“Con esa foto me gané unos votos muy bacanos (buenos) del electorado femenino”, aseguró Abelardo de la Espriella, el candidato de ultraderecha a la presidencia de Colombia, en una entrevista reciente en la que pidió a una periodista que le dieran zoom a una imagen suya en un móvil con la intención de que le exaltara el tamaño de sus genitales.

Esa, efectivamente, fue una lógica recurrente durante su campaña presidencial, en la que sostiene que él sí tiene “los cojones” para gobernar al país.

“¿Qué ves aquí? Amor, acércala ¿Qué más ves?”, insistió De la Espriella, a la periodista Laura Rodríguez, del programa de radio Piso 8, con la pretensión de que ella se refiriera al tamaño de su miembro viril, en una entrevista con cierto tono jocoso en la que los temas de la política quedaron en segundo plano.


“Fue un irrespeto total hacia mí y hacia mi trabajo. Me sentí vulnerada, acosada y asqueada”, aseguró Rodríguez sobre ese momento, que se volvió viral en redes sociales.

El escándalo sacudió esta semana la aburrida y plana campaña para las elecciones presidenciales de Colombia, el próximo 31 de mayo.

Disculpas


Las cosas no le salieron bien a De la Espriella y su fotografía, de manera que se tuvo que guardar las referencias a sus partes íntimas y emitir, en cambio, un mensaje en redes sociales ante la presión social, en el que le ofreció disculpas a la periodista.


En su declaración, sostuvo que “aunque no haya existido intención de mi parte de ofender y mucho menos de irrespetar, si una mujer se siente incómoda, un caballero tiene la obligación moral de ofrecer disculpas”.

Lo del tamaño del pene ocurrió la misma semana en que de la Espriella le respondió a una de las periodista más respetadas de la televisión local, María Lucía Fernández, que la “ignorancia es atrevida”, cuando ella le preguntó sobre su trabajo como abogado de personajes como el colombo-venezolano Alex Saab, detenido por Estados Unidos y liberado luego por el gobierno de Joe Biden, y también señalado de actos de corrupción en el mandato de Nicolás Maduro.

En los tiempos del “Me too” y el feminismo, De la Espriella obedece a otra lógica, la del macho que habla con doble sentido, hace referencias al físico de las mujeres o les dice qué “lugar” deben ocupar sin ruborizarse, alegando que es su forma de ser como hombre del “Caribe”.

Los presidentes de Argentina, Javier Milei, y de El Salvador, Nayib Bukele, admirados por Abelardo  De La Espriella. Foto: AP

La agresiva campaña del “macho alfa”

De la Espriella es el candidato “outsider” en la contienda electoral, que se vende como el “macho alfa” de la manada y el único con el carácter y “los cojones” para resolver los “problemas” del país, siempre acudiendo al lenguaje machista y equiparándose con “El tigre” como alter ego, que une a un saludo militar teatral y la frase “­Firmes con la patria!”.

El candidato, el segundo en las encuestas, a unos 10 puntos en promedio del favorito, el izquierdista Iván Cepeda, dijo admirar al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en particular por el tema de las cárceles de máxima seguridad, y también al argentino Javier Milei, por su afamada “motosierra” económica.


De la Espriella prometió durante la campaña “destripar” a la izquierda, a la que considera “una plaga” si gana la presidencia.

En ese sentido, calificó al jefe de Estado, Gustavo Petro, de ser “jefe de la mafia”, prometió darle “plomo (bala, NDR)” a los delincuentes y aseguró que les mostrará a los indígenas que protesten en su eventual mandato de qué tamaño es la mordida de “El tigre”.

Magnate

De la Espriella es un hombre millonario, con avión privado, propiedades en Estados Unidos e Italia, que forjó su fortuna como abogado y dueño de un exitoso estudio que cobra grandes sumas de dinero por su labor.

En un artículo de enero de este año, el portal periodístico La Silla Vacía, reveló que su “universo empresarial”, compuesto por unas 35 empresas, no es rentable salvo su estudio de abogados y un par más de compañías que no dieron pérdidas. Desde la campaña del candidato desestimaron esa versión y acusaron al portal web de ser financiado por George Soros y un conglomerado empresarial local que supuestamente apoyaba a otro aspirante.

La Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) sostiene que De la Espriella acudió al sistema judicial para intentar contrarrestar el papel del periodismo, con 109 denuncias por injuria y calumnia contra periodistas entre 2008 y 2019, que no suelen llegar a resolución, pero que desgastan a los señalados.


De llegar a la Presidencia, el candidato ultraderechista, que nunca ocupó un cargo de elección popular, propone “reconstruir” el país a fuerza de una política de seguridad que promete arrasar con más de 300 mil hectáreas de cultivos ilícitos.


También pretende lograr crecimiento económico a fuerza de reducir el Estado a una cuarta parte de su tamaño e incentivar la inversión con menos impuestos, entre otras propuestas.



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