El Gobierno cambió una regla de los contratos de concesión con las distribuidoras de gas, que permitirá acelerar el traslado a las tarifas de los movimientos en el dólar.
Mientras dure la emergencia energética, que recientemente se acaba de extender por un año y medio más -hasta el 31 de diciembre 2027-, la Secretaría de Energía ajustó mediante la resolución 167/2026 “la periodicidad con la que se calculan las Diferencias Diarias Acumuladas (DDA) del precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST)”.
Así, los ajustes por diferencias entre el precio del gas que se traslada a las tarifas y el que realmente pagan las distribuidoras a las petroleras dejarán de ser estacionales -cada 6 meses- y se incorporarán a las facturas de los usuarios cada 2 meses.
El Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENReGE) lo empezará a aplicar a partir de los cuadros tarifarios que se aprobarán en agosto. Allí se trasladarán las diferencias acumuladas hasta mayo, principalmente durante el último verano, y en el Gobierno prometen que el impacto será mínimo, casi “cercano a 0%”.
Según fuentes oficiales, la decisión “evita el ‘doble efecto estacional’ (por suba de consumo y aumento de precio del gas en invierno) y busca una mayor gradualidad y previsibilidad para el usuario final”.
Las DDA fueron un mecanismo pensado en la década del ’90 para resolver pequeñas diferencias, en un contexto de una economía estable y un tipo de cambio fijado por ley, la Convertibilidad 1 peso = 1 dólar.
Este mecanismo generó grandes problemas en los últimos años, sobre todo en 2018, cuando el dólar saltó de $ 20 a $ 40 en apenas cuatro meses durante la presidencia de Mauricio Macri, con plena vigencia de los marcos contractuales, a diferencia de las múltiples devaluaciones en los gobiernos kirchneristas y la inicial de Javier Milei, cuando el sector energético estuvo intervenido regulatoriamente..
Habitualmente las diferencias acumuladas se cargan a las tarifas en abril y octubre de cada año. En los últimos tres meses y medio, el dólar trepó un 8,5%. Las distribuidoras venían pidiendo acelerar este mecanismo de traslado para no cargar con los costos financieros asociados a pagar de más por el gas, pero no recuperarlo totalmente con el cobro a sus clientes.
Por otro lado, las diferencias acumuladas asociadas al mayor costo del gas licuado en invierno se trasladarán a las tarifas en 6 cuotas a partir de octubre o noviembre, como forma de generar una tarifa plana a lo largo del año, sin grandes saltos estacionales.
