“En ningún momento formé parte de un plan criminal para matarlo”; afirmó este jueves a la tarde Mariano Perroni (45), coordinador de los enfermeros que atendieron a Diego Armando Maradona (60) cuando fue externado luego de una operación del hematoma subdural. Perroni, empleado de la empresa tercerizada Medidom, declaró por primera vez ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón, a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) N° 7 de San Isidro. Su testimonio se extendió exactamente tres horas en las que por momentos no pudo contener las lágrimas. La declaración, en la que aceptó a responder preguntas de todas las partes y terminó de manera abrupta cuando se vio acorralado por los abogados, fue presenciada por Dalma, Gianinna y Jana Maradona, las tres hijas del Diez. Lo primero que recordó Perroni fue un encuentro con Alfredo Cahe, médico de cabecera de Maradona desde 1978 y hasta 2013, aproximadamente, en la oficina de su abogado Miguel Ángel Pierri. “En que lío injusto te metieron, nunca lo debieron haber externado, cometieron un grave error”, rememoró lo que le dijo Cahe. El imputado sostuvo que es empleado de Medidom y que su trabajo fue “meramente administrativo y de coordinación” para “cubrir los pedidos médicos”. También aclaró en más de una oportunidad que no es médico y que no está entre sus facultades “medicar, pedir traslados ni internaciones”, entre otras cuestiones vinculadas al cuidado de los pacientes. Perroni aseguró que nunca ingresó a la casa del lote 45 del barrio privado San Andrés de Benavídez, ni antes del 25 de noviembre de 2020 ni luego de la muerte de Maradona. “Nunca recibí una epicrisis, ni historia clínica y antecedentes del paciente. Solo que tome la dosis correcta de medicación, que no tome alcohol y el cuidado del hematoma subdural”, remarcó. Perroni declaró durante tres horas y se quebró. Foto: Francisco Loureiro. También aclaró que las comunicaciones que tuvo fue con la psiquiatra Agustina Cosachov (41) y Nancy Forlini (57), coordinadora de Swiss Medical, y que “por un pedido” de esta última, ella “era la única que canalizaba los pedidos”. Los roles de las acusadas Cosachov y Forlini volvieron este jueves a ser materia de debate al punto que en la primera parte de la audiencia hubo un intenso careo entre las dos que giró en torno a cuatro contrapuntos. Una muerte inesperada Uno de los fragmentos más fuerte de su relato fue cuando afirmó que “nunca” se me representó la muerte de Maradona. “Nunca la esperé. Siempre realice sugerencias para el mejor pasar del paciente dentro del domicilio. En ningún momento formé parte de un plan criminal para matarlo. Nunca me hice el desentendido, yo quería que tenga la mayor cantidad de beneficios”, se defendió. Sobre el día en que murió Maradona, Perroni dijo que él fue hasta el barrio San Andrés y luego acompañó a la enfermera Dahiana Madrid (41) –quien estuvo al momento del fallecimiento-, a la fiscalía para que declare. Luego -según su relato-, regresó al domicilio para que retire sus pertenencias. Allí Forlini le pidió que le comunique a Madrid que fuera precisa con los horarios en la planilla médica que tenía que firmar y entregarle. Los planes para Año Nuevo Perroni estaba a cargo de la organización de los enfermeros. En ese sentido, y aunque faltaba más de un mes para Navidad y Año Nuevo, ya estaba organizando las guardias para seguir atendiendo a Maradona. A él le tocaba pasar Año Nuevo con su ídolo. “Yo como enfermero iba a pasar Año Nuevo con Maradona. Lo tenía en un cuadro ¿Imaginan de qué manera yo iba a estar esperando ese desenlace fatal? Es el día de hoy que no pude entender cómo llegamos a esto. Yo estaba emocionado que iba a pasar Año Nuevo con él. Estaba esperando que llegue ese día, tenía la esperanza de que sea así ¿En qué plan criminal me quieren implicar, si era mi ídolo? “, se preguntó. Luego, Perroni no pudo contener las lágrimas cuando le contó a los jueces como influyó su imputación en su familia y el último recuerdo de su madre. “Las cuestiones de mi familia se desvirtuaron. Cambié a mi hija de colegio porque abogados me decían asesino. Mi hijo sufrió bullying, por eso entiendo lo que pasó al hijo de Maradona. Mi mamá lloraba todos los días. Cada vez que escuchaba ‘ahí están los asesinos’, lloraba. Estaba internada y la llevé a mi casa, una semana duró. Mientras hacia su último respiro yo bajo y le digo que se quede tranquila, que no va a pasar nada, que va a estar todo bien. Jamás me imaginé ese desenlace, nunca me imaginé estar sentado acá. Solo hice sugerencias. Me separé hace poco, no consigo trabajo, tengo uno solo”, sostuvo, secándose los ojos con una servilleta. Mientras tanto, las hijas de Maradona, aún presentes en la sala, no realizaban ningún gesto o comentario, sino que escuchaban la declaración con atención. Preguntas de las partes Perroni aceptó responder preguntas de todas las partes, algo que hasta el momento ninguno de los imputados había hecho. Ante las consultas de la fiscalía, Perroni indicó que Forlini era quien le daba las órdenes y el nexo con Cosachov. Sostuvo que al neurocirujano Leopoldo Luque (459 y al psicólogo Carlos Díaz (34) nunca se comunicó. “¿Sabe si Forlini medicó al paciente?”, le preguntó el fiscal Patricio Ferrari. “Si, hubo un evento de ketorolac”, respondió, y agregó que la enfermera Madrid “no le tomaba los signos vitales”. “Todos los sabían”, sostuvo, y relató un episodio donde la enfermera se quiso ir de una guardia por pedido del paciente. Respecto a un audio en el que él sostuvo que tenía que “emprolijar todo”, el imputado aclaró que se refirió a un pedido a Madrid de ser precisa con los horarios de cada acción que efectuó la enfermera esa jornada en la casa. “Ella lo llenó en el domicilio adentro y yo afuera, nunca ingresé”, reiteró. La fiscalía exhibió la hoja de la historia clínica donde decía, entre otros horarios, que 9.30 de ese 25 de noviembre “el paciente se negó a tomarse signos vitales”. En el chat de WhatsApp “Grupo Tigre”, donde estaban los enfermeros y coordinadores, Madrid escribió 8.52 que Maradona estaba descansando. “¿Usted puede asegurar que Madrid ingresó a las 9.20 a la habitación?”, preguntó enfático el fiscal Ferrari. “No puedo asegurarlo. Mi suposición es que lo que está escrito fue hecho”, respondió Perroni. A su vez, en un chat entre Madrid y Perroni del 27 de noviembre, la enfermera le reclama que la hizo mentir en el llenado de la ficha y la declaración en la fiscalía, a lo que el acusado respondió en su declaración de este jueves que él solo le dijo que llenara la planilla con detalles de horarios A su turno, el abogado Fernando Burlando apuntó directamente a quienes estaban a cargo del cuidado de Maradona en el domicilio, especialmente quienes debían proveer insumos. “Nunca se tomó en cuenta mi sugerencia”, sostuvo Perroni en relación al pedido de aparatología. “¿Nunca se prepararon para una situación de emergencia?”, preguntó Burlando, a lo que el imputado respondió: “Que yo tenga conocimiento, no”. El juez Gaig observó que Perroni estaba “quebrado emocionalmente” por lo que dio un cuarto intermedio. Al regresar, el defensor Martín Montalto pidió continuar con la declaración del imputado la próxima audiencia. La declaración de Perroni se produjo luego de la exposición del abogado Víctor Stinfale, amigo y asesor del Diez. “Por la forma en que murió, se hicieron muy mal las cosas”, señaló el testigo y recordó que un llamado que le hizo Maradona en el que le dijo: “Spiderman, me están por operar, necesito que me ayudes”. Source link Navegación de entradas “Por la forma en que murió, se hicieron muy mal las cosas”, declaró Stinfale en el juicio del caso Maradona