El ministro de Economía, Luis Caputo, en un discurso que pronunció esta semana citó un trabajo de Guido Sandleris diciendo que la inflación en la Argentina baja más rápido que en otros países que partieron de niveles de inflación alta como el nuestro en 2023. Así, hizo referencia a un documento que expuso el actual presidente de la Fundación Ecosur en Córdoba y extitular del Banco Central (justamente reemplazó a Caputo en la crisis cambiaria de 2018) y que realizó en conjunto con Francisco Ballester. ¿Qué muestra el trabajo? La Argentina no es el país que baja más rápido la inflación —una licencia que se tomó Caputo en todo caso—, pero sí es cierto que no solo lo hace más veloz que otros sino que se encuentra en línea con el promedio. De hecho, la desinflación sigue como se desprende del relevamiento de expectativas del mercado de mayo que salió este jueves y mostró que la inflación para los próximos doce meses (23,3%) bajó con relación al mes pasado. Sandleris describió la trayectoria de la inflación de este plan de estabilización como la de una pelota arrojada por una escalera: rebota cada vez que toca un escalón pero el siguiente siempre toca un piso más bajo. “Con este tipo de programas de estabilización que no son de shock como el de la convertibilidad, se observan rebotes. Son planes que no involucran cambios drásticos de marco y expectativas, con lo cual es usual este tipo de trayectorias”. El expresidente del Banco Central explicó de esa manera las razones de algunos de esos rebotes en la tasa de inflación hasta marzo: la incertidumbre electoral, los shocks de la carne y el petróleo y los mecanismos indexatorios propios de una economía como la Argentina instalados hace tiempo. Todo esto empujó la inflación hacia arriba en la primera parte del año, dice Sandleris. ¿Quiere decir entonces que todo lo que hizo el Gobierno para bajar la inflación no funcionó? Para el economista la respuesta es no. “Este es el camino para bajar la inflación: el equilibrio fiscal y el orden monetario es la manera. Veamos qué sucedió en otros países”. Puntualmente entre los siete países que relevó Sandleris en el gráfico, la Argentina se ubica en una posición intermedia mirando su desempeño. Teniendo en cuenta la última vez que los países registraron una tasa mensual arriba de 10% (en la Argentina en marzo de 2024), nuestro país redujo desde entonces la tasa a una velocidad más lenta que otros, pero también más rápida que por ejemplo Perú, Polonia o incluso Chile. “En todos estos países la inflación terminó bajando a niveles de un dígito anual pero, aun así , cuando uno mira el proceso completo en perspectiva, observa ‘los viajes que se pegó la tasa en el medio’”, comentó Sandleris para referirse a que en Perú, México, Polonia, Chile, Brasil e Israel, antes de alcanzar los niveles actuales, la evolución de los precios registró avances y retrocesos. Según el expresidente del Banco Central, el comportamiento actual de la Argentina en materia de desinflación se ubica dentro de esos rangos conocidos. Sandleris hizo un llamado a la política acerca de qué hace falta a futuro para seguir bajando la inflación. “Combinar esa persistencia con sabiduría política porque a veces la pretensión de logros rápidos puede terminar dañando el programa como si el Gobierno llevara las tasas a niveles muy altos para llegar a la inflación cero en agosto”. En ese sentido, el debate sobre modernizar el marco de la política monetaria en la Argentina y avanzar en la institucionalidad del Banco Central cobra relevancia en la Argentina y el mundo. Por un lado, fue uno de los pedidos del Fondo Monetario a las autoridades argentinas en el último staff report donde se despliega un recuadro con recomendaciones específicas al respecto. ¿Es la desinflación en la Argentina un fenómeno irreversible? Nadie se atrevería a asegurar algo así. Quizás tampoco en el mundo. Jerome Powell, el expresidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, dijo esta semana que se deben tomar recaudos para lograr la independencia de la institución. “Si alguna administración encuentra la manera de destituir a funcionarios de la Reserva Federal por diferencias políticas, las futuras administraciones harán lo mismo”. La credibilidad de la Reserva Federal es «un activo invaluable» que él y sus colegas tenían “el deber de salvaguardar”. Semanas atrás, el presidente Santiago Bausili se refirió a la discusión sobre la independencia del Banco Central como un debate de carácter “filosófico” para hacer el punto de que no importa el marco legal, sino el hecho de que el Tesoro no necesita financiar su déficit a través de la emisión monetaria. En todo caso, los países que muestran el trabajo de Sandleris y que fue el propio Caputo quien lo citó, hoy todos funcionan con marcos institucionales de independencia en sus bancos centrales. Source link Navegación de entradas Dólar MEP hoy: a cuánto cotiza este sábado 06 de junio