Menos de 24 horas pasaron desde que se anunció que Estados Unidos e Irán llegaron a un acuerdo que declara la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares que ya surgieron los primeros obstáculos. Y llegaron desde Teherán. El Ministerio iraní de Relaciones Exteriores afirmó este lunes que la república islámica cobrará tasas a los barcos que pasen por el estrecho de Ormuz, en virtud del acuerdo con Estados Unidos. “Siempre hemos afirmado que no buscamos recaudar peajes de tránsito, pero se cobrarán tasas por servicios de navegación, protección ambiental, seguros marítimos y otros servicios necesarios”, afirmó el portavoz de la cancillería, Esmail Baqai, en una rueda de prensa. La declaración iraní contradice a medias lo que afirmó el presidente Donald Trump el domingo, y que fue ratificado hoy por su vicepresidente, JD Vance. Y podría ser una cuestión meramente gramatical, pero de fondo cuando se trata del tránsito por un paso marítimo que sirve para transportar un 20% del crudo que se comercializa a nivel mundial. La diferencia parece estar entre la palabra “peaje”, que es la que usan los funcionarios de Washington, y “tasa”, que es la manera en que la cancillería iraní se refirió a lo que quiere cobrar a los barcos que atraviesen Ormuz. “Por la presente autorizo plenamente la apertura gratuita del Estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo la inmediata retirada del bloqueo naval de Estados Unidos”, escribió Trump el domingo en una publicación en su red social, Truth Social. Este lunes, el presidente estadounidense reafirmó su optimismo con una nueva publicación en Truth Social. “Los barcos empiezan a salir, muchos cargados con petróleo, del estrecho de Ormuz”, indicó Trump, camino a la cumbre del G7 en Francia. Las declaraciones de Vance este lunes fueron en el mismo sentido. “Esperamos que el estrecho se abra sin peajes a largo plazo, y ese es el tipo de cuestión que vamos a abordar en estas negociaciones técnicas”, que deben comenzar por un período de dos meses a partir del viernes, dijo el vice. Quien terció en el tema fue el presidente de Francia, convirtiéndose en vocero de la postura de Europa -golpeada por el alza de los precios de la energía que significó el cierre de Ormuz por la guerra- al considerar que reabrir el estrecho con peaje constituiría “un paso atrás”. “Obviamente, eso no es lo que queremos en absoluto, porque sentaría un precedente. Hay muchos otros estrechos en el mundo: si cobramos peaje cada vez, ¿cuál será la consecuencia? Aumentarán los precios para todo el mundo”, explicó Emmanuel Macron en una entrevista a la televisión TF1 pocas horas antes del que comience la cumbre del G7 en la ciudad francesa de Evian. Source link Navegación de entradas Japón se está quedando sin miembros de la realeza. ¿La solución es tener más hombres? Perú: ligera pero “segura” ventaja en el escrutinio para Keiko Fujimori