La carrera por la Inteligencia Artificial (IA) ya arrancó y casi todos la corren, pero la mayoría no sabe hacia dónde van. Casi todas las empresas medianas y grandes se subieron a esta ola para no quedarse atrás, pero al no tener un propósito claro (para qué la implementan) y tener un mal manejo interno de sus datos, cada vez hay más proyectos que se quedan a mitad de camino.
El tema se debatió en el VeeamOn Tour 26 Buenos Aires, que se realizó este martes con más de 500 asistentes en las salas de conferencia del hotel Sheraton de la Ciudad. Con más de 550 mil clientes en el mundo, Veeam es una empresa que ofrece una plataforma diseñada para realizar backups, recuperar datos y asegurar la continuidad de los sistemas de una compañía tras ser víctima de un ataque hacker o si sufrió alguna caída por motivos internos.
“El 88% de las organizaciones ya usa o está piloteando agentes de IA, pero solo el 7% se considera verdaderamente preparado para ello”, dice un estudio que realizó esta compañía.
Lo que más frena el avance de la IA en las empresas es el manejo de los datos. Ocurre que en muchos casos los agentes de IA acceden y publican datos que no deberían ser revelados. “El 95% afirma que los desafíos relacionados con datos ya han frenado su avance en inteligencia artificial”, sostiene el mismo informe.
“Se sabe que la primera pregunta que le hace un empleado a la IA de su empresa es ¿cuánto gana el gerente? Y lo llamativo es que en muchos casos le revela la cifra correcta”, le dijo a Clarín un ejecutivo de Veeam en uno de los pasillos de la conferencia.
Ocurre que en repetidas ocasiones nadie controla a qué datos tiene acceso un nuevo agente de IA que se está entrenando para, supuestamente, potenciar alguna actividad de la compañía. Pueden acceder a planillas de cálculo, a mails personales de los colaboradores y ejecutivos, a legajos médicos.
“El 90% de los datos son no estructurados, son archivos, mails. Las empresas viven así. Es parte del día a día. No hay control sobre un adjunto que yo te mando a vos, si ese dato es sensible o no. Y además, sabés que como empresa vos le abrís la puerta de tu organización a estos agentes. Entonces tenés que cuidar a qué datos accede”, explicó a Clarín Andrés de Beitia, Señor Director, Inside Sales de Veeam.
El nuevo punto de control está en los datos: qué información existe, dónde reside, quién puede acceder a ella, qué agentes o aplicaciones la utilizan, qué políticas aplican y cómo recuperarla con precisión ante ransomware, errores humanos, amenazas internas, fallas operativas o comportamientos no autorizados de IA.
En la región, las empresas avanzan hacia entornos híbridos y multicloud, incorporan automatización e inteligencia artificial en sus procesos críticos, y enfrentan al mismo tiempo mayores exigencias de seguridad, privacidad y cumplimiento. En este contexto, Veeam subrayó que la resiliencia de datos (capacidad para resistir y recuperarse de interrupciones o fallos) ya no puede abordarse de forma aislada: debe integrarse con la gobernanza, la seguridad y la confianza necesarias para operar en la era de la IA.
Con la certeza que ahora las propias IA pueden filtrar datos, Veeam compró por más de 1.700 millones de dólares Securiti AI, una startup californiana especializada en ciberseguridad, privacidad e inteligencia artificial. Con esta incorporación a su porfolio, ahora Veeam ofrece una plataforma centralizada de comandos de datos e inteligencia artificial (conocida como DataAI Command Center) para ayudar a las empresas a gestionar, proteger y cumplir normativas sobre sus datos y modelos de IA de manera segura.
“La irrupción de la IA es equivalente a un tsunami. La velocidad en la que se desplegó, los ciclos cada vez son más cortos… es todo muy rápido. Y el volumen de información ahora es mucho mayor. Se generan nuevos datos, todos interactuando y generando datos. Entonces, como siempre, hay que cuidar los datos, pero cada vez se compeljiza más porque ahora también los tenemos que cuidar internamente”, cierra De Beitia.
