La “canicule” volvió con todo a Francia, un país que no se acostumbra ni al ventilador. Dan instrucciones en los negocios sobre cómo usarlo adecuadamente. Aunque en realidad ahora el aire acondicionado y los ventiladores están absolutamente agotados. Se espera que la temperatura oscile entre 35 y 42 grados hasta el 14 de julio.

En el Bazar de la Electricité, uno de los almacenes de electricidad más conocidos de Paris, se lee en su website: “Ventiladores agotados”. La historia se repite en Darty, en el LDT o en Carrefour. Son todos chinos y no llegan.

Aunque en el sur del país es normal el aire acondicionado, en el norte de Francia su uso se ideologiza y lo consideran “contaminante” para el medio ambiente. Solo se pueden usar los portátiles porque los consejos de los edificios no autorizan los aires acondicionados con motores fuera y menos la alcaldía, a quien hay que pedir permiso.

Europa occidental vivió este año el junio más caluroso de su historia, informó este jueves el observatorio Copernicus. La temperatura media alcanzó los 20,74ºC el mes pasado, más de 3 grados por encima del promedio del período 1991-2020, reveló este jueves el observatorio climático de la Unión Europea, Copernicus.

El patrimonio histórico

Les Architectes des Bâtiments de France (ABF), los arquitectos estatales cuya misión es preservar los sitios protegidos de la “cacofonía visual”, marcan las condiciones estrictamente, si están cercanos a sitios históricos.

Una parisina solicitó este año permiso para instalar rollers enrollables para aislar del calor su departamento, en un edificio del siglo XIX , al este de la capital. La respuesta fue “no”.

Los 189 arquitectos públicos de patrimonio del país se encuentran ahora en el centro de una polémica, ya que se alega que su empeño en mantener la “armonía” de los paisajes urbanos hace prácticamente imposible modificar los edificios existentes o construir otros nuevos , en vastas extensiones del país.

Los modernizadores, incluido el gobierno, afirman que están impidiendo la adaptación de millones de viviendas al cambio climático. Quieren limitar su influencia.

Pero los tradicionalistas, entre ellos eminentes académicos, políticos y escritores, publicaron una carta abierta en el diario Le Figaro, en la que afirman que cualquier medida de este tipo “aumentaría la fealdad en Francia”. La cohesión de gran parte de la arquitectura urbana francesa se protege celosamente, aun con temperaturas de 40 grados.

Los vecinos, contra los arquitectos

En Paris, el tema es tan polémico que los residentes de los pisos superiores han formado una asociación para oponerse a la influencia de la ABF. Miembros del Collectif Dernier Étage (el grupo de los pisos superiores) afirman que los arquitectos impiden a los propietarios mitigar el aumento de las temperaturas, por ejemplo, aplicando pintura blanca reflectante en los emblemáticos tejados de zinc de la capital, que pueden alcanzar hasta 90°C en verano.

Los arquitectos, empleados por el Ministerio de Cultura, también están acusados ​​de prohibir las persianas y los aparatos de aire acondicionado, con el argumento de que rompen la “armonía” de las fachadas parisinas.

Un albañil se seca el sudor mientras trabaja en una obra en París. Foto: REUTERS

Vincent Jeanbrun, ministro de Vivienda, afirma que un enfoque tan exigente es perjudicial. Declaró a Le Figaro: “Francia no puede convertirse en un museo al aire libre, donde se admiren fachadas tras las que nadie puede vivir. Un patrimonio vivo es un patrimonio donde se puede tener una vida digna”.

El ministro quiere poner fin al veto de la ABF (Autoridad de Construcción de Francia) sobre las nuevas construcciones en zonas protegidas. “¿Podemos aceptar seriamente que en 2026 se deniegue a las familias el permiso para instalar persianas?”, preguntó.

Una carta abierta de arquitectos y académicos defendiendo a la AFB afirmaba que estos desempeñaban un papel vital en la preservación de la “coherencia arquitectónica del país y la calidad de sus paisajes urbanos y rurales”.

“El prestigio y el atractivo internacional de Francia se deben en gran medida a la belleza de sus iglesias, sus puentes, sus jardines y sus propiedades privadas”, sostienen los defensores de los arquitectos. La polémica no ha terminado.

Sombrillas para cubrirse del sol frente al Museo del Louvre, en París. Foto: BLOOMBERG

Tercera ola de calor

París y su región circundante, al igual que el resto del país, están experimentando su tercera ola de calor desde finales de la primavera europea.

Las noticias a corto plazo no son buenas. La actual ola de calor continuará y podría alcanzar su peor punto durante el fin de semana y principios de la próxima semana. La causa es un frente frío, que se asentará sobre la Península Ibérica y exacerbará la ola de calor.

Esta borrasca de gran altitud, aislada de las corrientes de aire predominantes, actuará como una bomba de calor. Al girar en sentido contrario a las agujas del reloj, atraerá aire caliente del norte de África, aumentando aún más las temperaturas máximas.

Francia se enfrenta a otra “ola de calor severa y prolongada”, advierte Météo France, que ha declarado la alerta naranja en 72 departamentos para este jueves 9 de julio. Se esperan temperaturas muy altas por la tarde, “entre 35 y 39°C”, e incluso hasta 41°C en el sur del país.

“El domingo 12 de julio se espera un nuevo aumento de las temperaturas, que alcanzarán o superarán los 40°C en Nueva Aquitania y Vendée, y superarán los 35°C en gran parte del país, especialmente en el oeste”, indica Météo France.

El Museo del Louvre cambia de horario

Debido al calor extremo, el Museo del Louvre modificará excepcionalmente su horario de apertura, cerrando a las 16 desde el viernes 10 de julio hasta el lunes 13 de julio, inclusive.

El Museo Nacional Eugène-Delacroix, perteneciente al Museo del Louvre, mantendrá el mismo horario.

Los trabajadores exigen que se adapten sus condiciones de trabajo ante las altas temperaturas. Los obreros de la electricidad, el gas trabajan con una sombrilla antitérmica en la vereda.

Un termómetro en una calle de Burdeos, Francia, días atrás. Foto: AP

Ya hay peligrosos incendios, con miles de evacuados y un bombero voluntario de 22 años murió combatiendo el fuego.En los Pirineos, en el Sur y en el oeste de Francia.

El tren Eurostar se adapta al calor extremo

El tren Eurostar, que une a Gran Bretaña con Francia, se ha preparado para resistir temperaturas de hasta 55 grados.

Eurostar ha respondido a la serie sin precedentes de olas de calor, modificando un pedido de 50 trenes de dos pisos para que puedan soportar temperaturas tan extremas, como las del Sahara.

La compañía ferroviaria, que opera en el túnel del Canal de la Mancha, modificó la semana pasada los términos de su acuerdo con el fabricante francés Alstom, para garantizar que los equipos de a bordo puedan funcionar a temperaturas de hasta 55°C.

El pedido original, valorado en 2000 millones de euros y anunciado el pasado mes de octubre, estipulaba que los sistemas de aire acondicionado y los equipos operativos debían funcionar y refrigerar a los pasajeros con temperaturas exteriores de hasta 45°C.

Gwendoline Casenave, directora ejecutiva de Eurostar, afirmó que la ola de calor de esta semana ha justificado la inversión adicional, ya que las temperaturas han vuelto a alcanzar los 40°C en Francia y se prevén máximas de 35°C en Londres para el jueves.

Casenave señaló que la decisión estuvo influida por el hecho de que la entrega de los trenes Celestia no está prevista hasta 2031. Se espera que presten servicio durante tres décadas. Para entonces, es posible que las temperaturas en Europa igualen los máximos que hoy se registran en el norte de África y Arabia Saudita.

“Estamos comprando trenes que durarán 30 años. Pensamos que tal vez en la década de 2060, incluso en el Reino Unido, las temperaturas podrían alcanzar esos niveles. Es más costoso, pero valdrá la pena”, dijo.

Señaló que el nuevo paquete, denominado “opción Sahara”, incluirá un sistema de aire acondicionado mejorado, así como componentes y microprocesadores de mayor calidad capaces de funcionar a temperaturas más elevadas.

Mientras tanto, Eurostar ha intensificado sus planes de respuesta ante emergencias para hacer frente a la actual racha de temperaturas sofocantes. Uno de cada diez trenes Eurostar se ha visto afectado por el calor, lo que ha provocado averías y retrasos, indicó.

Varios pasajeros quedaron atrapados durante más de dos horas sin aire acondicionado, en un tren averiado en Bélgica, durante la ola de calor del mes pasado.

La directiva de Eurostar señaló que el problema de la deformación de las vías debido al calor representa un desafío particular. Al absorber la luz solar, las vías pueden alcanzar una temperatura 20 °C superior a la del aire circundante. Esto provoca la dilatación del acero y hace que las vías se deformen o curven , una vez que se cierran los espacios de separación entre ellas.

Se están desarrollando nuevos metales, que se dilatan menos, con el objetivo de solucionar este problema en las redes ferroviarias.



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