El narcotraficante mexicano Ismael ‘El Mayo’ Zambada fue condenado este lunes a cadena perpetua tras ser hallado culpable de tráfico de cocaína y fentanilo por la Justicia estadounidense.
El juez a cargo del caso, Brian Cogan, confirmó la sentencia del cofundador y uno de los principales líderes del Cártel de Sinaloa, meses después de su declaración de culpabilidad.
Antes de conocer el fallo, El Mayo, de 76 años, leyó una carta en la que se disculpó con todas las personas y familias que habían sido víctimas de sus actos, pidió que cesara la violencia en México e instó a los más jóvenes a elegir otro camino y “evitar cometer los mismos errores”.
“Nadie gana en este tipo de guerra”, aseguró Zambada en español durante la audiencia de sentencia en la corte federal del Distrito Este de Nueva York, en Brooklyn.
“No puedo cambiar lo que hice, pero sí asumir responsabilidad”, agregó.
La sentencia no impone ninguna multa sobre el mexicano, pero sí ordena el decomiso de 15.000 millones de dólares, tal y como había solicitado la Fiscalía.
Hace unas semanas, la defensa de El Mayo envió una carta al juez Cogan aceptando la condena y reconociendo que con los delitos que se le imputaban pasaría igualmente sus últimos días en prisión, con o sin cadena perpetua.
Sin embargo, solicitó que El Mayo fuera trasladado a una prisión médica tras señalar los problemas de salud que sufre el mexicano.
Durante la sentencia, el juez Cogan optó por no hacer ninguna recomendación sobre la prisión a la que debería ingresar Zambada, pero pidió que se tuviera en cuenta su condición física.
El Buró Federal de Prisiones, una agencia del Gobierno de Estados Unidos, es el encargado de designar la cárcel en la que Zambada cumplirá la condena.
La Fiscalía mostró cierto desacuerdo con la petición al señalar los contactos que aún tiene El Mayo.
La defensa busca evitar que ingrese en el centro de aislamiento extremo de Colorado en el que se encuentra Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán.
El Mayo entró cojeando en la sala y se quejó al sentarse. Vestido con un mono de preso de color caqui y una camiseta naranja debajo, mostró dificultades para entender al juez, a pesar de la traducción simultánea, y también para moverse.
El arresto
Ismael “El Mayo” Zambada fue detenido hace dos años a su llegada en avión a territorio estadounidense al mismo tiempo que Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de “El Chapo” Guzmán.
En diciembre pasado, al declararse culpable de narcotráfico ante un tribunal federal en Chicago, Guzmán López reconoció haber engañado a Zambada para trasladarlo a Estados Unidos. El hijo del “Chapo” confesó que buscaba cierta indulgencia por parte de la justicia estadounidense.
Esta traición del hijo de “El Chapo” contra Zambada desató una guerra intestina entre las facciones del cártel de Sinaloa que desde entonces ha dejado más de 1.200 muertos en México.
Otros dos hijos de Guzmán dirigen actualmente la facción conocida como los “Chapitos”, a la que las autoridades estadounidenses consideran un eje central del tráfico de fentanilo.
Un cuarto hijo de “El Chapo”, Ovidio Guzmán López, fue detenido en México y extraditado a Estados Unidos, donde también se declaró culpable de tráfico de drogas y de participación en una organización criminal.
México anunció recientemente que lleva a cabo una investigación para determinar si Estados Unidos violó su soberanía al capturar al poderoso capo de la droga.
El FBI exhibió el avión en el que viajaba el narcotraficante cuando fue detenido, presentado como parte de una operación propia.
Sin embargo, en el momento de los hechos, la embajada de Estados Unidos en México había asegurado que ninguna agencia estadounidense había participado en una operación contra Zambada.
Fricciones diplomáticas
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha dicho que si una de las agencias de Estados Unidos participó en la operación, habría violado tratados internacionales y la Constitución mexicana.
La relación bilateral con Estados Unidos se ha tensado en particular a raíz de la imputación en abril por la justicia estadounidense del gobernador de Sinaloa, miembro del partido en el poder, acusado de vínculos con el cártel fundado por Zambada y Guzmán.
El gobernador Rubén Rocha Moya se apartó de sus funciones tras su inculpación por la fiscalía de Nueva York, que reclama su detención y extradición.
La presidenta mexicana ha insistido en que se presenten pruebas sólidas en su contra.
La fiscalía acusa a Rocha Moya y a otros nueve responsables mexicanos, actuales y pasados, de haberse asociado con el cártel de Sinaloa “para distribuir cantidades masivas de estupefacientes en Estados Unidos”.
