Por fuera del Mundial y lejos del fútbol, los jugadores de la Selección Argentina apuestan por negocios millonarios: real estate, hoteles, bodegas, gastronomía, diseño y tecnología forman parte de sus inversiones más recientes, con las que buscan diversificar sus ingresos y ampliar su patrimonio, más allá de los patrocinios con sponsors.

Lionel Messi levantó un imperio. Con una fortuna estimada en US$ 1.100 millones, es uno de los pocos deportistas que ingresaron al club de los multimillonarios. Solo en el último año obtuvo ingresos por US$ 140 millones, la mitad provenientes de su salario y la otra de acuerdos comerciales, según el ranking anual que elabora Forbes, por lo que la marca Messi ya funciona independientemente de si Leo juega.

El rosarino construyó un holding a través de su family office, con participación de su padre, Jorge Messi, y más ejecutivos. Administra 20 sociedades entre inversiones inmobiliarias, hoteles, tecnología, entretenimiento, producción audiovisual y marcas de consumo.

Uno de sus principales activos es el Edificio Rostower SOCIMI, compañía inmobiliaria que cotiza en la Bolsa española, con una capitalización bursátil cercana a US$ 282 millones. Maneja hoteles, restaurantes de lujo, edificios de oficinas y viviendas premium en Barcelona, París y Londres.

En su portafolio, sobresale la cadena hotelera MiM Hotels, en la que Messi participa, con complejos de lujo en Ibiza, Mallorca, Sitges, Baqueira, Sotogrande, Salardú y Andorra, administrados por una operadora especializada, que prevé la apertura de más de 15 establecimientos nuevos. Las suites de mayor categoría superan los 1.300 euros por noche en temporada alta.

Además, Messi tiene su fondo de inversión, Play Time Sports-Tech HoldCo, con sede en Silicon Valley, para invertir en proyectos vinculados a Inteligencia Artificial aplicada a deporte, e-sports, medios y tecnología; y lanzó 525 Rosario, productora de contenidos que desarrolla documentales, cine, televisión y proyectos audiovisuales junto a la firma Smuggler Entertainment.

En paralelo, amplió su presencia en el fútbol como empresario: cuando termine su carrera futbolística, tendrá la posibilidad de convertirse en accionista del Inter Miami por una cláusula incluida en su contrato. Ya es socio fundador del Deportivo LSM junto a Luis Suárez y en abril compró el club español UE Cornellà.

En el mundo del consumo, tiene su tienda de indumentaria, The Messi Store; lanzó su propia línea de perfumes e ingresó como inversor en Vicio, una de las start-ups gastronómicas de mayor crecimiento en España, especializada en hamburguesas premium y delivery.

Coraje, el restaurante de Lautaro Martínez y Agustina Gandolfo, en Milán. Foto: archivo

Por su parte, Lautaro Martínez y su esposa, la mendocina Agustina Gandolfo, se inclinaron por el vino, la gastronomía y el turismo enológico.

El primer paso fue el lanzamiento de Cittanina, línea de vinos elaborada en Luján de Cuyo, destinada al mercado argentino y la exportación. El proyecto avanzó hacia un desarrollo integral, con una bodega, un restaurante de alta cocina y un complejo turístico.

Allí abrió en abril una sede de Coraje, restaurante que tienen en Milán, en Brera, uno de sus barrios más exclusivos, que combina recetas italianas con sabores mendocinos. La carta ofrece empanadas, carnes, risottos, pastas caseras y postres con dulce de leche, con opciones que rondan entre 40 y 70 euros por persona, según si es almuerzo o cena. Las empanadas de entrada están 12,5 euros y el risotto, 28 euros, según los datos de la guía The Fork.

El 'Dibu' Martínez y su esposa, Mandinha Martínez, crearon MiSueños Kids. Foto: archivo

El ‘Dibu’ Martínez y su esposa anglo-portuguesa, Mandinha Martínez, crearon MiSueños Kids, estudio de interiorismo dedicado al diseño de habitaciones infantiles con dos locales en Radlett y Middleton, en el Reino Unido, donde vive la familia.

Como Lautaro, Leandro Paredes desarrolló su propia bodega. Ubicada en Mendoza también, Mi Victoria toma el nombre de su hija mayor y apunta a un público de alta gama, con una producción limitada. El año pasado, presentó una edición especial de 6.000 botellas.

En tanto, Rodrigo De Paul apuesta por las bebidas funcionales y energizantes, que están en expansión a nivel mundial. En 2025, se convirtió en socio y director creativo de Shhh!, bebida elaborada con miel, jalea real, cafeína de origen natural, ginseng y vitaminas, sin azúcares refinados ni conservantes.

Leandro Paredes desarrolló su propia bodega en Mendoza, Mi Victoria. Foto: archivo

El proyecto fue desarrollado junto a los emprendedores argentinos Santiago Parodi y Marcos Guevara Lynch, con el objetivo de competir en un mercado dominado por gigantes internacionales como Red Bull y Monster. El desarrollo empezó con una inversión inicial de US$ 20.000 y luego cerró una ronda de inversión privada por US$ 500.000 para escalar la producción y expandir la distribución.



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