A.B., una jubilada italiana de 78 años, llegó hace unas semanas atrás desde Mar Chiquita para acompañar a su hija que tenía licencia en su trabajo por problemas psiquiátricos. Para eso se hospedó en la casa de ella, en la que la mujer vive con su hijo de 14, en Don Torcuato. Su hija, identificada como R.A.O. (49), es abogada y se había tomado licencia en la Cámara de Apelaciones en lo Penal Económico de la Nación para hacer un tratamiento psiquiátrico. Al parecer, esta situación derivó de que dos semanas antes la mujer habría intentado suicidarse. La madrugada del lunes 7 de abril, en medio de la oscuridad, la mujer agarró su celular y llamó a su hermana. “Me mandé una cagada”, le dijo y le cortó. Del otro lado del teléfono, la hermana se alertó, despertó a su esposo y le pidió que vaya hasta la casa de su hermana porque presintió lo peor. Mientras el hombre y una hija iban en camino, en la casa de la calle Entre Ríos al 1300 ocurrió la tragedia: la abogada asesinó a su madre a golpes en la cara y asfixiándola. Para eso, usó una almohada y le colocó dos medias tipo soquetes en la boca. La mujer no tuvo reacción y murió en el lugar. Luego, fue a la habitación donde estaba su hijo e intentó hacer lo mismo con pañuelos descartables. Eran cerca de las 3.30 de la madrugada. El adolescente saltó de su cama e intentó detener a su madre. Una vez que salió de su habitación fue hasta la puerta de entrada. Todo era gritos en la casa de la calle Entre Ríos. Una vecina se despertó y llamó rápido a la Policía. Un móvil de la Comisaría Tercera de Don Torcuato llegó hasta el lugar y encontró al joven tras las rejas, del lado adentro de la propiedad. El chico dijo que su mamá lo había querido asesinar y que creía que la mujer había matado a su abuela, quien estaba dentro de la casa. En ese momento llegó al lugar el cuñado, quien luego de que habló con ella, logró ingresar a la vivienda con la Policía. Así, la mujer, que estaba en estado de shock, fue reducida y quedó detenida, mientras que su hijo fue puesto a resguardo. El hombre fue quien descubrió el cuerpo de su suegra, tendido sobre una cama en el primer piso de la vivienda. Tenía la cara tapada con una almohada y manchas de sangre. Por su parte, el adolescente les dijo a la Policía y a sus familiares que se despertó porque sintió que le estaban poniendo papales en la boca. Contó que lo primero que creyó es que eran ladrones que habían entrado a la casa, pero luego vio que era su propia madre quien intentó matarlo. En tanto, la autopsia indicó que murió producto de la asfixia provocada por haber sido la presión que ejercieron con la almohada y el par de medias que le colocaron en el rostros. El fiscal José Amallo, a cargo de la Fiscalía Descentralizada de Don Torcuato, tomó intervención en el caso y solicitó la detención de la mujer. También pidió su prisión preventiva. A través de distintos testigos se supo que la imputada -que está alojada en el penal de Melchor Romero- estaba bajo tratamiento psicológico y psiquiátrico. Había estado de licencia en su trabajo en el Poder Judicial desde diciembre último hasta febrero de este año y que en marzo había tenido un intento de suicidio. Source link Navegación de entradas La buscaban por mandar a matar al padre de su hijo en Pilar y fue detenida en un salón de belleza en Tucumán