Un grupo de 51 detenidos en la cárcel federal de Coronda, ubicada en la provincia de Santa Fe, denunciaron a un guardia por haberles negado un cesto de basura y otros insumos para limpiar el pabellón y así “evitar enfermedades y olores feos”.
El reclamo fue efectuado por dos detenidos y llevó la adhesión de otros 49 internos alojados en el pabellón “E” habitacional 2 de la Unidad 36 “Dr. Eusebio Gómez”, a cargo del Servicio Penitenciario Federal.
En la presentación, que fue tramitada como un habeas corpus ante el Juzgado Federal N° 1 de Santa Fe, los reclusos denunciaron al jefe del Área Economato por “abuso de autoridad, mal desempeño como funcionario público y/o discriminación” por haberles negado un cesto de basura, palos, secadores, escobas, trapos de piso y artículos de limpieza para el pabellón.
Los denunciantes argumentaron que con estos insumos de limpieza puede “evitar diversas enfermedades, ya que la basura y residuos lo estarían depositando al lado de la puerta de entrada del pabellón lo que causaría olores feos que le impedirían comer”.
La presentación recayó en el juez federal Aurelio Cuello Murúa, subrogante del Juzgado Federal N° 1 santafesino, quien la rechazó por considerar que no encuadraba el reclamo carcelario en el marco del artículo 3, inciso 2 de la Ley 23.098 que señala que “corresponderá el procedimiento de hábeas corpus cuando se denuncie un acto u omisión de autoridad pública que implique agravación ilegítima de la forma y condiciones en que se cumple la privación de la libertad sin perjuicio de las facultades propias del juez del proceso si lo hubiere”.
En su resolución, el magistrado señaló que “la pretensión colectiva efectuada se limitó a afirmar que el funcionario que se encuentra en la Jefatura de Economato, habría negado la entrega de diversos elementos y artículos de limpieza para uso personal y del pabellón”.
“Que tales afirmaciones se habrían efectuado en términos genéricos, sin describir circunstancias objetivas que permitan advertir la existencia de una agravación ilegítima de las condiciones de detención y resultan insuficientes para habilitar la apertura del procedimiento previsto por la Ley 23.098”, sostuvo en el fallo.
También destacó una presentación realizada por las autoridades penitenciarias en la que exhibieron una documentación donde se indicó la entrega de insumos, debidamente firmada y con la huella dactilar de cada interno.
Como aclaración, señalaron que le sección Economato realizó la entrega de tres bolsas diarias de 190 por 120 centímetros a cada pabellón de la unidad carcelaria.
Desde el SPF también informaron a la Justicia que estaba en proceso de compra otros elementos de limpieza de uso común del pabellón como son escobillones, secadores, trapos de piso y tachos de residuos. Los mismos se comprometieron en entregarlos en durante julio.
Según se indica en el Boletín Normativo, para la población masculina en cárceles se dispone la entrega mensual de lavandina, detergente y desodorante de piso concentrado; de manera bimestral el trapo rejilla o trapo esponja y dos veces por año secador, el trapo de piso, escoba de mango plástico y fibra plástica.
El juez tuvo en cuenta que la última entrega se realizó el 24 de junio, según la documentación presentada, y que todavía estaba en vigencia el plazo que establece la normativa citada. Ante esta postura, la cuestión fue recurrida a la Cámara de Apelaciones.
“El magistrado consideró que esas constancias contradecían, al menos inicialmente, las afirmaciones genéricas efectuadas por los accionantes y reforzaron su conclusión acerca de la improcedencia de la vía excepcional intentada”, detalló el fallo de los camaristas Román Lanzon y Aníbal Pineda.
En su parte resolutiva, ambos camaristas coincidieron en lo solicitado por el juez federal de poner en conocimiento a la Dirección Nacional del Servicio Penitenciario de la presentación realizada por los internos para que evalúen la situación y que, en caso de considerarlo, adopte las medidas que considera adecuadas.
La Unidad Carcelaria N° 36 de Coronda fue inaugurada el 20 de diciembre de 2024 por Patricia Bullrich, por la entonces ministra de Seguridad de la Nación. Tiene capacidad para 464 detenidos y posee cuatro pabellones, dos con celdas colectivas y dos con celdas individuales.
También cuenta con patios internos diseñados para actividades recreativas y de integración y un área educativa equipada con seis aulas para la formación de los internos.
“El establecimiento lleva el nombre de Eusebio Gómez, destacado jurista y criminalista que, entre 1923 y 1928, dirigió la emblemática Penitenciaría Nacional de Buenos Aires. Gómez impulsó reformas basadas en la disciplina y el trabajo de los condenados, sentando las bases del sistema penitenciario moderno en la Argentina”, informaron desde el Ministerio de Seguridad de la Nación al momento de su inauguración.
