Con la expresión “crisis migratoria”, suele aludirse a los problemas que crea en el país receptor la llegada masiva de migrantes. Pero el necesario foco en ese aspecto no debe marginar las causas que fuerzan al éxodo de miles desde sus naciones de origen. Ese es el núcleo aún irresuelto de la cuestión.

Como lo saben los antropólogos y los historiadores, el fenómeno de las migraciones es una parte constitutiva de la historia del hombre. Los cambios de lugar, las mezclas de sangre entre enormes contingentes han sido un alimento necesario para la renovación de la raza humana. Sin ir más lejos, la Europa moderna, con su epicentro en el imperio carolingio, es hija de las llamadas “invasiones bárbaras” iniciadas en el siglo IV.

Pero el caso de Ceuta concentra un problema más complejo porque encarna una deuda histórica que Europa tiene y que, a tientas, está intentando resolver.

Los migrantes que hoy llegan en masa provienen de ex colonias europeas en el corazón del África. Durante siglos, refinadas monarquías del viejo continente y luego algunas democracias mantuvieron un férreo control de sus dominios. A menudo, la política se asociaba a la voracidad de grupos depredadores que expoliaron las riquezas de las naciones con mayores recursos, compraron a sus líderes o corrompieron sus sistemas políticos permitiendo que dictadores sanguinarios sojuzgaran sin piedad a sus propios compatriotas.

Toda la Guerra Fría, cuando Estados Unidos y la ex Unión Soviética se repartían áreas de influencia en el planeta, está cruzada por esos problemas en Africa. Problemas que explotaron en la década de los ‘60 cuando la mayoría de las viejas colonias se declararon independientes. Pero lo que quedó detrás muchas veces dificultó la reconstrucción de los países, demasiado débiles y corrompidos para pararse sobre sus propios pies.

Ese es el real origen de la situación de hoy. Millones de africanos miran a Europa no como la fuerza colonizadora, sino como una puerta al futuro. Es difícil entender el problema en su plena dimensión si no se analiza la “crisis inmigratoria” también desde este lado.



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