La difusión de un video que mostraba las brutales torturas a Lara Gutiérrez (15), una de las víctimas del triple crimen de Florencio Varela junto con Brenda del Castillo (20) y Morena Verdi (20), tuvo una rápida reacción de la Justicia, que solicitó a los medios evitar la publicación de las imágenes “para evitar la revictimización y asegurar el resguardo de la investigación”.
Pero -al mismo tiempo- Clarín pudo conocer un grave hecho ocurrido este miércoles 4 de noviembre a la mañana: una hermana de Brenda fue amenazada.
Según refirió su mamá, la joven tiene 19 años, fue madre hace poco y recibió un llamado telefónico en el que le pusieron una “música de cuna”.
Por ello, con la representación del estudio de Fernando Burlando, radicaron la denuncia en la comisaría y tomó intervención el Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N° 2 de Morón, conducido por el magistrado Jorge Ernesto Rodríguez, que se hizo cargo del expediente por el triple crimen a fines de octubre de 2025.
Hasta ese momento había sido investigado por la Justicia ordinaria y el fiscal de Homicidios de La Matanza, Adrián Arribas. Ahora está en manos de la fiscal Mariela Labozzetta, de la Fiscalía Federal N° 2 de Morón.
El video con las torturas a Lara Gutiérrez se conoció en las últimas horas. Clarín decidió no publicarlo para preservar a la familia de las víctimas, porque exhibía imágenes salvajes de una menor de 15 años y por considerar que solo contribuye a exacerbar el morbo en relación a un caso que conmocionó a la opinión pública.
Allí se podía observar cómo Pablo Daniel Macalopu Cafferata (35), un capo narco peruano apodado “Roger”, ordenaba cortarle un dedo a la chica de 15 años, en una grabación con su teléfono celular que hizo este criminal -hoy detenido en una causa que conduce la jueza federal Sandra Arroyo Salgado-.
En la escena aparecía Tony Janzen Valverde Victoriano, más conocido como Pequeño J, otro peruano de 21 años al que señalaron como uno de los líderes de la organización criminal, que todavía tiene a algunos sospechosos prófugos.
La mamá de Lara, Paula Fabero, solicitó una medida cautelar urgente, con el patrocinio de Burlando, para reclamar la prohibición de difusión de registros fílmicos en los que se observan las torturas sufridas por las tres víctimas.
“Su circulación pública lesiona de modo directo la dignidad y la memoria de Brenda, y somete a la suscripta y a su familia a un daño psicológico gravísimo y una revictimización que se renueva cada vez que el material vuelve a ser exhibido“, sostuvo la mujer en el escrito, al que accedió Clarín.
Además, reclamó que se determine el origen de la filtración del video y se adopten “de inmediato” medidas de protección para resguardar la vida e integridad física de su hija de 19 años.
Entre ellas, solicitó custodia policial en su domicilio y consigna o rondas periódicas a cargo de una fuerza federal ajena a la jurisdicción en la que opera la banda investigada.
También, la entrega de un botón antipánico, la incorporación al Programa Nacional de Protección de Testigos e Imputados y su reserva de identidad y domicilio.
El 19 de septiembre de 2025, Morena, Brenda y Lara fueron llevadas engañadas desde La Matanza, partido en el que vivían, hacia Florencio Varela, donde las secuestraron, asesinaron y enterraron en el fondo de una casa de la calle Chañar 702, en Villa Vatteone.
Por el caso hay al menos 16 personas detenidas y para los investigadores todo apunta a una venganza narco, basándose en que una de las víctimas habría estado vinculada al robo de drogas a la banda liderada por “Pequeño J”.
El juez Rodríguez sumó la pista de la trata y el lavado de activos como otras actividades a las que se dedicaba la banda y que también podrían estar detrás de los asesinatos.
