La baja del dólar de los últimos meses dio paso a un aumento de las importaciones destinadas al consumo y también a las compras realizadas a través del sistema courier, que alcanzaron un récord histórico.

Para el caso de las compras puerta a puerta, en abril los envíos llegaron a un nuevo máximo histórico y consolidaron una tendencia de crecimiento que ya se observaba desde fines de 2025.

Según un informe de la consultora Analytica, las importaciones vía courier llegaron en abril a US$ 118 millones, con un salto interanual de 135,9%. El monto superó el récord previo de diciembre de 2025, cuando habían alcanzado US$ 105 millones.

En el acumulado de 2026, estas compras sumaron US$ 402 millones, lo que implica un incremento de 123,2% frente al mismo período del año pasado. Aunque todavía representan una porción reducida del total importado, el informe destacó que en abril fueron la tercera categoría más relevante en el análisis desagregado a ocho dígitos de la nomenclatura del Mercosur.

El fenómeno se da en un contexto de estabilidad cambiaria y recuperación del salario medido en dólares. De acuerdo con Analytica, el salario privado registrado acumula una recuperación de 14,5% en moneda estadounidense desde noviembre, pese a que en términos reales (es decir, en comparación con la inflación) mostró una caída de 4,8% entre septiembre y marzo, con siete meses consecutivos de retroceso frente a la inflación.

“El fuerte aumento de las compras vía courier no es el reflejo de un salto en el consumo masivo, sino más bien el reemplazo en algunos bienes de producción local por extranjera”, sostuvo el economista de Analytica, Claudio Caprarulo.

Y agregó que “en cantidades únicamente subió la importación de autos y marginalmente la de bienes de consumo, mientras en el resto de las categorías hubo caídas”.

En paralelo, otro informe mencionó que el crecimiento de las importaciones de bienes de consumo tiene lugar en un contexto en que la tendencia general de los últimos meses es que la economía demanda menos importaciones.

“El récord de superávit comercial no solo se da porque las exportaciones estén creciendo, impulsadas tanto por precio y cantidad de petróleo y oro; también se contrajeron las importaciones vinculadas a la producción”, señaló la economista de Equilibra, Laura Vernelli.

Según Vernelli, desde 2025 las importaciones asociadas a la producción acumulan una caída de 10%, mientras que las de bienes de consumo final crecieron 21%.

De acuerdo a datos del Indec, los bienes de consumo en marzo representaron el 15% del total importado. Entre estos productos se incluyen artículos de consumo semiduraderos (indumentaria, calzado, termos o consolas de videojuegos) y también otros como medicamentos, herbicidas, libros, perfumes, tabaco, máquinas de afeitar, alimentos varios, golosinas y bebidas alcohólicas.

Otro indicador que muestra el aumento de los gastos en dólares es el uso de tarjetas de crédito para consumos en moneda extranjera. De acuerdo con datos del Banco Central, a fines de abril el saldo abierto de tarjetas en dólares llegó a US$ 802 millones, uno de los niveles más altos de los últimos años.

Incluso, en los últimos días de enero esos saldos habían alcanzado los US$ 870 millones. Según la consultora financiera 1816, se trató del valor más elevado registrado hasta el momento.

Fuentes del sistema financiero atribuyen ese crecimiento principalmente a los gastos por viajes al exterior. Las compras vía courier aparecen en un segundo lugar, dicen en los bancos. En menor medida, también inciden los pagos de servicios digitales y plataformas de streaming que se facturan en dólares.



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