Con las tasas de interés en pesos que ya no rinden lo suficiente para tentar al ahorrista por sí solas, las plataformas financieras entendieron que el gancho actual debe ser la experiencia y el beneficio cruzado. Las fintech ya no solo buscan competir por rendimientos diarios o facilidad en el uso, sino que ahora aprovechan la pasión de los hinchas argentinos para captar su atención y buscar la “principalidad” en el uso de sus clientes.

Distintas apps están aprovechando la previa del Mundial de Fútbol 2026 para activar el “efecto comunidad” y retener saldos mediante el entretenimiento.

Por ejemplo, Mercado Pago decidió salir a jugar con una fuerte apuesta al volumen y los incentivos cotidianos a nivel regional. La compañía creada por Marcos Galperin lanzó Fixture 2026, una propuesta íntegramente gratuita y accesible desde su propia aplicación. La estrategia de la billetera combina la gratificación instantánea con un premio mayor de largo plazo.

Por un lado, busca dinamizar la circulación de pesos dentro de su ecosistema mediante el reparto diario de hasta $ 20 millones en órdenes de compra, las cuales se distribuyen entre los usuarios con mejor desempeño que logren responder correctamente una trivia de velocidad dentro de la app.

Por el otro, busca sostener la expectativa hasta el final del torneo, reservando para los tres primeros del ranking general de Argentina la posibilidad de competir por un botín principal de US$ 50.000, además de premios consuelo de US$ 20.000 y US$ 10.000 para el segundo y tercer puesto, respectivamente.

Al mismo tiempo, la app permite crear torneos cerrados de hasta cincuenta personas, lo que traslada las clásicas discusiones de la oficina y los grupos familiares directamente a su interfaz financiera.

Por el lado del ecosistema cripto, Lemon estructuró su Prode dentro de la sección de Mini Apps con el objetivo explícito de incentivar el consumo transaccional y la fidelidad de sus más de cuatro millones de usuarios en Argentina, Perú y Colombia.

A diferencia de la competencia, los premios de esta billetera se concentran al cierre del campeonato mundial y se distribuyen directamente en dólares digitales, otorgando US$ 4.000 al primer puesto, US$ 1.500 al segundo y US$ 500 al tercero.

Lo más relevante desde la perspectiva del negocio financiero es el mecanismo que implementaron para resolver los empates en el ranking. En lugar de dejarlo al azar, el algoritmo de Lemon premia directamente la principalidad del cliente en su plataforma: la posición final se define otorgando prioridad a quienes registren mayor antigüedad, más pagos realizados a través de códigos QR y, fundamentalmente, un mayor volumen de consumos con la tarjeta Visa Lemon Card. Se trata de una jugada de pizarrón para forzar el uso del plástico en las compras diarias mientras dure la fiebre mundialista.

La propuesta más disruptiva del lote llega desde el mercado de capitales de la mano de Cocos, que diseñó un Prode con un pozo de $ 100 millones en juego, pero estructurado bajo una lógica de captación y educación financiera. Para poder ingresar los pronósticos de los partidos, el usuario debe suscribir un monto mínimo de $ 1.000 en un fondo común de inversión de la firma.

“El Mundial ofrece una oportunidad única para llegar a personas que de otra manera nunca buscarían información sobre inversiones por cuenta propia. El fútbol baja la barrera de entrada; la educación financiera integrada al juego hace que aprender sea parte de la experiencia. Y el fondo garantiza que, ganen o pierdan en el prode, los participantes se van con algo concreto: su plata trabajando”, comentaron desde la aplicación.



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