El gobierno de EE.UU. vendió un petrolero vinculado a Venezuela que la Guardia Costera estadounidense incautó en enero tras una dramática persecución por el Atlántico, lo que abre el camino para el desguace del buque de la llamada flota oscura o flota fantasma que trafica petroleo de paíises sancionados, según el comprador.
El Bella 1 huyó de un bloqueo estadounidense en el Caribe a fines del año pasado, lo que llevó a las autoridades a perseguirlo durante semanas mientras cambiaba de nombre y pintaba una bandera rusa en su casco en un intento desesperado por obtener protección. Finalmente fue capturado frente a Islandia.
El buque, ahora conocido como Era, recibió autorización para ser desguazado a fines de la semana pasada junto con otro Aframax incluido en una lista negra e incautado, el Lileo, después de que el Departamento del Tesoro emitiera licencias específicas para ambas embarcaciones, según Yogesh Rehani, director de operaciones de Global Marketing Systems, la empresa compradora.
La base de datos marítima Equasis identifica ahora a una filial de la estadounidense GMS como propietaria de ambos buques.
Un tribunal de distrito de EE.UU. condenó la semana pasada a un capitán del buque por negarse a obedecer las órdenes de la Guardia Costera estadounidense durante la persecución que se prolongó por varias semanas.
Los buques sancionados suelen permanecer en servicio mucho más allá de las edades consideradas aceptables para la navegación de petroleros, generando ingresos que respaldan actividades comerciales ilícitas y, al mismo tiempo, planteando riesgos ambientales y de seguridad para el conjunto de la comunidad marítima.
Los operadores legítimos del sector del desguace naval han evitado comprar buques sancionados para su demolición debido al riesgo de quedar expuestos a sanciones de EE.UU.
La compra de GMS fue posible mediante transacciones con el gobierno de EE.UU., por lo que la compañía no tuvo que negociar con los propietarios sancionados, dijo Rehani.
Mediante estos permisos, EE.UU. ha demostrado que “el reciclaje es la forma adecuada de sacar del sistema a quienes incumplen las normas y evitar que vuelvan a participar en actividades ilícitas”, afirmó.
El Departamento del Tesoro de EE.UU. no respondió a las solicitudes de comentarios enviadas por correo electrónico fuera del horario laboral habitual.
