Un nuevo testimonio, conocido este miércoles en Córdoba, complica la situación de Soledad Andreani en la imputación por encubrir a su ex pareja Claudio Barrelier en el femicidio de Agostina Vega. Se trata de una extrabajadora del bar Wachitas, que regenteaba la detenida por haberle prestado al acusado su Ford Ka donde presuntamente trasladó el cadáver de la adolescente hasta un descampado.. Según Carla -nombre ficticio designado para preservar la identidad de la testigo-, Soledad Andreani la había contratado para realizar trabajos sexuales en una habitación que se encontraba en el primer piso de Wachitas. Además, mencionó a “La gringa Ludmila”, que sería la madre de la hija de Barrelier, con quien también convivía el acusado hasta el fin de semana del asesinato de Agostina. Carla trabajó entre 2020 y 2024 en el bar, al cual llegó a través de quien era entonces su pareja cuando ella era menor de edad. Y, reveló que aceptó trabajar ahí sabiendo que se trataba de comercializar su cuerpo “con su consentimiento”. “Soledad me ofreció trabajar ahí y hacer lo que llamaba ‘salidas'”, indicó y detalló que en teoría se repartían la plata “50/50, pero vos no sabías cuánto cobraba ella después”. Andreani “empastillaba a los clientes sin consentimiento” y una vez quiso hacer lo mismo con Carla. Esa fue la última vez que pisó Wachitas. “Yo consumía drogas y ella me quería hacer cosas que yo no quería. Un día empecé a ver nubloso, me puso algo que yo no consumía”, recordó. El bar tenía una fachada habitual, donde los clientes podían pasar a tomar algo y escuchar música, mientras que en el primer piso había una habitación con una cama de dos plazas, un baño chico y “mucha mugre”. Allí, solo accedían algunos clientes conocidos. “Los clientes eran amigos de ella, tipos de plata, no eran secos ni pendejos, eran viejos con plata”, dijo Carla. Y, remarcó que las trabajadoras “eran todas menores. Yo era menor en ese tiempo, eran chicas con necesidad, que tenían hijos. Eramos 4 o 5. Soledad las elegía, si eras fea, no”. Además, reveló que Soledad “tenía cuadernos donde anotaba las salidas de cada chica. Calculo que tienen que estar ahí en ese nido de ratas”. “Ella vendía drogas en el lugar, cocaína. La Municipalidad lo clausuraba pero bueno, después se pagaba y se volvía a abrir. No sé con quién habrán tenido cuña ellos que pagaban y volvían a abrir”, especuló. Tras presentar su testimonio en el canal cordobés El Doce TV, Carla tenía cita con la Justicia, que sigue la investigación por el femicidio de Agostina, en el cual están imputados Barrelier, Andreani y Osvaldo Fassetta, un hombre que vivía en la vivienda del primero. La mujer que trabajaba en Wachitas decidió dar su declaración tras ver a Soledad Andreani hablando con los canales de televisión antes de ser detenida, donde dijo ser una víctima más de la manipulación de Barrelier. Al respecto, cuestionó “la forma cínica de esta mina que tenía de mentir, porque está mintiendo”. “Siempre fue una manipuladora mentirosa que se aprovechó de la situación de la gente”, apuntó. En otro tramo de la entrevista, Carla cargó también contra “la gringa Ludmila”, como se conocía en Wachitas a la última pareja de Claudio Barrelier y madre de su hija de 11 años, quienes vivían hasta fines de mayo en la misma casa donde se produjo el femicidio de la adolescente Agostina Vega. “Me llama la atención La Gringa Ludmila, que es la mamá de la hija de Barrelier. Se la tragó la tierra, ella sí frecuentaba“, dijo cuando le preguntaron si había visto al acusado alguna vez en Wachitas. Respecto de esto, dijo que no recordó haberlo visto pero señaló que estaba “todo el tiempo drogada”. Carla exhortó también al resto de las trabajadoras de Wachitas a contar todo lo que saben. “A mí me gustaría que si alguna de esas chicas me están escuchando, que por favor hablemos todas. ¿Qué más nos puede pasar? Si todo el miedo ya lo vivimos en la calle, en la noche. Saquemos todas estas lacras inmundas ya de una vez, que se pudran en la cárcel”. Source link Navegación de entradas Brutalidad en Mendoza: un hombre quedó en terapia intensiva luego que un joven le partiera un ladrillo en la cabeza Detuvieron a un policía por haber abusado de sus siete sobrinos durante 20 años: en la actualidad trabajaba en Tribunales con niños