Los salarios negociados por convenio le ganaron a la inflación en abril. Después de al menos dos meses de caídas consecutivas, en ese mes subieron 3,4% en promedio contra una inflación del 2,6%. De esa manera, tuvieron una mejora del 7,7% en términos reales, según cálculos preliminares de consultoras privadas.

La recomposición fue alentada por la desaceleración de los precios luego de 10 meses de subas ininterrumpidas, el avance de las sumas fijas y la renegociación de las paritarias en un contexto donde el gobierno prioriza la desinflación con una pauta salarial del 2% mensual.

Se está pasando del rojo salarial al amarillo/naranja salarial. Y lo relevante es que en abril se empezó a recuperar el proceso de desinflación”, señaló el Carlos Pérez, el director de Fundación Capital.

Un relevamiento elaborado por dicha consultora -presidida por Martín Redrado- muestra que mientras en el primer trimestre los salarios tuvieron una caída nominal del 2,2%, durante abril 6 de 14 actividades registraron subas superiores al Índice de Precios al Consumidor (IPC).

De esa forma, sectores que estaban en rojo en los meses previos se pintaron de verde el mes pasado. Ese fue el caso de Químicos (9,4%), Gastronómicos (6,8%), Smata (5,0%), Encargados de edificio (4,4%) Comercio y Utedyc (3,5%). Bancarios empató (2,6%).

Por el contrario, buena parte del pelotón restante que venía perdiendo la carrera contra la inflación se mantuvo en esa situación, como Alimentación y Textiles (1,4%), estatales nacionales (1,7%), Camioneros y Construcción (1,8%), Sanidad (1,9%) y los estatales bonaerenses (2,5%).

Para C-P, la recuperación de los salarios negociados en convenios en abril se debió a 1) una desaceleración de la inflación mensual, 2) la aplicación de sumas fijas más abultadas y 3) renegociaciones en gremios que tienen ajustes salariales de manera trimestral.

Sin embargo, la consultora dirigida por Federico Pastrana advirtió que el dato puede leerse como una “descompresión transitoria” de la pauta salarial debido al creciente uso de los montos por única vez, como ocurrió en diciembre pasado.

“Las sumas fijas son generalizadas y los gremios las utilizan para compensar la pauta baja, y como suelen ser de una vez, al comienzo de la paritaria, al mes siguiente el porcentaje vuelve a estar definido por el aumento porcentual“, señaló Pastrana.

Este componente que, según el analista, ya alcanza al 80% de los convenios provoca una suerte de espejismo en los recibos de sueldo, con subas en los meses con montos fijos y bajas en los meses posteriores si no se renuevan.

Salario real desde 2021 a 2026.

Los datos del sistema integrado previsional (SIPA) muestran un deterioro del salario en los últimos seis meses, con recuperaciones puntuales (cayeron entre 0,1 y 0,3% mensual real entre septiembre y marzo, y repuntaron 0,2% en diciembre).

Según ACM, el salario real del sector registrado -estimado a partir del índice de salarios del INDEC- acumula una caída del 3,2% en el primer trimestre. Y desde noviembre de 2023 -el inicio de la gestión actual-, el sector registrado continúa por debajo (-9,3% real), incluyendo el privado (-4,6%) y el público (-17%)

Hacia delante, el economista jefe de FIEL, Juan Luis Bour, anticipa una dinámica “serrucho” con meses arriba y meses abajo, pero con salarios promedio formales que van a seguir debajo de inflación en 2026.

“Las recuperaciones son sectoriales, la política es que salarios convenio estén debajo de inflación para que no presionen en forma agregada, mientras que salarios por empresa pueden ir arriba”, dijo Bour.

Fundación Capital estima una suba nominal promedio en las paritarias del 1,9% en mayo y del 0,9% en junio. En ambos casos, por debajo de la inflación del 2,3% y 2,1% prevista en cada mes por el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM).

Si bien la mejora registrada en abril podría empujar un cierre positivo del segundo trimestre, Pérez cree que el empleo en general y su evolución descendente en cantidad y calidad no dejan espacio a la recuperación del salario real.

“Unido a un deterioro del ingreso disponible por recomposición de precios relativos (las tarifas de los servicios), deja como esperanza de la recuperación económica a la reactivación del crédito, con su potencial del lado de la oferta y con su limitante del lado de la demanda por la mora de los préstamos”, afirmó.

ACM proyecta una recuperación gradual del salario real en torno al 0,5%, pero ve “riesgos” de que no se consolide la recuperación de la actividad y persista la heterogeneidad sectorial, y de que una desinflación más lenta o episodios de mayor tensión cambiaria que aceleren el traspaso a precios y erosionen los aumentos nominales.

“En un contexto de fuerte cambio en tecnologías y procesos para ganar productividad, el empleo y los salarios van por debajo. Puede llevar tiempo hasta que salarios vuelvan a crecer con productividad cuando empleo cobre ritmo. No es ahora. Los movimientos del 2026 y 2027 probablemente van a ser limitados a pesar del crecimiento del PBI“, dijo Bour.

Por último, Pastrana señaló que “en Argentina, si el salario real cae muchos meses, es difícil pensar q la economía puede repuntar y así el empleo”. “Somos un país donde la masa salarial pesa mucho en la demanda agendada, por lo cual toma más importancia si hay ancla fiscal, donde el gasto publico está restringido”, apuntó.



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