A poco más de un mes de haberse decretado la quiebra de la láctea SanCor, comenzó una carrera empresaria por quedarse con las instalaciones de la cooperativa malograda. Según comunicó la Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra), que en los últimos tiempos ofició como vocero de lo que ocurría en SanCor, se llevó a cabo hoy en la sede central de Sunchales “la primera jornada de contacto oficial con los interesados en la compra de las unidades productivas que componen la empresa fallida, y sus restantes activos”. La reunión fue encabezada por el titular del Juzgado Civil y Comercial de la Cuarta Nominación de Rafaela, Marcelo Gelcich, el sindico Pacheco Huber y la co administradora, Lucila Prono. Del encuentro informativo participaron los representantes de seis grupos y empresas interesadas en quedarse con las seis plantas que quedaron en poder de SanCor y que hoy se encuentran funcionando a diferentes niveles de actividad. En este sentido, Atilra informó que estuvieron presentes directivos de dos “pesos pesados” del sector: por un lado, participaron representantes de grupo francés Savencia, que en Argentina posee las firmas Milkaut, Adler, Santa Rosa e Ilolay, y de Adecoagro, controlante de las firmas Las Tres Niñas, Apóstoles y Angelita. También fueron a la reunión representantes de Punta del Agua SA, especializada en quesos; Elcor SA, que maneja la firma La Tonadita, cuyos productos más representativos son las mantecas y cremas; y La Tarantela, especializada en quesos. Además, hubo un ausente con aviso: Gustavo Scaglione, un empresario ajeno al sector, que hoy controla Telefe. Desde Atilra, manifestaron que los equipos técnicos del juzgado “han impuesto a los interesados el estado de situación y de aproximación respecto del marco normativo en el que habrá de desarrollarse la enajenación de los activos, estimándose que el pliego licitatorio estará listo en los próximos días”. SanCor solicitó su propia quiebra a mediados del mes pasado, pedido que fue aceptado una semana después por el juzgado que tramitaba su concurso de acreedores. La cooperativa arrastraba una deuda de US$ 120 millones y ocho meses de sueldos atrasados. Así lo determinó dicho juzgado a partir del procesamiento de 1.519 pedidos de verificación sobre un total de 2.702 acreedores en el marco de concurso. La misma está compuesta de US$ 90 millones y $40.000 millones, con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y fondos financieros internacionales como los principales acreedores. Además, se constató una deuda cercana a los $ 6.350 millones posterior al concurso. Source link Navegación de entradas Polémica en ARCA: ascendieron a 246 trabajadores y acusan que fue de forma discrecional y que se favoreció a familiares