La semana arrancó con expectativas positivas para el sector petrolero, que ya evalúa cómo seguirán los precios de la nafta, tras el principio de acuerdo de paz en la guerra de Medio Oriente y la baja de la cotización internacional del crudo.

En la apertura anoche del Brent –valor de referencia de Europa que se usa en la Argentina para fijar los precios en los surtidores locales–, el barril bajó 4,8% respecto del cierre del viernes, descenso que se mantuvo con el correr de las horas. Al cierre de esta nota, cotizaba a US$ 82,53.

Fue horas después de que se anunciara que Irán y los Estados Unidos suscribirían un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz.

Está previsto que la firma ocurra el viernes en Ginebra, Suiza, aunque todavía se desconocen los detalles de este acuerdo preliminar, que dejó para más adelante al programa nuclear iraní, que se discutirá a los 60 días de la firma del pacto.

Este lunes, Donald Trump afirmó en su red Truth Social, mientras se dirigía a la cumbre del G7 en Francia, que los barcos comerciales empiezan a salir, muchos cargados con petróleo, del estrecho”, luego del levantamiento del bloqueo que impuso Irán el 28 de febrero, en el inicio del conflicto bélico.

En este contexto, YPF analiza cómo continuará con el acuerdo de precios que lanzó inicialmente por 45 días el 1° de abril para estabilizar los valores en los surtidores, tras el salto del petróleo por encima de US$ 100 el barril por la extensión de la guerra. Este “amortiguador en los combustibles” (buffer) vencía a mediados de mayo, pero se renovó hasta fines de junio, por otro mes y medio más.

En ese entonces, el CEO de YPF, Horacio Marín, anunció que no se trasladarían las subas del petróleo a los precios de venta. “Nos permitirá mantenerlos estables. Durante este periodo, no trasladaremos a los consumidores el impacto de las variaciones del Brent, quedando liberadas el resto de las variables que componen el precio”, posteó en X en ese momento.

Así, como parte de este acuerdo privado entre empresas productoras de petróleo y refinadoras, sin intervención del Gobierno, este mecanismo de estabilización temporal sirvió para absorber las fluctuaciones abruptas en los costos internacionales y evitar traslados inmediatos al cliente.

Ahora, en YPF creen que, de continuar esta baja global del petróleo, eventualmente podrían salir más rápido del buffer y con precios a la baja en los surtidores. Pero, antes, se mantendrán los valores actuales de los combustibles para recuperar las subas que no se aplicaron durante este tiempo.

Quizás esto ayude a que podamos salir más rápido del buffer y a la baja. Dependerá de en cuánto se estaciona el precio. No es lo mismo US$ 80 a US$ 90. Lo estamos monitoreando día a día. Se van a mantener los precios un tiempo más, pero tal vez, por un plazo más corto”, resaltaron en YPF.

Se espera que el resto de las petroleras se alineen a la postura de YPF. Foto: Luciano Thieberger

Se espera que el resto de las petroleras se alineen a la postura de YPF, referente en la formación de precios por su liderazgo en el mercado, con una posición superior a 55%.

De la nafta más barata a una de las más caras

Durante años, la Argentina fue uno de los países con la nafta más barata de América del Sur. Pero, en poco tiempo, la situación se revirtió y ahora quedó entre los países con los combustibles más caros de la región.

Con la nafta subsidiada y los precios atrasados, el litro costaba alrededor de US$ 0,6 en enero de 2021, según la serie histórica que elaboró la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha) para realizar un seguimiento mensual.

Desde que asumió el gobierno de Javier Milei y se desreguló el mercado, se dio una tendencia alcista en la evolución, en la que el litro pasó de un equivalente a US$ 0,7 en diciembre de 2023 a US$ 1 en marzo de 2025.

El litro de nafta en la Argentina cuesta US$ 1,4 actualmente. Foto: Bloomberg

Cuando empezaron los ataques de los Estados Unidos e Israel a Irán el 28 de febrero, el precio promedio de la nafta subió hasta US$ 1,1, y a las semanas pasó a US$ 1,4, según los datos de la plataforma internacional GlobalPetrolPrices, por lo que acumula un alza cercana a 25%.

Para el Gobierno, el impacto local de la crisis en Medio Oriente es el único motivo que podría interrumpir la desaceleración de la inflación que se logró en mayo y junio. El mes pasado, el rubro ‘transporte’ se mantuvo contenido, con un incremento de 2%, por los aumentos en las naftas que quedaron en suspenso.

Recibieron como una buena noticia la renovación del acuerdo de estabilización de precios por parte de YPF, porque implica amortiguar, aunque sea temporalmente, los costos logísticos, en un contexto de suba de la cotización internacional del barril de petróleo, lo que les significa un alivio en medio del alza de sus costos operativos.





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