La empresa aeroespacial y de inteligencia artificial (IA) de Elon Musk, SpaceX, ha recaudado 25.000 millones de dólares con la venta de bonos de deuda. Diversas fuentes familiarizadas con el asunto le dijeron a CNBC que la compañía esperaba recaudar 20.000 millones de dólares pero, hasta este martes, ya ha recibido pedidos por casi 90.000 millones de dólares. Ante esta situación, la tecnológica aumentó la emisión de bonos en 5.000 millones de dólares. La empresa -que tiene grado de inversión- pagó una prima relativamente elevada con respecto a los bonos del Tesoro para cerrar la operación, según le contaron a Bloomberg fuentes familiarizadas con el tema. Los bonos están divididos en cinco tramos y la mayor demanda se habría centrado en el tramo con vencimiento más corto de la operación -y, por lo tanto, el menos arriesgado, según pudo saber Bloomberg. Es probable que ese sesgo y la prima que está pagando la empresa reflejen las preocupaciones sobre el flujo de caja de SpaceX: la empresa está gastando dinero a gran velocidad y, según S&P Global Ratings, es probable que siga haciéndolo hasta 2030, con un aumento brusco de ese ritmo de gasto el año que viene. SpaceX tiene grandes ambiciones: está desarrollando su red de satélites a escala mundial, reforzando su negocio de IA e incluso pretende enviar data centers al espacio, además de su negocio de lanzamiento de cohetes. En ese sentido, es probable que los inversores en bonos también consideraren que no hay tanta urgencia por invertir en esta deuda ahora, ya que se espera que SpaceX se siga endeudando en los próximos años. Se trata de la colocación de bonos no garantizados y dirigidos a inversores institucionales cualificados que tendrán el mismo rango de prioridad en el derecho de pago que todas las deudas, pasivos y otras obligaciones no subordinadas, tanto actuales como futuras, de SpaceX. En un comunicado, la empresa de Musk indicó que los fondos obtenidos se utilizarán para “amortizar íntegramente los préstamos pendientes” así como pagarlas comisiones y gastos relacionados. Esta martes, SpaceX abrió la jornada por debajo de los 150 dólares por acción, su precio de debut bursátil, aunque se recuperó poco después de la apertura y al cierre subió 1% (156,11 dólares), en una jornada de alta volatilidad en la que las acciones llegaron a caer hasta un 4,8%, para luego repuntar 7,1%. La volatilidad se produjo en medio de una caída generalizada de las acciones tecnológicas y otras de gran impulso, después de que una ola de ventas entre los fabricantes de chips coreanos avivara los temores sobre el repunte de las empresas dedicadas a la IA. Así, la empresa cierra una racha de tres días a las baja, en la que perdió 600 millones de dólares. La compañía terminó el viernes pasado su primera semana completa de cotización con una caída de más del 3%. El 12 de junio la empresa había tenido una histórica salida a Bolsa con la que recaudó un récord de casi 86.000 millones de dólares. SpaceX ha anunciado en las últimas semanas la compra de la compañía de software Cursor, por 60.000 millones de dólares y ha firmado un acuerdo de suministro de capacidad de computación con la empresa Reflection AI, por el que puede ingresar hasta 6.300 millones de dólares. Con información de EFE y Bloomberg. Source link Navegación de entradas Los empresarios industriales reclamaron reglas claras y RIGI para más sectores Abrir mercados y bajar el costo argentino, las claves ante el nuevo escenario geopolítico