El contexto de un ingreso de dólares alto, sectores exportadores y generadores de divisas que crecen con fuerza y tasas de interés en pesos que no terminan de bajar dieron paso a una singularidad con pocos antecedentes: hoy las empresas tienen vigentes más créditos en dólares que en pesos.

Es un fenómeno con pocos antecedentes: en la línea histórica de datos oficiales, desde 2003, solo sucedió en 2019, aunque en ese momento respondió solo a un efecto de la devaluación del peso, un elemento que “distorsiona” las comparaciones cambiarias. Al considerar un nivel cambiario promedio en los últimos años, se trata de algo no visto en más de dos décadas.

Según la última información relevada por la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia, los dos stocks de créditos a empresas (en dólares y en pesos) rondan los 33 billones de pesos pero en el último mes la cantidad prestada en moneda extranjera sobrepasó a la cantidad prestada en pesos.

Es una particularidad que se puede explicar por dos razones principales que configuran esa tendencia diferente entre los créditos en dólares y en pesos.

“Los que toman financiamiento en dólares son exportadores y sus proveedores (agro, minería y energía) y los que toman crédito en pesos son las empresas que producen para el mercado interno“, resumió Matías Rajnerman, economista de esa institución.

“La dualidad entre ambas hace que unos tengan financiamiento abundante y barato, y los otros escaso y caro, reafirmando la lógica de los últimos meses”, continuó. El crédito en dólares creció en lo que va del año 8,3% en términos reales y, en pesos, cayó 4,7%. “El crédito en dólares sustituye al crédito en pesos, no lo complementa”, aseguró Rajnerman.

El problema de los créditos en pesos, señaló, es que la tasa de interés aún no cayó lo suficiente. Uno de los objetivos que se había planteado el BCRA para este 2026 era dejar en el mercado los pesos que emita por la compra de dólares, aunque eso no sucedió: Economía suele “absorber” pesos en las licitaciones de deuda, lo que genera una escasez que eleva el costo financiero.

En intervenciones recientes en público, desde el Banco Central explicaron que también observan dos “ciclos” por el momento no coincidentes entre los créditos en dólares y en pesos.

“Reconociendo el carácter bimonetario del sistema financiero, en el segmento de dólares el ciclo crediticio ya está en plena expansiónn”, dijo el vice de la entidad Vladimir Werning.

“En el segmento de pesos, el nuevo ciclo de expansión en el crédito al sector privado está próximo dado que la mora aparenta haber tocado pico”, aseveró y que “el ciclo nuevo resultará más selectivo, saludable y sostenible”.

Otras consultoras también midieron que el ritmo del crédito en pesos no consigue repuntar. La consultora Analytica aseguró en un informe que la cantidad de pesos “transaccionales” creció en mayo por primera vez en seis meses, pero que eso no se “derramó” en tasas más bajas.

“Esto sigue sin trasladarse a una baja de tasas activas, ni a una recuperación del crédito, que cayó 0,2% mensual real; con nuevas caídas en los créditos a las familias: -1,2% los créditos personales, -1,2% los saldos en tarjetas de crédito y -1,2% los créditos prendarios”, resumieron.

En tanto, LCG recopiló que “los préstamos en dólares (sin tener en cuenta tarjeta de crédito) se incrementaron 1,8% (USD 403 millones), ralentizándose respecto a abril (USD 1.313 millones)”.



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