Juicio por la desaparición de Loan Peña: "Vine a buscar a Loan y me acusaron de 10 delitos", dijo el "Americano"


Negó todas las acusaciones y se presentó como un filántropo que desembarcó en Corrientes para tratar de encontrar a Loan Danilo Peña (5). Nicolás Gabriel Soria (44), el empresario que está procesado por entorpecer la investigación del caso Loan, aseguró: “Vine a Corrientes a buscar a Loan y terminé acusado de diez delitos. Existe una campaña de demonización de mi persona”.

Soria buscó despegarse de cada una de las acusaciones. Dijo que nunca se presentó como integrante de Interpol o algún organismo de inteligencia de Estados Unidos y que en su pecho no llevaba puesta la placa de una fuerza de seguridad sino “un colgante”. Y que tampoco realizó un falso allanamiento en la casa de un conocido narco de Goya.

Sostuvo que durante varios años fue voluntario de una organización no gubernamental que trabaja en temas vinculados con la trata de personas y violencia de género, pero que al momento de producirse la desaparición de Loan ya estaba desvinculado.

Ante el Tribunal admitió que nunca había investigado la sustracción de una persona y que era la primera vez que pisaba suelo correntino. Aseguró que escuchó del caso en los medios de comunicación y viajó a 9 de Julio el 1° de julio de 2024, es decir casi tres semanas después. Y que gastó cerca de 4.000.000 de pesos en movilidad, alojamiento y comida en diferentes lugares. “Yo consideraba que había una situación de trata, por eso me vine”, detalló.

Al justificar su intervención en el caso, sostuvo que “estaba pasando por un buen momento, tenía cosas y me preocupé por la vida de un menor”. Y agregó: “Mi corazón y mi espíritu empiezan desde una concepción de que hay cosas con las cuales no se transa”, en referencia a la sustracción de un menor.

A los 10 minutos de iniciada la declaración, el juicio dejó de ser transmitido por YouTube, sin que mediaran explicaciones del Tribunal. Tras la finalización de la primera parte de la declaración, la conexión volvió a restablecerse.

El imputado dijo que llegaba con la idea de encontrarse (en 9 de Julio) “con un pueblo cerrado”, pero no fue así. Dijo que primero paró en un kiosco a comprar algunas cosas y el propietario le indicó una pensión donde podía parar.

Sobre su metodología de investigación, Soria dijo que “iba preguntando y después analizaba las situaciones por internet”. Y que mientras estuvo en Corrientes, manejaba sus empresas de logística en forma remota.

Reveló que con Macarena Peña y Camila Núñez, dos de las asistentes al almuerzo previo a la desaparición de Loan en la zona de El Algarrobal, habían creado un código para saber si podían conversar por teléfono. Explicó que lo crearon porque sospechaba que todos los teléfonos estaban intervenidos por la Justicia Federal.

El empresario admitió que hizo anotaciones relacionadas con la declaración de Macarena Peña, la hija de Laudelina. “Ella relataba, yo escribía y también estaban anotadas mis apreciaciones”, explicó.

Soria dijo que se acercó a Macarena y Camila “porque eran personas vulnerables, que estaban en una situación de peligro y había grupos que ejercían presión sobre ellas”.

En otro tramo de su declaración dijo que estuvo en el El Algarrobal y tuvo contacto con los familiares de Loan. Y que las investigaciones que realizó lo llevaron a trabajar en “9 de Julio, Goya, pero también en Misiones, Formosa” y estuvo diez días detrás de una pista en la zona del Mercado Cuatro, en Asunción.

También mencionó que en los primeros días de julio estuvo en la zona de la Triple Frontera y que ya había tomado la decisión de retornar a Buenos Aires ante la falta de avances en su pesquisa. “Por ese entonces había doce hipótesis de lo que había sucedido con Loan”, señaló.

Sostuvo que mientras retornaba de la zona de Concepción, en Paraguay, recibió un mensaje de un periodista televisivo, quien le dijo que los integrantes de una ONG que estaban en el hotel de 9 de Julio lo querían conocer. “Cuando llegué estaban (la abogada) Elizabeth Cutaia con su marido y Alan Cañete. Yo no los conocía. Hablamos de la causa y de que yo quería encontrar a Loan. Ellos me mostraron un mail del Juzgado Federal que los autorizaba a intervenir”, relató.

Sostuvo que pernoctó tres noches en el hotel “Despertar del Iberá” y que Camila, Macarena y los menores fueron llevados a ese lugar “para resguardo”, ya que “existían amenazas”.

Soria también reconoció haber tenido un encuentro en 9 de Julio con el titular de la Fundación La Alameda, Gustavo Vera. “Quería saber qué investigaba, para qué organismo de espionaje trabajaba y le dije que para ninguno. Hablamos de la causa y de colaborar en conjunto”. También negó haber recibido fondos de esa ONG. Esa reunión, recordó, fue en la plaza de 9 de Julio, durante un corte del servicio de energía eléctrica.

Durante la audiencia estuvieron presentes los padres y dos hermanos de Loan. Además, Bernardino Antonio Benítez, uno de los imputados, volvió a solicitar atención médica por un cuadro relacionado a su presión sanguínea.

La jornada cerró con la declaración de Raúl Bocanegra, un ex militar y propietario del hotel “Despertar del Iberá”, donde se alojaron las personas que ahora son juzgadas por intentar desviar la investigación. El hombre admitió que por ese entonces se desempeñaba ad honorem como director de Turismo del municipio.

“El intendente me pidió alojarlos porque venían recomendados por un periodista”, recordó. Y que el grupo estuvo allí durante diez días. “Había abogados, psicólogos y otros profesionales”, detalló.

Al referirse a Soria, dijo que “llegó en un auto sin chapa patente y quería estacionar en el jardín. No le gustó que no le haya permitido. Me dijo que venía a integrarse al grupo y fue la Prefectura quien lo identificó”.

Sostuvo que el empresario quería hablarle en inglés, pero él le pidió que fuera en español “porque no le entendía mucho, pese a que tengo manejo de ese idioma”, reveló.

Bocanegra dijo que la Municipalidad pagó los días de alojamiento, pero no recordaba el monto que percibió. Y que el intendente también abonó la estadía de un grupo de bomberos, en los días posteriores a la sustracción de Loan.

En su declaración, el empresario tiró por tierra dos datos que había dejado Soria en su declaración. El denominado “americano” había asegurado que su auto siempre tuvo colocadas las patentes y que eso le valió tres multas por exceso de velocidad, y que quiso abonarle a Bocanegra las tres noches de alojamiento en el hotel.

El juicio que tiene como principales acusados a Bernardino Antonio Benítez (39), Laudelina Peña (47), el ex marino Carlos Guido Pérez (64), María Victoria Caillava (55), Mónica del Carmen Millapi (37), Daniel Oscar “Fierrito” Ramírez (51); y el ex comisario Walter Adrián Maciel (45). contiuará la próxima semana con nuevas testimoniales, entre ellas la de Ramón Dupuy, titular de la ONG invocada por el grupo que llegó a 9 de Julio y está acusado de intentar desviar la investigación.



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