La ciudad de Gobernador Virasoro, en Corrientes, todavía no se recupera de la conmoción que provocó la muerte de dos jóvenes que retornaban en moto del gimnasio e impactaron con la parte lateral trasera de un viejo camión que ingresaba a una estación de servicios. Verónica Agustina Ponso tenía 18 años e iba en la parte posterior de la moto 110 que conducía su novio, Joaquín Esteban Giménez, de 17. Ambos llevaban puesto cascos pero fallecieron en forma instantánea. Los investigadores todavía no determinaron responsabilidades, pero el fiscal del caso dispuso la detención preventiva del conductor del camión Mercedes Benz 1114 que realizaba reparto de insumos para la construcción. El martes, poco después de las 16, el transporte circulaba por la colectora de la ruta nacional 14, en la zona urbana de Gobernador Virasoro. El conductor intentaba ingresar a una estación de servicios cuando impactó la moto con sus ruedas duales derechas. Joaquín y Verónica estaban de novios desde hacía cinco meses. Verónica y Joaquín retornaban del gimnasio y se dirigían a la casa de la joven porque ella tenía que asistir un rato más tarde a clases virtuales. Este año había comenzado a cursar la licenciatura en nutrición a distancia porque la economía familiar no alcanzaba para que lo hiciera en forma presencial en Posadas, uno de sus grandes sueños. “En su último año de secundaria se inclinó por esa carrera y le iba muy bien. Sus notas eran 8, 9 y 10”, contó Diana, su mamá. El martes a la tarde, la mujer comenzó a preocuparse porque su hija no retornaba del entrenamiento y no le respondía los mensajes. Ella ya se había enterado del grave accidente, pero nunca se imaginó que una de las víctimas era su hija mayor. Unas horas antes, después de almorzar, Joaquín y Verónica se habían ido al gimnasio. Esa no era la única actividad que los unía, ya que también practicaban Jiu Jitsu en una academia de Virasoro. Joaquín vivía con su abuelo, una tía y un hermano menor. Sus padres estaban separados. En la pequeña ciudad del norte correntino todavía recuerdan cuando su abuelo lo acompañaba todos los días caminando hasta la escuela. Verónica, en tanto, tenía una hermana de diez años y residía en la casa de sus padres. Un momento muy emotivo se vivió en la despedida de Verónica cuando su profesor de Jiu Jitsu se acercó con el cinturón azul que debía recibir a fines de este año. “Una relación muy linda” La historia de amor entre Joaquín y Verónica había comenzado a fines del año pasado. Diana recordó que ambos estaban muy contentos y preparándose para celebrar este miércoles los primeros cinco meses de noviazgo. No pudo ser. “Tenían una relación muy linda. Se hacían tarjetitas y él le escribía largas cartas. A ella le costaba un poco más expresarse de esa forma”, admite Diana. Joaquín y Verónica -hincha de Boca por herencia paterna- pasaban toda la tarde juntos. “Cuando ella tenía sus clases virtuales, él se sentaba al lado y la acompañaba todo el tiempo”, agregó. El año pasado los médicos establecieron que Verónica padecía celiaquía. Eso hizo que las hamburguesas y pizzas ya no formaran parte de su menú. “Él se sentaba y comía lo mismo que ella, para acompañarla”, contó Diana. La moto con la que los sorprendió la muerte era de los Ponso. “Verónica aprendió a manejar el año pasado porque una amiga le enseñó. Yo siempre les pedía que anden con casco, que se cuiden, que no crucen los semáforos en rojo, que se cuidaran…”, se lamenta Diana. Este no es el primer golpe que sufre la familia Ponso. Hace poco más de tres años, una prima de Verónica falleció a los 16 años tras batallar contra una leucemia. “De chicas jugaban juntas todo el tiempo”, revelaron en su entorno. El viejo camión que chocó con la moto de la pareja de novios. El 2025 no había sido el mejor año para Joaquín. Se había llevado muchas materias en el colegio donde cursaba cuarto año y decidió pasar a otro para poder finalizar este año la secundaria. “Con muchísimo dolor, despedimos a un compañero, a un amigo. Alguien que a pesar de los problemas siempre siguió adelante. Todavía cuesta creer que ya no estés con nosotros. Pero elegimos recordarte y guardar cada vivencia y momento compartido, recordando siempre el gran amigo que fuiste”, postearon sus compañeros de colegio. “Por eso tu partida deja un vacío enorme en cada persona que tuvo el privilegio de conocerte. Sin embargo, también nos dejás enseñanzas, recuerdos y una huella que jamás vamos a olvidar. Hoy todo el curso te despide con total dolor en el alma, pero también con muchísimo amor. Gracias por haber sido parte de nuestras vidas”, se despidieron. En tanto, el Instituto Superior de Informática Virasoro también despidió a su alumno y suspendió sus actividades para que los compañeros y docentes pudieran acompañar a la familia durante el sepelio. Desde la institución expresaron su “más profundo pesar” por el deceso de Giménez e hicieron público su “muestras de condolencias y solidaridad”. Javier y Diana, los papás de Verónica, también expresaron su agradecimiento por el acompañamiento y la contención de los vecinos de Virasoro al momento de tener que despedir a su hija mayor. Source link Navegación de entradas Filtran videos de un presunto abuso de un hombre a dos nenas y quedó detenido por una “pueblada” de los vecinos Confirmaron el procesamiento del empresario Marcelo Porcel por abuso y le pondrán una tobillera electrónica