Una ofensiva de Israel sobre el Líbano en respuesta a un ataque de Hezbollah contra militares israelíes hizo tambalear este viernes el acuerdo preliminar de paz entre Estados Unidos e Irán, que está en una situación de extrema incertidumbre y fragilidad, al punto de que el vicepresidente estadounidense JD Vance pospuso su previsto viaje a Suiza para avanzar en las negociaciones. Además, el presidente Donald Trump sembró más dudas y controversia al afirmar que los iraníes “no recibirán ni 10 centavos”, cuando el memorándum establece un fondo de ayuda para la reconstrucción del país. Israel anunció este viernes que había atacado objetivos de Hezbollah en el sur y este del Líbano en respuesta a la muerte de cuatro soldados israelíes, incluido un comandante de batallón, en un ataque a un tanque en la aldea libanesa de Kfar Tebnit. La reanudación de los combates en esa zona explosiva puso en peligro el memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán alcanzado a principios de esta semana. Sin embargo, la tensión cedió un poco porque, a última hora de la tarde en Oriente Medio, funcionarios dijeron que Israel y Hezbollah, el grupo respaldado por Irán, habían acordado un nuevo alto el fuego tras los esfuerzos de mediación de Estados Unidos, Irán y Qatar. Donald Trump, en Versalles, el miércoles, cuando firmó el acuerdo con Irán. Foto: Bloomberg “Ha entrado en vigor un alto el fuego”, declaró un funcionario israelí a la prensa estadounidense. “Permanecemos en la zona de seguridad, y si nos atacan, responderemos”. Otro diplomático con conocimiento de los esfuerzos de mediación dijo: “Hezbollah e Israel han acordado cesar las hostilidades”. Dos fuentes cercanas a Hezbollah también dijeron a Reuters que el alto el fuego era “inmediato”. Mientras los enfrentamientos continuaban más temprano ese día, funcionarios estadounidenses e iraníes pospusieron las negociaciones que habían planeado para iniciar en Suiza este viernes. El vicepresidente JD Vance retrasó su viaje a ese país al frente de una delegación estadounidense, y la comitiva iraní tampoco viajó a Suiza como estaba previsto, insistiendo en que los combates en el Líbano deben parar antes de cualquier conversación. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo el viernes que su país “exigirá un precio muy alto a Hezbollah” por las muertes de los cuatro soldados, añadiendo que las Fuerzas de Defensa de Israel mantendrán su zona de amortiguamiento a lo largo de la frontera con el Líbano “durante el tiempo que sea necesario”. Nuevas declaraciones de Trump Mientras todo esto sucedía, desde la Casa Blanca, Trump publicaba en sus redes sociales unas frases que agregaban incertidumbre y confusión al panorama. Preocupado por las fuertes críticas que los puntos preliminares del acuerdo han recibido en Estados Unidos, incluso desde dentro de su propio partido republicano, Trump afirmó: “No nos reunimos por desesperación nuestra, fue por la de Irán. ¡Están acabados! Lo desarrollaremos (el acuerdo) en 60 días. ¡No reciben dinero, ni diez centavos!”. Iran is FINISHED. pic.twitter.com/V9AXJ3VtTb — The White House (@WhiteHouse) June 19, 2026 El magnate se refería así a dos de los temas del acuerdo que causaron más controversia: el descongelamiento de los activos iraníes y la creación de un fondo de 300.000 millones de dólares para la reconstrucción del país. También respondía a la declaración del ayatolá Mojtaba Jamenei, que había señalado que el jefe de la Casa Blanca estaba desesperado. ¿Las declaraciones de Trump significan que esos puntos del acuerdo ya no sirven? Nadie lo sabe. Parece ser más bien dirigidas a calmar el frente interno. Senadores de su propio partido han llegado a decir que el pacto fue “el peor error de política exterior en décadas”. El presidente buscó también promocionar una contundente victoria estadounidense en el terreno: “¡La guerra ha debilitado a Irán! Ya no tiene Fuerza Aérea, Marina, equipamiento antiaéreo, radar ni prácticamente nada más, y sin embargo los ‘dumbocrats’ (término con el que acusa de tontos a los demócratas) dicen que Irán está mejor ahora que hace cuatro meses. ¿Te imaginas salirte con la tuya??? ¿Qué tontas pueden ser algunas personas???”. Tensión entre Netanyahu y Trump Las incursiones de Israel en el Líbano han sido un dolor de cabeza para Trump. El primer ministro Benjamin Netanyahu las ha lanzado (aunque muchas veces en respuesta a ataques de Hezbollah) incluso cuando el jefe de la Casa Blanca le había pedido expresamente que no lo hiciera para no complicar las negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Las incursiones de Israel en el Líbano han sido un dolor de cabeza para Trump. Foto: AP Netanyahu lo desoye, Trump parece haber perdido la paciencia y ha tenido fuertes conversaciones: le ha dicho incluso que, gracias a él y a la guerra, había salvado “su trasero de ir a la cárcel” por acusaciones de corrupción. El líder israelí juega su propio partido: la guerra impulsó su popularidad y hay elecciones generales en octubre. Pero precisamente lo que menos quiere Trump es una guerra prolongada: el conflicto se extiende mucho más de lo que había imaginado y ha tenido un feroz impacto en el precio del combustible en Estados Unidos y en la inflación. Es un panorama que desea cambiar ya mismo, sobre todo de cara a las elecciones legislativas de noviembre. El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, alcanzado esta semana, exige el cese de las hostilidades en todos los frentes y el respeto a la integridad territorial y la soberanía del Líbano. Israel insiste en que debe continuar sus operaciones militares, que incluyen ataques aéreos y la ocupación de territorio en el sur, para combatir a Hezbollah, que ha estado lanzando ataques contra el norte de Israel. Reacciones en Israel Los halcones en Israel están furiosos con el pacto y fogonean la ofensiva. En respuesta a la noticia de que Hezbollah había matado a cuatro soldados, el ministro de Seguridad Nacional israelí de extrema derecha, Itamar Ben-Gvir, escribió en las redes sociales: “Todo el Líbano debe arder”. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, que comparte esta misma opinión, pidió a Israel que: “Abra las puertas del infierno”. El Líbano en la guerra El Líbano se vio envuelto en la guerra entre Israel, Estados Unidos e Irán poco después de su inicio, cuando Hezbollah lanzó cohetes contra Israel en represalia por un ataque que acabó con la vida del líder supremo de Irán. Israel respondió lanzando una campaña de bombardeos en todo el Líbano y ocupando alrededor del 5 % del territorio del país en el sur, con el objetivo de expulsar a los combatientes de Hezbollah de su frontera norte. Según el Ministerio de Salud del Líbano, al menos 3.912 personas han muerto, entre ellas mujeres y niños, y otras 11.699 han resultado heridas desde que comenzó el último conflicto. Alrededor de un millón de personas siguen desplazadas, mientras que decenas de comunidades en el sur han quedado completamente destruidas. Source link Navegación de entradas Cuba abre la economía, pero depende del respaldo de Estados Unidos para que el cambio funcione Una economía que crece pero con el mayor déficit fiscal de la región: un panorama complejo para el futuro presidente de Colombia