La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) quedó envuelta en la polémica por el ascenso discrecional de 246 empleados. Aparentemente, varios de ellos no tienen los requisitos de la carrera (antigüedad, formación o mérito) para subir de categoría y recibir un sueldo más alto, pero tienen relaciones de parentesco o afinidad con autoridades, según denuncias de los gremios. La resolución firmada el lunes por el titular del organismo, Andrés Vázquez, dispuso la promoción de 207 agentes de la Dirección General Impositiva (DGI) y 38 de Aduana, en varios casos a la categoría máxima. En la DGI, el grupo más bajo es el 1 y el más alto el 26, mientras que en Aduana la máxima es el escalafón 1. Los sueldos de la exAFIP pueden ir desde los $ 1,3 millones a los $ 6 millones. El convenio colectivo de trabajo presupone un lapso de 2 años o más de antigüedad para ser ascendido de categoría de a dos grupos. Uno de los casos que llamó la atención en la DGI es el de Daiana Soledad Venier, que saltó del grupo 11 al 22 con 6 meses de experiencia y sin título universitario. La empleada es hermana de Karina Venier, la subdirectora general de operaciones impositivas metropolitanas y asesora de Vázquez. Source link Navegación de entradas La actividad económica mostró una fuerte recuperación en marzo: creció 5,5% Quiebra de SanCor: seis interesados en quedarse con las instalaciones de la firma láctea acudieron a una reunión informativa