La crisis de abastecimiento de GNC en La Plata y las zonas cercanas a la capital provincial derivó en protestas, piquetes y cortes de calle. Cuando se cumplen 11 días del inicio de las restricciones en el expendio en más del 80% de las estaciones de servicio de La Plata, Berisso y Ensenada, los tanques vacíos empujaron a los usuarios —sobre todo taxistas, remiseros y trabajadores de aplicaciones— a pasar a la acción con medidas de protesta. El panorama se complicó a partir de la llegada de la ola de frío que arrancó el 12 de junio y se mantiene hasta ahora. Es que el incremento de la demanda domiciliaria y de clientes “prioritarios” obligó a la distribuidora Camuzzi a suspender la provisión en 41 de las 46 playas de carga instaladas en los tres municipios. En los primeros días hubo algunas demoras en la carga de las “chanchas” y unos metros de cola para acceder a los surtidores. Pero la situación se comenzó a agravar y este fin de semana (coincidió con el Día del Padre) y el lunes en pleno partido había expendedoras que tenían 1.000 metros de coches en espera y entre cuatro y seis horas de demora para cargar. Y este martes tuvieron que suspender tres de las cinco que aún mantenían algo de venta. Una recorrida de Clarín por distintas zonas de la capital provincial detectó cortes y quemas de gomas en 72 (avenida circunvalación) y 24; en 44 (principal arteria de ingreso y egreso a la ciudad desde el sur) y 143 y en 137 y 38, entre otros sitios con protestas. Conductores de La Plata, Berisso y Ensenada se concentraron este lunes también en el acceso a la Autopista, en la intersección de las avenidas 120 y 32, con el objetivo de reclamar la normalización. Además, llevaron un petitorio a las autoridades municipales. Los funcionarios del área de transporte se habrían comprometido a iniciar una “mesa de diálogo” con la distribuidora y el ente regulador. El punto de mayor conflictividad está en los alrededores de La Plata. Aun cuando Camuzzi adoptó la medida restrictiva para toda su operación en provincia de Buenos Aires y en La Pampa. Según explicó Rodrigo Espinoza, gerente de Relaciones Institucionales de la distribuidora, “en estas ciudades es donde existe el porcentaje más alto de contratos ‘interrumplibles’ entre las estaciones de servicio”. El directivo aseguró que en Mar del Plata el 25% tiene contratos “firmes” (quiere decir que pueden abastecer hasta un determinado volumen sin cortar) y en Bahía Blanca directamente no hubo interrupción al servicio. La compañía abastece a más de 350 expendedoras en todo el territorio, con mayor predominio en ciudades del interior. El área metropolitana -Ciudad Autónoma y Gran Buenos Aires- está abastecido por MetroGAS y Naturgy BAN. Según admitieron fuentes del sector, esas compañías no tuvieron que aplicar limitaciones en el suministro. Espinoza aclaró que “todavía no está definida la fecha de finalización de la interrupción”. Que se analiza en función de la demanda hogareña, del sistema sanitario y de los organismos públicos que tienen prioridad. Pedro González, presidente de la Cámara de Expendedores de GNC planteó que los comerciantes de la región de la capital bonaerense “no toman la decisión de hacer contratos firmes y esto determina esta situación que afecta a miles de usuarios”. El dirigente -en diálogo con radio La Cielo- comparó el cuadro que registra esta zona con el resto de la provincia. “En otras ciudades la situación es casi normal. Y en el AMBA nunca se cortó. Los empresarios deberían revisar sus contratos”. El combustible que entregan las distribuidoras a las estaciones con acuerdo “interrumpible” es más económico que el que dispensan a los que tienen “firme”. Pero no se refleja en el surtidor. “Al contrario: en La Plata es uno de los distritos que tiene el metro cúbico más caro de la provincia”, aseguró González. Source link Navegación de entradas Aguinaldo de junio 2026: cuándo es la fecha límite establecida por ley para cobrarlo La economía arrancó el 2026 con crecimiento: mejoró 0,7% en el primer trimestre por el agro, la minería y Vaca Muerta