Telecom presentó ante el Tribunal de Defensa de la Competencia su plan de desinversión y propuso a Metrotel como potencial adquirente de los seis millones de clientes móviles que debe ceder para cumplir con las condiciones impuestas.
Metrotel es de capitales estadounidenses, controlada por los fondos de inversión Riverwood y Blackstone, y desde hace más de 30 años se encuentra en la Argentina prestando servicios de telecomunicaciones al sector corporativo de empresas.
La compañía tiene una fuerte presencia en infraestructura y una red propia de más de 8.500 kilómetros de fibra óptica, con una extensa trayectoria en telecomunicaciones, cuya oferta incluye conectividad por fibra, telefonía IP, infraestructura en la nube, centros de datos y otros servicios tecnológicos.
La propuesta no recibió objeciones del Ente Nacional de Comunicaciones (ENaCom), que avaló a Metrotel como potencial compradora en el plan de desinversión de Telecom.
Fuentes del Gobierno señalaron a Clarín que, de esta manera, “se dio inició al proceso de evaluación de la firma adquirente”. El plan de desinversión también será evaluado por el agente de monitoreo independiente designado por la Autoridad Nacional de la Competencia, que es Together Business Consulting.
La presentación de Metrotel por Telecom Argentina representa un avance concreto en una operación que comenzó en febrero de 2025, cuando la compañía anunció la compra de Telefónica Móvles Argentina (Movistar) por US$ 1.245 millones. En aquel momento, Telecom planteó que la adquisición permitiría complementar redes y clientes, ampliar la cobertura y aumentar las inversiones en infraestructura digital.
En junio de 2026, el Tribunal de Defensa de la Competencia estableció una serie de condiciones para avanzar en el proceso de compra de Telefónica, destinadas a fomentar la competencia en el sector de las telecomunicaciones, que deben ser cumplimentadas en un plazo de hasta 18 meses.
La principal exigencia fue que Telecom se desprendiera de seis millones de clientes móviles y más de 200.000 abonados de banda ancha fija. La empresa destacaba que no había lugar para un tercer operador de telefonía celular. Además había ofrecido inicialmente ceder tres millones de clientes móviles y 130.000 abonados de banda ancha fija. Pero el Gobierno estableció una desinversión significativamente mayor.
En el caso de los clientes móviles, cuatro millones corresponden al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y los otros dos millones a las zonas sur y norte del país. La Resolución también estableció que Claro no podrá adquirir esos clientes, ya que es el otro gran prestador de servicios de comunicaciones móviles, con el objetivo que ingrese un nuevo competidor en este segmento del mercado.
El paquete que Telecom debe transferir incluye la infraestructura asociada a los clientes. La empresa deberá garantizar durante dos años el acceso del nuevo operador a su infraestructura, espectro, sistemas y condiciones de interconexión, mientras desarrolla su propia red.
A estas medidas, “se suman remedios conductuales en los servicios al sector corporativo y en los mercados mayoristas donde Telecom deberá garantizar a los demás operadores el acceso en condiciones justas, razonables y no discriminatorias”, explicaron fuentes oficiales a Clarín.
Metrotel es una compañía creada en 1995 por Hernán Ballvé y Adrián Gaido, que luego se asociaron con el Grupo Roggio. En 2013 la vendieron a Sociedad Comercial del Plata y en 2017 fue comprada en US$ 190 millones por los fondos de inversión estadounidenses Riverwood Capital Partners y Blackstone Tactical Opportunities Advisors.
El operador de servicios de telecomunicaciones tuvo su mayor expansión en el mercado argentino con la apertura a la competencia del año 2000 y desarrolló desde entonces una red propia de más de 8.500 kilómetros de fibra óptica.
De concretarse el acuerdo con Telecom, la eventual llegada de Metrotel al mercado masivo de telefonía móvil puede producir un cambio importante en el sector, ya que Metrotel pasaría a administrar una cartera de seis millones de clientes móviles y a convertirse en un nuevo jugador de peso en el mercado argentino.
La desinversión también alcanza al negocio de Internet fija. Telecom deberá transferir clientes de banda ancha en aquellas localidades donde la participación minorista de la empresa resultante de la operación supere el 50% de los abonados.
Telecom Argentina (una empresa cuyo 40% es de CVH, una compañía de los accionistas del Grupo Clarín) cuestionó en junio el alcance de esas exigencias y las consideró excesivas. Incluso planteó que no había lugar para un tercer operador nuevo de telefonía móvil; aunque decidió no recurrir la Resolución y continuó con los pasos previstos por las autoridades.
