Sin carta pero con un mensaje directo del Papa León XIV, muchos de los empresarios que asistieron el martes y este miércoles al Encuentro Anual de ACDE (Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa) quedaron con la sensación de que ya no pueden mirar para otro lado. Tal vez por eso, el lema del Encuentro fue: “Lo esencial, ahora”. Hubo asistencia plena en el Regimiento de Patricios, el lugar elegido, al punto que tuvieron que cerrar la inscripción cuando superaron los 500. En el amplio salón no cabía un alma más. El ex Google, Víctor Valle, actual presidente de la entidad que cobija a 1.000 empresas de todo el país, cerró al caer la tarde: “Necesitamos personas para prosperar y no perder de vista nuestro propósito: somos personas que hacemos cosas para mejorar la vida de otras personas. No hay magia, el superávit fiscal es necesario pero es un punto de partida, necesitamos estimular consensos y diálogo, pensemos en nuestras familias, en las generaciones que vienen y definamos un proyecto común. El Evangelio nos propone el camino del Encuentro, escuchémoslo”. Por la mañana hubo mensajes de lo más variados atravesados por el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en las organizaciones, los dilemas éticos y la percepción sobre el ambiente de negocios en la Argentina. Gustavo “Paco” Manriquez, CEO del Supervielle, fue directo al grano: “Me preguntan si veo algún tipo de turbulencia en las elecciones del año que viene. Las turbulencias son las consecuencias; lo que debemos discutir son las causas. Si como país vivimos en un péndulo constante, eligiendo entre una autopista o una colectora, siempre vamos a tener turbulencias”. A su lado, Sofía Pescarmona, del grupo familiar que lleva su apellido describió la reconversión en la industria del vino, incorporando la gastronomía y la hotelería: “¿Cómo hicimos, trajimos a los mejores para aprender nosotros y nuestros equipos”. También Mariano Bosch, el CEO del coloso Adecoagro, se explayó sobre lo que significa transformar “una planta que estaba con el pasto largo y la luz cortada en una de las más eficientes del mundo. La clave es la relación con una comunidad que ahora está orgullosa”. Consultados por la vice de Comunicación de Disney, Felicitas Castrillón, acerca de cómo aplican la IA , Manriquez confesó: “No sabía nada y me dije quiero aprender: fui a Nueva York. Es una capacidad que los bancos tenemos que tener para la competencia con las Fintech que ya la tienen incorporada. Ahora iré a tomar otro curso”. Los ejecutivos dejaron de googlear, consultan a la IA y algunos tienen agentes. De acuerdo a Pescarmona, se ahorra tiempo en la evaluación de las tareas o en las dudas sobre cómo encarar un proyecto”. De pronto, Castrillón los sorprendió: “¿Y en todo esto dónde está Dios?” Para Manriquez, en su casa, en una familia muy espiritual. Para Bosch en la coherencia de las acciones y para Pescarmona, en la naturaleza. Uno de los paneles se denominó “irremediablemente humanos”. En el escenario, Walter Abrigo, con partida de nacimiento en el Chaco, director general y socio de la tecnológica Santex, admitió que la IA genera tensión y presión en todos los niveles. Desde la pantalla, Majd Sakr, Chief Learning and Research Officer de Accenture señaló desde Manhattan alertó que la IA tiene una escala que ningún equipo humano puede igualar. Pero “presenta dificultades en los contextos ambiguos y necesita de los humanos el juicio y la responsabilidad”. Mencionó las nuevas unidades productivas con la IA. “El factor determinante es humano”, concluyó al aconsejar a aprender a formular las preguntas correctas a la IA, “No hay recetas, pero sí un proceso de readaptación de las personas”, sostuvo Érica Reynoso, directora de Naranja X. Silvia Tenazinha, directora general de Salesforce, compartió el caso de José Luis, un florero de Bernal que quería vender en Nordelta y conocer a sus clientes. “La IA lo ayudó sin que tuviese que incrementar su plantel de 5 empleados”. Su tono fue épico como el de Felipe Contepomi, entrenador de Los Pumas. “Si se pueden gestionar las tensiones, se puede innovar”, soltó Abrigo como receta. Afuera en el parque del Regimiento se observaba a un nutrido grupo de soldados en pleno ejercicio. Eso sí, con las técnicas de antaño. Source link Navegación de entradas Acindar vuelve a frenar otra vez su producción por la caída de ventas de acero El Gobierno renovó el 120% de la deuda en pesos y brindó cobertura con un bono atado al dólar