A una semana de los terremotos que sacudieron Venezuela, continúa la búsqueda de Lucas Gámez, el nene argentino de ocho años que quedó atrapado entre los escombros de un edificio, y si bien sus padres no pierden las esperanzas, la situación comienza a ser desesperante.
Esta mañana, su madre, Blanca Martínez, brindó una entrevista con las últimas novedades de la búsqueda y sostuvo que confía en su hijo saldrá con vida: “Lucas es un ángel. Es un niño que vino para traer un mensaje al mundo. Estoy convencida de que nos va a dar un milagro“.
Ayer por la noche brigadistas del grupo USAR de El Salvador estuvieron trabajando en el edificio Miramar, donde vieron por última vez al nene, pero no consiguieron novedades. Según explicó Blanca, es este grupo quien está comandando el rescate, con colaboración del Ejército argentino.
“He hablado con los socorristas, me han dicho que en general los niños son más nobles y se desmayan para resguardar el oxígeno”, señaló Martínez en diálogo con C5N y destacó que “la respuesta de quienes vienen a ayudar es muy positiva, todos creen que está vivo”.
Ayer, el padre de Lucas, Marcos Gámez, reveló que se había detectado calor corporal del tamaño de un niño en la zona donde estaría su hijo. Además, cerca, encontraron su celular. Sin embargo, “el plan que se ejecutó ayer no funcionó y hoy estamos más desesperados”, lamentó esta mañana la madre.
#MisiónHumanitariaVenezuela | Los trabajos incansables continúan en la zona donde se busca al niño, Lucas Gámez, en Miramar, estado La Guaira. El grupo USAR El Salvador, como parte de la misión humanitaria enviada por el Gobierno del Presidente @nayibbukele, mantiene las labores… pic.twitter.com/M1NkBLreMR
— Secretaría de Prensa de la Presidencia (@SecPrensaSV) July 1, 2026
Según pudo saber Clarín, para poder detectar el calor corporal, un equipo del Comando Conjunto del Ejército argentino logró prender un dron sin que despegue y se lo dieron en la mano a un rescatista para que ingresara por un hueco y lo usara como una linterna para apuntar. El operador del dron, desde afuera, fue detectando si había calor o no.
“No he parado de orar para pedirle a Lucas que esté bien”, expresó Blanca y pidió que la acompañen en sus oraciones.
La madre de Lucas no deja de compartir fotos y videos de su hijo en su cuenta de Instagram. “Lo hago para que vean cómo es”, dice. Es su forma de combatir la desesperación y la impotencia de no encontrar a su hijo.
Comparte también los mensajes de familiares y amigos que rezan por Lucas y pide cadena de oración: “Las veces que la he pedido han sucedido cosas, les pido por favor”, expresa en un video en redes sociales.
En la misma línea pide hoy, en su primera entrevista con un medio argentino, que el país donde nació Lucas se sume al rezo.
“Lucas ama Argentina, es su país. Acá todos están en cadena de oración y necesito que sea lo mismo en Argentina, que oren para que vuelva y sea un milagro“, dijo a C5N.
Su hijo nació hace ocho años en Buenos Aires, cuando sus padres vivían en Argentina. Estudió hasta el año pasado en el Colegio San Román y jugaba al fútbol en defensores de Belgrano. Abundan las imágenes de Lucas con camisetas de fútbol y guantes de arquero.
En enero de este año, sus padres decidieron volver a Venezuela y el niño de ocho estaba comenzando a adaptarse a su nueva vida. Sin embargo, los padres de sus compañeros argentinos siguen en permanente contacto con Blanca y envían sus oraciones para que aparezca con vida.
