributistas con los autónomos sería una salto en el pago de las cuotas. En los países europeos y EE. UU. es muy alta la imposición de Ganancias, pero son mucho más bajos los impuestos al consumo”.

Actualmente, los pisos para la retención de Ganancias – que efectúa el empleador a cuenta de la AFIP –son los siguientes:

En el caso de los jubilados y pensionados, el MNI equivale a 8 veces el haber mínimo, que se ajusta en forma mensual. Con la actualización de junio, la jubilación mínima pasará a $ 403.318 (sin el bono).

A mayor ingreso personal, aumenta en forma progresiva la retención de Ganancias.

A partir de esos valores se aplica una escala de retención que va del 5% al 35%.

Por otro lado, esos valores pueden alterarse por las deducciones permitidas con topes, achicando el impuesto a pagar.

Esos valores rigen para el período enero-junio. En el segundo semestre, vuelven a actualizarse por la variación de la inflación en dicho período.



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