En medio del debate por el impacto del aumento de la morosidad en la recuperación del crédito y de la actividad en Argentina, el expresidente del Banco Central, Martín Redrado, presentó una propuesta que apunta a que el organismo le dé un “marco normativo” a la situación: “No es un problema ni de los deudores ni de los bancos”, dijo el economista en diálogo con Clarín.

“La carga de la deuda sobre gran parte de las familias argentinas necesita soluciones creativas que no impliquen un solo peso de gasto fiscal o cuasi fiscal“, aseguró Redrado. La iniciativa diseñada por el exbanquero central junto a su equipo de Fundación Capital apunta a que, de manera extraordinaria, el BCRA habilite a que los bancos puedan mantener a sus clientes en “situación normal” mientras estén cumpliendo con la refinanciación de aquellos productos bancarios que hayan entrado en situación de impago.

El centro de esta iniciativa es analizar caso por caso y “holísticamente” las razones por las que esa persona o empresa no lograron mantener sus compromisos financieros al día. Y, en el caso de que entre el banco emisor y el cliente se arribe a una renegociación de la deuda, dar un plazo excepcional para que esta no sea considerada “en mora” mientras dure el plan de pagos con nuevos plazos y tasas acordados.

Esto permitiría que, por un lado, el deudor que se comprometa a refinanciar sus compromisos no vea afectada su calificación crediticia y se mantenga como un sujeto de crédito. El deudor no tendría oportunidad de que lo ejecuten y podría ir pagando la deuda atrasada, liberado parte de sus ingresos.

Y, al mismo tiempo, ayudaría a las entidades a mejorar sus hojas de balance. “Esta exención permitirá excluir dichas operaciones del cálculo de pérdidas esperadas y de la constitución de mayores previsiones, siempre que los deudores mantengan al día sus nuevos compromisos. Para este cumplimiento se establecería una ventana especial con un margen de tolerancia de hasta 90 días de atraso hasta el 30 de abril de 2027, tras lo cual se retornará al estándar general de 30 días a partir del 1 de mayo de 2027″, explicó un documento de Fundación Capital.

Mientras en los despachos oficiales aún hay resistencia a buscar mayores soluciones respecto al salto de la morosidad, la idea detrás de esta propuesta es que, lejos de mantenerse al margen, el Central “marque la cancha en una situación excepcional”. Para Redrado, “el riesgo de no hacer nada frente a la morosidad, es el crecimiento del crédito permanezca trabado”,



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