El saldo comercial de mayo fue de un superávit de US$ 3.504 millones, un récord nominal sin antecedentes en la serie histórica que mide el Indec. Ese número se alcanzó por un avance de 34% en las exportaciones y una caída de 7% en las importaciones. En los primeros cinco meses del año el saldo positivo acumulado ronda los US$ 11.800 millones, por lo que ya superó al superávit de todo 2025, que había sido de US$ 11.320 millones. “En mayo de 2026, las exportaciones alcanzaron un récord histórico de USD 9.537 millones y las importaciones fueron de USD 6.033 millones”, mencionó el Indec en su informe. Mayo fue el mes número 30 con superávit de balanza comercial de manera consecutiva. En mayor el número total exportado fue de US$ 9.537 millones, lo que implicó un crecimiento interanual del 34,4%. En paralelo, las importaciones totalizaron US$ 6.033 millones. Como resultado, la balanza comercial registró un superávit de US$ 3.504 millones, el mayor saldo positivo mensual desde que existen registros. En la serie histórica mensual que tiene disponible el Indec no hay antecedentes de un mes con US$ 3.504 millones como saldo comercial nominal, aunque en mayo de 2009 fue de US$ 2.543 millones, lo que ajustado por inflación en dólares daría algo más de US$ 3.900 millones a valor actual. Cómo se alcanzó el récord histórico El desempeño exportador mostró una mejora generalizada en todos los grandes rubros. Las ventas externas de Combustibles y Energía lideraron el crecimiento con un salto del 167,1% respecto de mayo del año pasado y marcaron un máximo histórico. Las exportaciones también alcanzaron un récord histórico en mayo. También se destacaron las subas de 22,5% en Productos Primarios, de 20,5% en Manufacturas de Origen Agropecuario y de 20,1% en Manufacturas de Origen Industrial. En este último caso, las exportaciones alcanzaron el segundo valor más alto de la historia para un mes de mayo. En el acumulado de los primeros cinco meses de 2026, las exportaciones ascendieron a US$ 40.359 millones, un 24,3% más que en igual período del año pasado. La balanza comercial, en tanto, acumuló un superávit de US$ 11.783 millones. Por su parte, la balanza comercial energética alcanzó el mejor resultado de toda la serie. El sector registró un superávit de US$ 1.543 millones, impulsado por exportaciones por US$ 1.745 millones, que crecieron 167,1% interanual, y por importaciones que se redujeron 32,9%, hasta ubicarse en US$ 202 millones. Las importaciones sumaron en mayo US$ 6.033 millones, lo que representó una caída interanual del 7%, equivalente a US$ 455 millones menos que en el mismo mes de 2025. La disminución estuvo explicada principalmente por una contracción de las cantidades importadas, que retrocedieron 13,6%, mientras que los precios registraron un incremento de 7,6%. También se destacó la disminución en las importaciones de Piezas y Accesorios para Bienes de Capital, que registraron una baja de 26,6% frente a mayo de 2025, equivalente a US$ 374 millones menos. El economista de Libertad y Progreso Julián Neufeld aseguró que “de cara a los próximos meses conviene matizar el entusiasmo con un par de consideraciones”. En primer lugar, por el mayor consumo de energía durante el invierno que aumente las importaciones. En segundo, la geopolítica. “A la suba de las cantidades se le sumó un alza de precios cercana al 50%, y un eventual acuerdo en Medio Oriente podría descomprimir esa volatilidad y restarle empuje al componente de precios que hoy amplifica las cifras”, mencionó. Otra caída de la actividad industrial De acuerdo con las estimaciones preliminares de la Unión Industrial Argentina, la actividad manufacturera habría registrado en mayo una nueva caída interanual cercana al 5%. En términos mensuales, la producción también habría mostrado una contracción de alrededor del 0,8% respecto de abril, profundizando la tendencia de debilidad observada en los últimos meses. Los indicadores adelantados relevados por la entidad mostraron un comportamiento heterogéneo entre los distintos sectores productivos. Si bien algunas ramas registraron mejoras puntuales frente al mes anterior, la industria en su conjunto continuó inmersa en un escenario de estancamiento que, según la UIA, se arrastra desde mediados de 2025. Con este desempeño, el nivel de actividad industrial acumulado en los primeros cinco meses de 2026 se ubica aproximadamente 3% por debajo del registrado en igual período del año pasado. La comparación con años previos resulta aún menos favorable: la producción manufacturera se encuentra cerca de 10% por debajo de los niveles observados durante 2022 y 2023. Source link Navegación de entradas Igual cantidad de empleados y con menos producción: la radiografía de los empresarios para lo que queda de 2026 La calificadora MSCI no le perdona a Argentina el cepo y se diluye la expectativa de una reclasificación