La guerra en Medio Oriente elevó los precios internacionales de la energía y reavivó las preocupaciones sobre un posible nuevo episodio inflacionario global. Sin embargo, de acuerdo con un informe difundido este lunes por el Fondo Monetario Internacional, la economía argentina aparece entre las que menos sintieron ese impacto en términos de inflación. El documento, firmado por la directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, sostiene que “la economía global parece estar resistiendo” pese al shock provocado por el conflicto. Según el FMI, los precios del petróleo se ubican actualmente “30% por encima de los niveles previos a la guerra”, aunque el impacto sobre la actividad económica mundial resultó hasta ahora más moderado de lo que inicialmente se temía. Como parte del análisis, el organismo elaboró una comparación internacional sobre la evolución de la inflación anual desde febrero de 2026, cuando comenzaron a sentirse los efectos del salto en los precios energéticos. El gráfico muestra que en la mayoría de las economías relevadas la inflación se aceleró, reflejando el traslado parcial del encarecimiento del petróleo a los precios internos. Argentina, sin embargo, aparece entre las excepciones. Según la medición del FMI, la inflación local habría retrocedido aproximadamente 0,75 puntos porcentuales desde febrero, y se ubicó así entre los pocos países donde la dinámica de precios continuó desacelerándose pese al deterioro del contexto internacional. Quedó solo por detrás de Indonesia. Aunque el FMI presenta al estudio como de inflación anual, la única métrica argentina que coincidiría con esa apreciación del FMI es la de la inflación mensual, que en febrero era de 2,9% y en mayo fue de 2,1%. El IPC anual se mantuvo casi sin variaciones, ya que pasó desde 33,1% a 33,2%. El contraste resulta llamativo porque el propio Fondo advierte que los mayores precios del petróleo están contribuyendo a una aceleración de la inflación en numerosos países. Entre las economías analizadas figuran Estados Unidos, la zona euro, Reino Unido, Brasil, México, India, China, Japón y Sudáfrica. De todos modos, el desempeño argentino también responde a factores domésticos, como una menor incidencia en el índice de los precios de la carne, que acumulaban fuertes aumentos desde noviembre pasado. Para el FMI, uno de los factores que ayudó a evitar un deterioro más profundo es que “las expectativas de inflación de mediano plazo siguen generalmente bien ancladas”, una señal de confianza en la capacidad de los bancos centrales para preservar la estabilidad de precios. A su vez, el organismo destacó la resiliencia de los mercados financieros y el impulso que la inversión vinculada a inteligencia artificial y centros de datos está aportando a las principales economías. Aun así, Georgieva advirtió que “una economía mundial resiliente oculta diferencias significativas entre países y regiones”. El Fondo considera que África, Europa y varios países emergentes importadores de energía son los más expuestos al shock provocado por la guerra, mientras que la prolongación del conflicto y las disrupciones sobre la infraestructura energética siguen representando riesgos para el crecimiento global. Source link Navegación de entradas El riesgo país vuelve a bajar y llega a 425 puntos en un día de optimismo por el acuerdo de paz en Medio Oriente Precios de la nafta: YPF analiza adelantar un cambio en los valores en los surtidores por la baja del petróleo